el índice protagoniza su propio ‘rally’ de Navidad como colofón del 2025

El mercado europeo arranca este lunes con signo mixto. El EuroStoxx 50 suma apenas un 0,1% mientras que el Ibex 35 cae un 0,2% en estos primeros instantes de cotización de la semana. Los inversores se toman un descanso después de varias sesiones de contraste donde el recelo a una sobrevalocación de la IA en Wall Street se mezcló con las últimas reuniones del año de los bancos centrales más importantes del mundo. No obstante, aun se confía en un rally de Navidad que daría el broche a un 2025 alcista para la bolsa. Especialmente para el Ibex 35, que supera a sus pares con amplia ventaja.
El selectivo español avanza más de un 48% desde el primero de enero mientras que el EuroStoxx 50 sube menos de la mitad, un 17,5%. El Ibex 35 no encuentra rival en 2025 dentro de las plazas europeas, mientras que el S&P 500 sube un 16%.
A priori, el motor del crecimiento y catalizadores para ver nuevos máximos históricos en la bolsa son los mismos: un aumento del beneficio por acción esperado sustentado en el desarrollo de la inteligencia artificial. «Es probable que ahora veamos más alzas en bolsa. El elefante en la habitación sigue siendo la valoración en la IA y el futuro que nos espera», explicó el analista de IG para Sidney, Tony Sycamore.
El Ibex 35 sigue intratable y ha demostrado en recientemente que la zona de los 17.000 puntos no era un techo, sino una puerta. Eso es cualquier cosa menos una señal de debilidad, según el analista técnico de elEconomista.es, Joan Cabrero.
La superación de la resistencia psicológica de los 17.000 puntos es una noticia muy positiva a corto plazo, pero no invalida la posibilidad de que el mercado necesite tomarse un respiro tras el intenso tramo alcista vivido en las últimas semanas. De hecho, sería perfectamente sano y coherente que el selectivo buscara digerir parte de las subidas antes de intentar consolidar este nuevo nivel como soporte. Esto encajaría con el respiro que plantea la bolsa europea este lunes.
Desde un punto de vista técnico, no sorprendería ver al Ibex 35 buscar apoyo en la directriz alcista de aceleración que discurre por la zona de los 16.200–16.175 puntos. Ese ajuste seguiría encajando dentro de un contexto claramente alcista y sería «lo mínimo exigible antes de plantear nuevas compras con mayor margen de seguridad», comentó Cabrero. De esta manera, faltan cuatro sesiones completas para el Ibex 35 antes de pasar al 2026 contando este lunes y una sesión a medio gas: el 24 de diciembre donde el mercado operará solo hasta las 14:00 horas.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos cerraron su primera semana de ganancias desde finales de noviembre. Es la mejor muestra de cómo los inversores en renta fija decidieron comprar deuda después de escuchar a la Reserva Federal de Estados Unidos, al BCE, al Banco de Inglaterra y, en particular, al Banco de Japón.
Con el bono de EEUU a diez años sobre el 4,1%, ahora se espera que la Fed recorte dos veces los tipos en 2026. La evolución de los datos macroeconómicos vuelve a entrar en escena como principal pista para los inversores de lo que harán los responsables de las políticas monetarias a partir de ahora. «La falta de claridad en los datos mantendrá alerta a los inversores, pero vemos riesgos a la baja para las tasas a medida que persisten las preocupaciones sobre el mercado laboral», dijeron los estrategas de tasas de interés estadounidenses de TD Securities, liderados por Gennadiy Goldberg.
Con todo, el Banco de Japón cobra ahora mayor protagonismo. Mientras que sus pares pausan o siguen bajando sus tipos de interés, BoJ está tensando su referencia para apreciar al yen. Esto eleva la rentabilidad de sus bonos, con la deuda a diez años casi en el 2,1%: máximos de 1999, y contagia al resto del mercado de deuda global.
El euro podría volver a superar los 1,18 dólares en la recta final del año si los funcionarios del Banco Central Europeo mantienen viva la discusión sobre tasas de interés más altas en 2026. Actualmente, se espera que el BCE mantenga estable su política monetaria, lo que refuerza las proyecciones actualizadas de crecimiento e inflación mientras que la Reserva Federal de EEUU proseguiría con sus recortes.
Aun así, el verdadero factor decisivo radica en si se permite que la idea de subir los tipos de interés a partir del 2027 se mantenga. A principios de este mes, incluso un breve ajuste de 10 puntos básicos en los precios del mercado monetario para 2026 fue suficiente para impulsar el euro por encima de 1,18 dólares y alcanzar su nivel más alto desde finales de septiembre. A menos que la presidenta Christine Lagarde se apoye en esa revisión de precios, los operadores pueden sentirse confiados de volver a probar esos niveles.
Por ahora, el posicionamiento de los inversores sugiere poca especulación a un recorte o volatilidad del euro frente al dólar. Según el consenso de expertos que recoge Bloomberg, el euro podría buscar los 1,2 dólares al cambio para el cierre de 2026.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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