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En la «Zona 7» esperan por una fe de vida de los presos políticos

📅 🕐 15 Ene 2026🔗 Fuente: el-carabobeno.com🕑 4 min de lectura
En la «Zona 7» esperan por una fe de vida de los presos políticos
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Los sonidos de la zona industrial de Boleíta (municipio Sucre, estado Miranda) acompañan a los familiares de los presos políticos; el ruido y las cornetas de los camiones, los murmullos de estudiantes y los golpeteos se conjugan con su espera en la acera de la calle que conduce al portón de la llamada «zona 7», como se conoce a uno de los centros de reclusión de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Caracas.

Desde el pasado 8 de enero, cuando Jorge Rodríguez anunció un «gran número» de excarcelaciones, los familiares han hecho de la paciencia una virtud. Todo con el objetivo de tener una llamada, un vídeo o alguna «fe de vida» que les permita constatar que su ser querido se encuentra en esas instalaciones.

A un grueso de los detenidos los funcionarios policiales los han negado de manera sistemática, alegando que el sitio estaba «en remodelaciones». En diciembre pasado, la familia de Fernando Orozco acudió en tres oportunidades a Zona 7 para verificar si se encontraba en ese sitio. En una de ellas, a un familiar del exdiputado incluso lo acercaron al portón y permitieron que echara un vistazo desde fuera.

Varios presos en Zona 7

El parlamentario no estaría solo en esa prisión. La noche del pasado 25 de noviembre, y en distintos procedimientos, también fueron detenidos su esposa, Dilia Castillo, uno de sus hijos, Brayant Fernando Orozco, y Carolina Briceño, una expareja. Así lo denuncia Yessi Orozco.

Castillo, la madre de Yessi, padece de arritmias ventriculares y necesita medicación y control constante para que su corazón no se detenga. «Fuentes extraoficiales nos han indicado que están en Zona 7; sin embargo, todos los centros penitenciarios a los que hemos asistido, incluido Zona 7 de Boleíta, nos han negado la presencia de ellos allí».

«Queremos y exigimos, primero, una fe de vida de toda mi familia. Segundo, que haya una libertad plena no solo para mi familia, sino para todos los presos políticos de este país», exige Orozco, a quien las autoridades le dicen que «debe esperar» pues «desconocen dónde se encuentran en estos momentos» y están en «proceso de investigación».

Desinformación y confusión

En el caso de Carolina Briceño, de 50 años, su hermana Leida es quien se ha encargado de hacer las gestiones, llevarle alimentos y presionar por una respuesta del Estado. En la sede de la PNB La Quebradita se logró pasarle comida y medicinas durante una semana.

Esto se suspendió sin mayores explicaciones y desde entonces no tienen información de su paradero, explica Leida, quien se enteró de la detención de su hermana por una vecina a la que Carolina logró dejarle las llaves de su casa, ubicada en Cúa (estado Miranda).

Los funcionarios de la PNB le dijeron entonces a esa vecina que Carolina sería llevada a «El Pinar». Pero su hermana recorrió esta sede, la Cota 905, Maripérez, El Valle, pero en ningún ente le han dicho que allí se encuentra.

«Aún no sabemos la causa, no sabemos dónde se encuentra o su estado, siendo una persona que sufre de varias enfermedades, entre ellas asma crónica e hipertensión… Necesitamos una fe de vida, hemos vivido un mes de angustias, sin saber de ella, de su situación, queremos su libertad», dice Leida.

Leida Briceño Carolina Briceño zona 7

También señala que, si el proceso judicial inicia, espera que «la dejen tener visitas, que la dejen tener sus medicamentos, sus cosas que como familiares podríamos traerle. No veo el motivo por el cual no lo pueden recibir… Uno es consciente de las leyes, las respeta, pero ni siquiera sabemos de qué se la acusa, no la hemos visto, una llamada, nada».

Mientras esa «fe de vida ocurre» los familiares duermen en colchonetas improvisadas o directamente sobre una sábana puesta en el piso de las afueras de Zona 7 . Algunos particulares se acercan a dejarles cobijas, comida, agua y otras bebidas, como «Manuel», quien llegó en su camioneta y les dejó varias bolsas con empanadas.

«Así como están ellos, nosotros también estamos pasando vicisitudes acá afuera. Gracias a Dios la gente es empática, a nosotros ha ayudado», dice el hermano de un hombre que fue detenido por la PNB el pasado 25 de noviembre en Maracaibo, estado Zulia.

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.el-carabobeno.com

En la sección: Noticias de Venezuela.

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