El petróleo cae con fuerza y hace saltar las dos últimas alarmas que anticipan el gran desplome del crudo

Los futuros de petróleo Brent han sufrido este martes caídas fuertes, que han llegado a alcanzar el 3%, y que pueden ser el presagio de algo mucho peor. El crudo Brent, de referencia a nivel global, ha perdido los 60 dólares al cierre de la sesión, un nivel psicológico importante. No solo eso, el mercado ha entrado en la temida estructura de contango en una parte de la curva. Esta estructura se produce cuando el crudo al contado (petróleo físico) o los futuros de la parte más corta de la curva caen por debajo de los que son un poco más largos. Esto suele indicar que el mercado está muy bien abastecido (hay mucho petróleo) y, habitualmente, desencadena más pérdidas en el precio, aunque una buena parte de la sangría suele haberse ejecutado ya. Junto a esta alarma, más que importante, hay otra que destacaba esta mañana la agencia Bloomberg. «El petróleo de referencia de Dubái ha empezado a mostrar signos de un exceso de oferta que está empeorando, lo que se suma a una serie de indicadores que apuntan a un exceso de oferta global». Ese tipo de crudo en un mercado clave también ha entrado en contango. Todas las alarmas se activan en el petróleo.
El petróleo cae a mínimos de años
El petróleo Brent no caía por debajo de los 60 dólares en términos intradía desde el 5 de mayo de este año. No obstante, si se atiende al cierre intradía, hay que marcharse hasta febrero de 2021 para encontrar un cierre tan bajo para el conocido como ‘oro negro’. El crudo ha terminado la sesión de este martes en los 58,93 dólares tras corregir un 2,7%. Las caídas han llevado a que los futuros de corto plazo ‘valgan’ menos que los que se encuentran en una parte algo más larga de la curva, generando la estructura de contango (suele ser bajista), una estructura que es la opuesta a la de backwardation (algo más habitual y que suele indicar que el mercado está relativamente tenso).
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) lleva meses advirtiendo de un mercado con una sobreoferta histórica que estaba enmascarada por la tensión que existía en los mercados donde se forman los precios más importantes del petróleo. Aunque los inventarios se encuentran en niveles muy elevados, la mayoría de este crudo estaba en lugares como China o flotando sobre el mar en buques cisternas, mientras que los centros donde se forman los precios (Cushing-Oklahoma, Europa o Dubái) aún presentaban unos inventarios moderados. Esto ha comenzado a cambiar haciendo saltar una de las últimas alarmas en el crudo.
Desde JP Morgan aseguran en un breve análisis que aunque la volatilidad implícita se ha mantenido moderada recientemente… el tramo inicial de la curva del Brent ha entrado en contango, lo que indica que el proceso de normalización de la volatilidad implícita está muy avanzado».
Este banco de inversión no suele ir desencaminado en sus pronósticos. En esta ocasión es más optimista que la AIE en cuento al exceso de oferta de petróleo. Mientras que la AIE habla de hasta 4 millones de barriles de exceso cada día, JP Morgan lo reduce a una media de 2,8 millones en 2026 (tampoco está mal).
Pese todo, los analistas de este banco señalan que «de no mediar ninguna intervención (refiriéndose a la OPEP)… con estas condiciones es probable que los precios del Brent desciendan por debajo de los 60 dólares en 2026, caigan a niveles bajos de 50 dólares para el último trimestre y cierren el año en una cifra que empiece por 4. El panorama empeora en 2027, ya que el aumento de los superávits llevará el Brent a un promedio de 42 dólares, con precios que descenderán a niveles de 30 dólares para finales de año», admiten desde JP Morgan.
El petróleo de referencia de Dubái en Oriente Medio muestra indicios de un agravamiento rápido y severo del exceso de oferta, lo que se suma a una serie de indicadores que apuntan a un excedente global. La curva de precios a plazo del crudo de Dubái (un crudo contra el cual cotizan las transacciones los comerciantes y refinadores asiáticos) se está debilitando rápidamente. El diferencial entre los contratos de enero y febrero se tornó negativo brevemente la mañana del martes (otro contango más), con un lote de enero a febrero cotizando a menos 2 dólares por barril, según comerciantes y corredores familiarizados con el asunto. Se trata de un patrón bajista conocido como contango, aseguran desde Bloomberg.
Señales de exceso de oferta
El mercado petrolero mundial se ve afectado por la preocupación de que exista un excedente mundial después de que los productores, incluida la OPEP+, aumentaran el bombeo en los últimos meses. Esto ha arrastrado los precios de los futuros a la baja en los principales centros de precios. Para el mercado de Dubái, cuyos futuros se negocian principalmente en el mercado negociado sin intermediarios (OTC), en lugar de en las bolsas de futuros, la formación de este contando indica que ahí también hay mucho petróleo.
La curva forward, si se mira a más largo plazo, también muestra debilidad, con el spread entre meses consecutivos posteriores a febrero en paridad o ligeramente negativa, según explican desde la agencia Bloomberg. Esto es evidente tanto en el mercado OTC, según corredores y operadores, como en el de futuros oficial.
A nivel mundial, se están acumulando señales y hechos que prevén una sobreoferta histórica. El petróleo sobre el mar no para de aumentar, mientras que China está disparando sus reservas. Desde la agencia Reuters explicaban esta mañana que los flujos de crudo almacenado en China se están disparando en noviembre hasta alcanzar su nivel más alto en seis meses, ya que el aumento de las importaciones está superando las tasas estables de procesamiento de las refinerías. Incluso con China comprando auténticas barbaridades de crudo y presionando al alza la demanda, el precio del petróleo se tambalea.
El excedente de crudo de China ha sido de aproximadamente 1,88 millones de barriles por día (bpd) en noviembre, casi el triple de los 690.000 bpd de octubre y el mayor desde los 1,89 millones de bpd de abril, según cálculos basados en datos oficiales.
Por último, los mercados físicos en EEUU están emitiendo advertencias similares, con algunos indicadores nacionales clave en contango, aseguran desde Bloomberg. En otros lugares, los volúmenes en almacenamiento flotante también han aumentado, con el petróleo cargado en barcos que no se han movido en al menos siete días cerca de su nivel más alto desde la pandemia del covid, según Vortexa.
Todo hace indicar que hay petróleo por todos lados. Las previsiones de casi todas las casas de análisis y bancos van en la misma dirección. El petróleo se asoma al abismo y parece que puede caer en cualquier momento. Salvo intervención sorpresa de la OPEP, la cotización del crudo parece condenada a vivir dos años de precios relativamente bajos.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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