Tras medio siglo de espera, ‘Los rebeldes’, la promoción 1975 del Liceo de Bolívar de Cartagena tuvo su ceremonia de grado
📅 🕐 02 Dic 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 6 min de lectura
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Cincuenta años después, la Secretaría de Educación Distrital de Cartagena saldó una deuda histórica en las antiguas instalaciones del Liceo de Bolívar, uno de los colegios más tradicionales de la ciudad.
Un protocolo de grado para los bachileres, hoy con más de 65 años, que tardó cinco décadas en cumplirse.
Se trató de la promoción de 1975 del Colegio Liceo de Bolívar, castigada en su momento por las directivas de la época que los señalaron de «revoltosos», recibió finalmente su ceremonia de graduación.
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El país ardía en protestas y convulsiones por las políticas sociales y educativas del presidente del momento Alfonso López Michelsen. Si la memoria no me falla, eran tiempo el gobernador de la época era Rafael Escallón Villa. El Liceo de Bolívar no era la excepción a esta problemática que se vivía a nivel nacional y por convicción estuvimos presente en esas revueltas y también por reformas educativas del programa de gobierno del ‘mandato claro’ de Alfonso López Michelsen que los estudiantes llamábamos, ‘Manduco duro’
Berne González Villegas, hoy licenciado en Ciencias Sociales, con un magister en Gerencia de proyectos de investigación y desarrollo, y docente Universidad de Cartagena.
Graduados en Cartagena Foto:Distrito de Cartagena
El acto, realizado en el marco de la conmemoración de sus bodas de oro, cerró un capítulo que permaneció inconcluso durante medio siglo para decenas de cartageneros.
«El país ardía en protestas y convulsiones por las políticas sociales y educativas del presidente del momento Alfonso López Michelsen. Si la memoria no me falla, eran tiempo el gobernador de la época era Rafael Escallón Villa. El Liceo de Bolivar no era la excepción a esta problemática que se vivía a nivel nacional y por convicción estuvimos presente en esas revueltas y también por reformas educativas del programa de gobierno del ‘mandato claro’ de Alfonso López Michelsen que los estudiantes llamábamos, ‘Manduco duro’, el cual lesionaba a los jóvenes a nivel nacional», recuerda el graduado Berne González Villegas, hoy licenciado en Ciencias Sociales, con un magister en Gerencia de proyectos de investigación y desarrollo, y docente Universidad de Cartagena.
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En esa ocasión nos negaron la ceremonia de grado porque se habían gestado movimientos estudiantiles que conllevaron a paros, marchas y protestas; a raíz de eso las autoridades educativas cancelaron la graduación y nos tocó a cada estudiante ir a buscar los diplomas por ventanilla.
Álvaro Valencia Vargas, licenciado en ciencias sociales y económicas de la Universidad del Atlántico.
Graduados en Cartagena Foto:Distrito de Cartagena
Este grupo de exalumnos posee una particularidad en la historia educativa de la ciudad: fue la última cohorte que cursó sus estudios en las antiguas instalaciones del plantel, edificación donde hoy opera la Institución Educativa Nuestra Señora del Carmen. Y fue precisamente allí, en el mismo escenario donde se les negó el rito de paso a la adultez, y donde se llevó a cabo el evento de reparación simbólica.
“En esa ocasión nos negaron la ceremonia de grado porque se habían gestado movimientos estudiantiles que conllevaron a paros, marchas y protestas; a raíz de eso las autoridades educativas cancelaron la graduación y nos tocó a cada estudiante ir a buscar los diplomas por ventanilla. En esa época era algo casi vergonzoso”, recuerda Álvaro Valencia Vargas, licenciado en ciencias sociales y económicas de la Universidad del Atlántico.
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Graduados en Cartagena Foto:Distrito de Cartagena
La decisión administrativa de 1975 de cancelar la graduación generó una frustración colectiva que acompañó a los estudiantes a lo largo de sus vidas profesionales.
Valencia describe el impacto de aquella medida disciplinaria:
“Cuando uno se gradúa quiere tener la foto del recuerdo recibiendo el diploma y nosotros no tuvimos esa oportunidad”, afirma Valencia Vargas.
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En este reencuentro histórico se demostró que los sueños no caducan con el tiempo
Álvaro Valencia Vargas, licenciado en ciencias sociales y económicas de la Universidad del Atlántico.
El reencuentro de los profesionales vencedores
Graduados en Cartagena Foto:Distrito de Cartagena
El reencuentro evidenció la trayectoria de quienes, a pesar de la sanción inicial, continuaron su formación superior y se integraron al desarrollo de la región.
Al llamado de lista asistieron profesionales que hoy ejercen como docentes, abogados, bomberos, ingenieros, periodistas, deportistas, contadores y médicos, quienes recibieron el reconocimiento formal ante sus familias.
«En este reencuentro histórico se demostró que los sueños no caducan con el tiempo, y para una generación como la nuestra, que ya se encuentra próxima o en los 70 años aún perviven, organizando un evento que podríamos decir que Histórico-Mítico, que se sale de los parámetros tradicionales», recuerda González Villegas.
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Graduados en Cartagena Foto:Distrito de Cartagena
La Secretaría de Educación Distrital respaldó la iniciativa y acompañó el proceso, reconociendo el evento como un acto de justicia histórica más que como una simple formalidad. Alberto Martínez, secretario de Educación de Cartagena, presidió la ceremonia y explicó la motivación institucional detrás del homenaje.
“Honramos una deuda que teníamos con esta promoción. Por diversas circunstancias les fue cancelada la ceremonia de graduación en su momento y queríamos rendir este homenaje sentido para que recuperen el esplendor que no tuvieron.
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Queremos reivindicar su historia”, declaró el funcionario.
«Muchos soñábamos con su fiesta de graduación, bien presentados a la usanza de la época, con vestido entero, prestado eso sí, con corbatas que muchos no sabíamos hacer nudo, estrenando zapatos que era lo usual en esa época, con la ilusión de cerrar un ciclo y abrir otro el nivel superior o universitario», agrega González Villegas.
Con la entrega de los diplomas, la promoción 1975 del Liceo de Bolívar clausuró formalmente su etapa escolar, transformando una memoria de castigo en un precedente de reivindicación académica y social para la ciudad.