Gobierno de Maduro despedirá el 2025 con vías institucionales cerradas y más aislado

La fortaleza de la administración de Nicolás Maduro no es popular, pero sí militar y policial, lo que lo lleva a sortear la crisis económica, social y política, por la vía de la represión, contra quien exprese descontento, lo que le ha permitido, según analistas, ha preservado el poder.
Pero integrantes del chavismo disidente, consultados por Efecto Cocuyo, afirman que Miraflores no está más fuerte. Cierra este 2025, sostienen, en modo “supervivencia política”, con una evaluación internacional mayoritariamente negativa por el recrudecimiento de las violaciones de derechos humanos y una presión sin precedentes por parte de una potencia extranjera: Estados Unidos, cuyo desenlace aún está lejos de poder pronosticarse.
De acuerdo con el exparlamentario Eustoquio Contreras y el excoordinador nacional de Clase Media Socialista, Carlos Hurtado, un mayor atrincheramiento institucional, mayor presencia policial y militar en las calles, persecución política con puerta giratoria siempre activa y el intento de mostrar músculo organizativo interno a través del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y de las fuerzas de seguridad para la “defensa de la revolución”, caracterizaron la gestión de Maduro este año.
Que la situación varíe el año entrante, señalan, depende de hasta dónde podrá llegar la presión externa a falta de un movimiento político interno. Ambos exiliados en el Gran Polo Patriótico subrayan que la apuesta sigue siendo una salida negociada y pacífica a la situación política, aunque Maduro y su círculo de poder parecen haber cerrado las vías para ello.
Apariencia institucional del gobierno de Maduro agotada
“En términos generales 2025 fue un año difícil para el país. El gobierno sorteó la crisis institucional, derivada del desconocimiento de la voluntad popular del 28 de julio de 2024, la crisis económica y social. Pero en lo internacional cerraron en su peor momento, aislados, salvo el apoyo de aliados tradicionales, con una evaluación muy negativa por parte de organismos de derechos humanos internacionales y tensiones con países, principalmente de EEUU”, expresó Contreras.
El exsecretario general del Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) subrayó que, a lo interno y externo, la gestión de Maduro no ganó legitimidad ni reconocimiento porque “ejerce el poder al margen de la institucionalidad”, por la vía de la fuerza.
De esta situación, recalcó, no hay dudas, al punto de que, hasta el izquierdista presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo recientemente (17 de diciembre) que reconoce en el líder chavista a un “dictador por concentrar poderes”, aunque rechaza que EE.UU. lo tilde de narcotraficante. Otro aliado histórico, Lula Da Silva, mandatario de Brasil, tampoco ha reconocido a Maduro como presidente.
“Agotaron toda la apariencia institucional. El control que mostraron sobre las elecciones de 2025 (parlamentarias, regionales y municipales) sirvió para reiterarle a la gente que no es posible un cambio político por la vía del voto, porque el gobierno decidió mantenerse en confrontación con el pueblo que lo adversa”, sostuvo el exdiputado.
En supervivencia
Como parte del balance que hace de este 2025 para el gobierno de Maduro, Hurtado resalta que Miraflores no ha tenido paz desde que el presidente de EE.UU., Donald Trump, regresó a la Casa Blanca. La situación se le complica, advirtió, con el bloqueo naval petrolero con consecuencias que se harán más latentes a principios de 2026, si la medida se intensifica y prolonga.
Sin embargo, cree que las “inconsistencias” manifestadas en la política exterior de la Casa Blanca para con Venezuela, con poca claridad de los objetivos, es lo que le ha permitido a Maduro resistir la presión durante más de cuatro meses de tensiones militares.
“No están más fortalecidos, están en modo de supervivencia política, obligados a unificarse para contrarrestar los ataques directos de EE.UU. y la comunidad internacional, eso ha generado un movimiento interno de alarma, saben que si no permanecen unidos se hunden, por lo que la estrategia de los EE.UU. de quebrar la estructura política del gobierno no ha funcionado hasta ahora, pero eso mismo esconde debilidad en la medida en que los efectos económicos del bloqueo se acentúen”, advirtió el también militar en situación de retiro.
Otras voces han alertado que el bloqueo naval de EE.UU. busca la «asfixia económica» del gobierno de Maduro que se alimenta de «economías ilícitas», en este caso, de la venta ilegal de petróleo a países como Irán y China.
