La Fed bajará tipos 25 puntos básicos y mira a diciembre para un último recorte este año

Esta semana la política monetaria va a tener un papel protagonista. La Reserva Federal se reúne el miércoles, un día antes que el Banco Central Europeo, y el organismo estadounidense anunciará, si se cumplen las previsiones de los expertos, un recorte de tipos de 25 puntos básicos. Este movimiento ya está plenamente descontado por los inversores, que querrán recibir nuevas pistas sobre los cambios de política monetaria de la Fed para más adelante. Los analistas, y también los mercados, asumen que la Fed seguirá recortando tipos en diciembre, y que el proceso continuará el año que viene con otras tres bajadas de 25 puntos básicos; sin embargo, la gestión del balance de activos de la Fed, otras de las herramientas de política monetaria más importantes para el organismo, parece que será el plato fuerte de esta reunión, con la posibilidad incluso de que se anuncie el final de la reducción del balance esta misma semana para el mes de octubre.
En el frente de los tipos, el plan de la Fed parece bastante claro, y asumido por los inversores y analistas, al menos para lo que queda de año: los mercados compran con claridad que habrá una bajada de 25 puntos básicos en la reunión de este miércoles, después de la que ya llevaron a cabo en septiembre, y que, en el encuentro de diciembre, el último del ejercicio, volverá a haber un movimiento del mismo calibre. De cara al largo plazo, se descuenta que el proceso de recortes continuará, y que se bajará el precio del dinero otros 75 puntos básicos en 2026, con el último recorte de este ciclo previsto por los mercados para diciembre del año que viene, que dejará los tipos en EEUU en el 3% para entonces.
Sin embargo, el protagonismo, por ser la novedad, lo va a acaparar la gestión del balance de activos. El pasado 14 de octubre, Jerome Powell, presidente de la Fed, anticipó en un discurso en la Asociación Nacional de Economías para los Negocios, que el proceso de recortes del balance que empezó en 2022 terminará «en los próximos meses». El banco central ha recortado el balance desde los 8,97 billones de dólares, máximos históricos, en 2022, hasta los 6,59 billones actuales.
En este nivel, parece que el banco central ha decidido que no queda mucho recorrido en este proceso, y hay analistas que advierten de que esta misma semana Powell puede anunciar el final del proceso de recorte del balance (‘quantitative tightening’, o QT) para este mes de octubre. Eso sí, diciembre aparece como una posibilidad más realista, aunque se anuncie esta semana, teniendo en cuenta que la Fed querrá dar tiempo a los mercados a asimilar este cambio de política monetaria.
«El final del recorte del balance, y un potencial incremento del mismo, también va a estar en el punto de mira. Vemos la posibilidad de que en octubre termine el proceso de recorte de balance», explican desde Bank of America. «La reciente presión alcista en los tipos de financiación sugieren que la liquidez es ahora, como mucho, ‘amplia’, [en lugar de ‘abundante’, como era antes] y creemos que existe la posibilidad de que la Fed quiera rellenar el sistema con liquidez, dependiendo de dónde quieran que los tipos de ‘repo’ se mantengan, en relación al IORB [el interés que paga la Fed a los bancos por dejar su dinero en la reserva del banco central]. Seguimos esperando que el recorte de balance acabe en diciembre, pero cada vez hay más posibilidad de que termine en octubre», señalan los analistas del banco estadounidense.
Lo que esto significa, en términos menos técnicos, es que la Fed está viendo señales de cierta tensión en la liquidez en el mercado, que apuntan a la necesidad de mantener un colchón suficiente de reservas para los bancos. Recortar el balance, como se ha hecho desde 2022, no sólo reduce los bonos del Tesoro que tiene la Fed en su poder, sino que también baja la cantidad de reservas que tienen los bancos en la Fed, un dinero que sirve como colchón de seguridad de liquidez para el sistema.
Ahora el hecho de que el tipo de financiación haya aumentado recientemente hasta superar el tipo al que paga la Fed por las reservas que dejan los bancos en su ‘ventanilla’, es una señal de tensión en el mercado, que pide un capote del banco central. De ahí, la posibilidad de que el recorte del balance acabe más pronto que tarde en EEUU. Todo esto está relacionado con los problemas recientes que han surgido en la banca regional del país, que han aumentado las tensiones en el sector, con fuertes caídas en bolsa en estas entidades en la tercera semana de octubre.
Para el mercado, el anuncio del final del recorte de balance supondrá una señal de que la Fed está dispuesta a mantener los estímulos en el sistema, algo que puede ayudar a mejorar la confianza en los mercados en los próximos meses. No sólo se trata de evitar un problema bancario, si no de asegurarse de que la liquidez en el sistema es suficiente para lidiar con un frenazo en el crecimiento económico, una posibilidad que ha ganado fuerza en los últimos meses, y que está quedando patente por el enfriamiento del mercado laboral.
«El posible fin del QT por parte de la Fed es coherente con la idea de una política monetaria menos restrictiva en Estados Unidos. Esperamos que la Fed siga el fin de la reducción de los balances con nuevas bajadas de los tipos de interés oficiales. Esto representa un cambio general en las prioridades, pasando del control de la inflación al apoyo a la estabilidad financiera y al crecimiento. En consecuencia, dada la sólida perspectiva económica, llevamos ya algún tiempo recomendando una posición sobreponderada en activos de riesgo, en particular en acciones y bonos corporativos. Un posible fin prematuro del QT refuerza nuestro posicionamiento», explica Florian Späete, estratega sénior de bonos en Generali AM.
La crisis de la banca regional y el relevo de Powell
Teniendo en cuenta la relación entre la decisión sobre el balance, y la situación de los bancos regionales del país, es probable que Powell mañana tenga palabras para referirse a los problemas que estas entidades han reflejado en los últimos días, y en general, sobre la salud del sector en este momento.
Además, más allá de las decisiones de política monetaria que anuncie la Fed, y de los últimos problemas de la banca regional, en la rueda de prensa posterior al anuncio de sus movimientos es probable que Jerome Powell tenga que responder sobre los cinco candidatos a presidir el banco central cuando él deje el cargo en mayo de 2026. Esta semana Scott Bessent ha anunciado los nombres de los presidenciables, los gobernadores de la Fed, Christopher Waller y Michelle Bowmann, el exgobernador Kevin Warsh, el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hasset, y el banquero de BlackRock, Rick Rieder, y probablemente Powell será preguntado por sus preferencias ante este relevo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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