Garnacha, una de las uvas más populares del mundo que tiene su origen en un monasterio de la Denominación de Origen Campo de Borja

No podemos entender el vino tinto en nuestro país -ni en el resto del mundo- sin tener en cuenta la uva garnacha, una de las variedades más versátiles del sector que todo apunta que tiene su origen en Aragón, donde se cultiva desde la Edad Media.
Para poner en valor el peso de esta uva en el sector vinícola y sacar pecho por el origen aragonés de esta, la Denominación de Origen Campo de Borja ubicada a las faldas del Moncayo y abarcando municipios como Borja, Ainzón, Fuendejalón, Tabuenca o Magallón ha celebrado este jueves 18 de diciembre una presentación en Madrid donde el origen de esta uva era el hilo conductor.
Tal y como aseguran desde la DO Campo de Borja, esta uva tiene más de 500 años y se comenzó a cultivar en el Monasterio de Veruela, el primer monasterio cisterciense de Aragón. Tal y como asegura Victoria Martínez, la conductora del evento, esta uva se extendió por el mundo cuando los primeros misioneros que viajaron a California, allá por el siglo XVI, llevaron consigo esta variedad de uva para utilizarla allí.
«En el siglo XIX, desde Europa se llevó la garnacha, nada menos que hasta Australia, convirtiendo esta variedad de uva tinta en la más cultivada del país», comenta la periodista, quien asegura que la Denominación de Origen Campo de Borja pretende con su nueva campaña dejar claro que aunque muchos lugares se arroguen ser el origen de la garnacha, la cuna de esta variedad de uva está en esta denominación de origen.
Zona vinícola desde el 2.000 antes de Cristo
Aunque el origen del vino se sitúa en la zona Caucásica allá por el 6.000 antes de Cristo (lo que actualmente sería Georgia), la zona por la que expande la Denominación de Origen Campo de Borja tiene una tradición vinícola desde más de 2.500 años antes de Cristo.
Tal y como asegura José Ignacio García, secretario del consejo regulador de la DO, hace años se hallaron unas excavaciones arqueológicas en el paraje de Monjía donde «se encontraron 13 pepitas de uva por el doctor en arqueología Isidro Aguilera, que están datadas en 2.550 años antes de Cristo, es decir, hace 42 siglos que tenemos historia de la vid silvestre en Campo de Borja».
Antes de la llegada de las universidades los monasterios eran los centros culturales, y tal y como explica García, «esas órdenes tenían archivos, bibliotecas… pero también tenían el vino como elemento principal porque tenían que celebrar la Eucaristía«.
La más importante en la elaboración del vino es la orden Cisterciense, que en Aragón se levanta sobre cuatro monasterios: uno en la provincia de Huesca y tres en Zaragoza: el Monasterio de Piedra, el de Rueda y el de Veruela.
«Este Monasterio de Veruela se funda en 1145 por don Pedro de Atarés, y en aquel entonces, en el caso de Corona de Aragón, en las cartas de la población se incluía la obligación de plantar viña. En los capiteles del claustro, que son del siglo XIV, están esculpidas esas uvas. Por lo tanto, pensamos que mucho antes de la formación del monasterio en Veruela, ya existía de forma masal una importante colección de distintas cepas que podrían ser el origen de la Garnacha», explican desde la Denominación de Origen.
Según explica el secretario del consejo regulador, «la garnacha actualmente es la quinta variedad más importante a nivel mundial. Las cuatro primeras son francesas: Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Pinot Noir, y la quinta es española».
Tres referencias que ningún amante del vino se debe perder
Tras la presentación de esta nueva campaña con la que la DO Campo de Borja busca poner en valor el origen de la garnacha José Ignacio García ha llevado a cabo junto a los presentes la cata de tres vinos de diferentes bodegas de la Denominación de Origen que ningún amante de este caldo puede dejar de probar: Román Ilusión 2023, de Bodega Román, Palmeri Navalta, de Bodegas Palmeri Sicilia, y Alto Moncayo 2022 de Bodegas Alto Moncayo.
Román Ilusión 2023 se trata de «un vino muy interesante, elaborado de algunas de esas parcelas que superan los 100 años de edad, y ese viñedo viejo proporciona muchas cosas, muchos descriptores aromáticos, pero sobre todo lo que proporciona es una complejidad sensorial muy intensa», asegura el experto.
El segundo vino de la cata, Palmeri Navalta, de Bodegas Palmeri Sicilia se elabora en viñedos en altitudes compartidas entre los 700 a 850 metros de altura. «En esta altura, la variedad garnacha, que es una variedad de ciclo largo, madura muy lentamente y la vendimia normalmente se produce entre el 15 de octubre y el 10 de noviembre», asegura el experto.
Según explica García, «este vino que obtuvo el premio al mejor ecológico del mundo en el concurso de Bruselas frente a 9000 referencias».
Por su parte Alto Moncayo 2022 de Bodegas Alto Moncayo, es el vino que todavía ostenta el título de haber obtenido la famosa calificación mundial 100 puntos Parker en sus añadas 2007 y 2009.
Se trata de un vino elaborado en Campo de Borja «en un viñedo que parecen islas de biodiversidad. Ahí hay mucha flora muy interesante, llena de tomillos, de romeros, de jaras que se impregnan en la pruina de la uva, que es esa especie de polvillo que envuelve el grano, y eso, mágicamente, se transmite al vino. Junto con ese carácter balsámico que sobre todo viene dado por la increíble madurez de la uva de la garnacha vieja. Ese es un aroma súper interesante, muy cautivador», sentencia el experto la cata de estos vinos de la Denominación de Origen Campo de Borja.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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