Con el inicio de una nueva temporada de calor, una prenda poco convencional ha captado la atención internacional.
Se trata del ‘facekini’, un accesorio originario de China que comenzó a utilizarse en playas del país asiático y que hoy se asocia tanto a la protección frente al sol como a factores culturales vinculados al cuidado de la piel. Su uso se ha extendido en un contexto marcado por el aumento de las temperaturas, la radiación ultravioleta y una mayor conciencia sobre los riesgos para la salud cutánea.
LEA TAMBIÉN
El ‘facekini’ consiste en una máscara de tela que cubre gran parte del rostro, dejando expuestas únicamente zonas como los ojos, la nariz y la boca. Algunos modelos también incluyen protección adicional para el cuello y el pecho. Está confeccionado con materiales elásticos como spandex o nailon, diseñados para ajustarse al contorno facial y actuar como una barrera física frente a la radiación solar.
El origen de esta prenda se remonta a 2024, cuando fue creada por Zhang Shifan, un ciudadano chino residente en la ciudad costera de Qingdao, en la provincia de Shandong, al este de China. En sus primeras versiones, el uso del ‘facekini’ estaba orientado principalmente a proteger a los bañistas de picaduras de medusas y de otros elementos presentes en el mar durante actividades recreativas en la playa.
Con el paso del tiempo, su función fue modificándose. Usuarios comenzaron a emplearlo como un método adicional para reducir la exposición directa al sol, especialmente en regiones con alta intensidad solar. Esta adaptación coincidió con una preocupación creciente por prevenir quemaduras, el envejecimiento prematuro de la piel y otros efectos asociados a la radiación ultravioleta.
Fue creado en 2024 por Zhang Shifan en la ciudad china de Qingdao, provincia de Shandong. Foto:AFP
LEA TAMBIÉN
Preferencias estéticas y contexto cultural
La expansión del ‘facekini’ también se explica por factores culturales. En China y en varios países del este de Asia, la piel clara ha estado históricamente asociada al estatus social y a ciertos estándares de belleza. Durante siglos, no broncearse era un rasgo vinculado a personas que no realizaban trabajos al aire libre, lo que reforzó la preferencia por evitar la exposición solar.
Esa valoración estética ha impulsado el uso de prendas y accesorios destinados a bloquear la luz solar. En ese marco, el ‘facekini’ se consolidó como una opción más extrema dentro de las estrategias de protección, sumándose a elementos como sombreros, sombrillas y cremas bloqueadoras.
Su adopción se relaciona con cuidados de salud y la prevención de daños cutáneos por el sol. Foto:AFP
En la actualidad, el diseño del ‘facekini’ ha evolucionado. Existen versiones con distintos colores, estampados, tallas y cortes, que van desde modelos llamativos hasta opciones más discretas. Más allá de su apariencia, sus usuarios lo consideran una herramienta complementaria para el cuidado de la piel frente a los efectos del sol.
Portafolio
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Portafolio, y contó con la revisión de un periodista y un editor.