La ‘montaña de efectivo’ más grande de la historia ignora las bajadas de tipos y ya alcanza los 8 billones de dólares

Antes de que los bancos centrales comenzaran a recortar los tipos de interés, la vigorosa subida del precio del dinero había provocado una situación inédita. Los inversores se habían lanzado a por el ‘cash’ y se había creado una montaña de liquidez histórica de 6 billones de dólares. Los fondos monetarios pasaron de dar un rendimiento de casi un 0% a ofrecer una importante rentabilidad y, en un mundo de incertidumbre, se convirtieron en un refugio clave. Con la bajada de los tipos de interés, muchos analistas señalaban que esta enorme cantidad de dinero se redirigiría a los bonos o al mercado y sería la gasolina de nuevos movimientos en los mercados. La realidad es que no solo no ha cambiado la tendencia, sino que se ha acelerado a pesar de todo y el último trimestre de 2025 se ha cerrado con unas cifras nunca antes vistas de efectivo, que ya alcanza los 8 billones de euros.
Solo este año se han sumado 848.000 millones de ingresos para estos fondos, según reporta Crane en su último informe. Pero, empezando por el principio, ¿qué son los fondos monetarios y por qué son tan importantes? Se trata de vehículos que solo tienen activos muy líquidos como deuda, letras o inversiones que no superen los 6 meses. En definitiva, activos de gran liquidez y que actualmente están dando una rentabilidad de entre el 2,5% y el 3,5%. Un ejemplo muy claro de este fenómeno y de cómo se ha pasado del ‘cash is trash’ a esta ola de inversión ha sido Warren Buffett. El oráculo de Omaha ha recurrido al efectivo, duplicando sus tenencias de estos activos hasta 381.700 millones de dólares en 2025.
Así, en un entorno donde los tipos de interés subían y la rentabilidad en estos activos de bajo riesgo aumentaba, fue un fenómeno muy normal que los inversores acudieran masivamente a los mismos. Sin embargo, con un S&P 500 subiendo con claridad, los bonos dando buenos rendimientos y los bancos centrales recortando, todos los analistas daban por hecho que era cuestión de tiempo que esas grandes posiciones se desmontasen.
A comienzos de año, Pimco defendía que «creemos que muchos inversores se han quedado atrás en su respuesta a un ciclo monetario cambiante, quizás afectados por el pico extremo de inflación de 2022. Años después, siguen sobreasignados a efectivo y sobreexpuestos a unos costes de oportunidad elevados y en aumento».
Entonces, ¿porqué esto no ha sucedido y se siguen perforando máximos históricos cada trimestre? Desde la consultora AInvest comentan que, si bien en la teoría todo parecía favorecer una reasignación de estos activos, creen que las múltiples ventanas al caos que ha abierto Trump durante su mandato han bloqueado cualquier paso en ese sentido. «El hito sin precedentes de que superen los 8 billones de dólares en activos refleja una profunda reasignación de capital y una recalibración de las preferencias de riesgo en un entorno macroeconómico caracterizado por un bajo crecimiento, la volatilidad de los altos rendimientos y la persistente incertidumbre«.
La firma explica que la clave, más allá de los aranceles, ha venido por el proyecto presupuestario y de gasto de Trump, el Big Beautiful Bill. «El proyecto, que extiende las rebajas de impuestos y eleva el techo de la deuda, creó un entorno mixto de incertidumbre a corto plazo y tensión fiscal a largo plazo. Si bien estas políticas inyectaron liquidez en los mercados, también agudizaron la preocupación por la inflación y la sostenibilidad de la deuda, incentivando aún más la fuga de capitales».
Por su parte, mientras las incertidumbres fiscales se extienden, «se ha creado un clima macroeconómico que incita a la aversión al riesgo». Entre los elementos clave señalan los aranceles, pero también las tensiones geopolíticas (desde Venezuela a Groenlandia, pasando por Oriente Medio) y el cierre de gobierno que se produjo en octubre. «Todo eso llevó a que los inversores apostasen por preservar el capital sobre el crecimiento«. Según el último Informe del Investment Company Institute, el mes posterior al cierre de gobierno hubo una entrada sin precedentes en los fondos monetarios, con 13.880 millones de dólares. Destacan también los ataques a la Reserva Federal por parte de Trump, desde la destitución de Lisa Cook, hasta la reciente investigación penal sobre el presidente, Jerome Powell.
¿Qué pasará?
AInvest espera que en 2026 siga habiendo crecimiento a corto plazo. «El panorama fiscal seguirá siendo un factor impredecible. Los debates sobre los nuevos presupuestos de EEUU y el posible estímulo fiscal en 2026 podrían reintroducir la volatilidad, reforzando el papel de los fondos del mercado monetario como colchón de liquidez«.
No todos están de acuerdo. De hecho, Steve Edwards, analista de Morgan Stanley, anticipa que sí habrá un cambio clave en los mercados el año que viene y que esta montaña de liquidez comenzará a vaciarse. «La rentabilidad de los fondos del mercado monetario también caerá aún más, ya que históricamente sus rendimientos han fluctuado en consonancia con los tipos de interés de la Fed». Muchos inversores podrían «encontrar un buen momento para reasignar sus activos hacia otros activos incluso dentro de la renta fija, que tengan más duración y permitan a los inversores asegurar rendimientos atractivos con un riesgo relativamente bajo».
«Esperamos que los flujos se moderen a medida que los tipos desciendan gradualmente, pero debería seguir aumentando»
Los bonos de EEUU a diez años ya están ofreciendo una rentabilidad del 4,265%. Por su parte, todo parece indicar que la Reserva Federal dará nuevos pasos con recortes en los tipos de interés el año que viene. Para la reunión de diciembre de 2026 el mercado de swaps (ois) ve una clara probabilidad de dos recortes de 25 puntos básicos por parte de la institución monetaria. Es decir, el precio del dinero pasaría del rango de 3,5-3,75% al 3%-3,25%.
Todo esto podría acelerarse aún más con la sucesión en la presidencia de la Fed, que se dará en mayo. Powell abandonará entonces su cargo y el siguiente al mando, elegido por Trump, probablemente abogue por unos recortes mucho más agresivos. Desde Julius Baer señalan que Kevin Warsh es el elegido por el mercado por ahora y «es considerado partidario de nuevos recortes, aunque menos moderado y con una mentalidad más independiente».
Esto no sería suficiente para que esta montaña se deshaga… pero sí para que deje de aumentar a este ritmo. Así lo ven los analistas de TD Securities, que explican en su último informe que «esperamos que los flujos se moderen a medida que los tipos desciendan gradualmente, pero, históricamente, un rendimiento por encima del 2% debería seguir atrayendo entradas a los fondos monetarios».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
En la sección: elEconomista Mercados
También te puede interesar