Maquinaria del Psuv desgastada
Este 2025, la mermada maquinaria del Psuv se movió para “ganar” en comicios controlados con partidos y candidatos inhabilitados, 23 de 24 gobernaciones a elegir, 285 alcaldías de 335 y una aplastante “mayoría” en la Asamblea Nacional (AN) con 80% de los curules. Tal como lo hizo con las elecciones presidenciales de 2024, el Poder Electoral se abstuvo de publicar resultados que permitieran alguna verificación y mantiene su página web inactiva.
A lo largo del año, el gobierno de Maduro, con el apoyo del CNE, organizó cuatro consultas populares para que las comunidades eligieran los proyectos que serían financiados por Miraflores en sus comunidades. No hay cifras oficiales de participación de votantes -solo de número de proyectos votados- pero la escasa asistencia de personas a los centros oficiales hablo por sí sola. Expertos electorales alertaron sobre la modalidad de votación, sin cuadernos impresos, voto manual y sin posibilidad de hacer auditorías.
El Psuv convocó a un Congreso extraordinario en septiembre y volvió a “renovar” su estructura, eligiendo a un buró político con las caras de siempre. Cabello fue ratificado como secretario general -nuevo nombre de la primera vicepresidencia – junto a Jorge Rodríguez que se estrenó en el cargo de “subsecretario”.
En el seno de las comunidades, el gobierno de Maduro llamó, en el mes de noviembre a la escogencia de los Comités Bolivarianos de Base Integral y de los Comandos de Comunidades Bolivarianos Integrales, conformados por grupos de nueve y once personas, respectivamente, para “adaptar” al Psuv a las nuevas tareas de “defensa” del territorio frente a amenazas externas.
Estas instancias llegaron a sustituir a los jefes de calle y de comunidades por una dirección “más colectiva”. Cabello les ordenó levantar un registro de militantes del Psuv, simpatizantes del partido y opositores. El número dos del chavismo no ocultó que el nuevo movimiento se traduce en “mayor control territorial”.
“No se trata de nuevas estructuras que se suman a las ya existentes, sino que esas estructuras que ya están van perdiendo credibilidad ante los vecinos, ante sus comunidades; van perdiendo pertinencia como instancias de activismo político en las zonas y utilidad para la cúpula pesuvista. En consecuencia, van descartando, esa es la historia de todas las organizaciones de base del Psuv, desde los antiguos círculos bolivarianos hasta los jefes de calle”, declaró entonces el activista social, Jesús «Chúo» Torrealba a Efecto Cocuyo.
Atrincheramiento
El chavismo en Miraflores también cierra el año con la amenaza de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), a partir de la reciente aprobación en la AN de la derogatoria de la Ley del Estatuto de Roma. Esto en respuesta al cierre de la oficina de la Fiscalía de la Corte en Caracas por la falta de cooperación del Estado venezolano en la investigación y castigo de crímenes de lesa humanidad.
Falta un paso imprescindible, que el Ejecutivo denuncie el Estatuto de Roma ante la Secretaría de la ONU y transcurra un año. Antes (julio), la AN también declaró “persona non grata” al Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, por presentar un informe sobre el agravamiento de las violaciones a los DDHH en Venezuela, tras las elecciones presidenciales de 2024.
Antes de que cierre el año, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU prorrogó el mandato de la Misión de Determinación de Hechos hasta octubre de 2026. Dicha Misión ha documentado violaciones de DDHH en Venezuela desde 2019. En su último informe de diciembre de 2025, la Misión destacó el papel de la GNB en la ejecución de crímenes de lesa humanidad y la impunidad reinante en torno a tales delitos.
“El gobierno de Maduro sigue ostentando el poder económico con el Banco Central de Venezuela y Pdvsa y la corrupción generalizada, tiene el poder militar y policial, mantiene gran cantidad de presos políticos como fichas de canje y controla al resto de los Poderes Públicos. Ello sigue alimentando salidas de fuerza al cerrarse las vías institucionales, pero si para algo debe servir la presión externa es para que se logre una salida negociada y no violenta a la crisis”, sostuvo Contreras.
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Fuente de TenemosNoticias.com: www.el-carabobeno.com
En la sección: Noticias de Venezuela.
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