Receta de alcachofas a la romana, esa verdura distinta, rica (para casi todos) y muy sana

Se la quiere o se la detesta. Los enemigos de la alcachofa critican su peculiar sabor (hay a quien no le gusta) y que cunde poco. Hay que retirar hojas y hojas hasta quedarnos con su corazón, que es lo que cocinamos. Así surge un tercer reparo: la alcachofa no es la hortaliza más barata ni por precio ni por lo que acabamos comiendo.
Pero la alcahofa es un tesoro entre las verduras. Eso, al menos, pensamos los que amamos el sabor tan peculiar, realmente único, de la alcachofa. Y encima es una flor. La planta es la Cynara scolymus (ese es su nombre científico), pero la alcachofa no es su fruto, ni su raíz; tampoco la hoja de la planta. La alcachofa es la flor.
Propiedades nutricionales
- La alcachofa destaca por su contenido en cinarina, una sustancia que protege el hígado. Eso sí, por mucha cinarina que lleve la alcachofa no es un «quemagrasa», como se ha dicho durante años. Pero sí es baja en calorías (menos de 50 kcal por cada 100 gramos). Contiene calcio, potasio, magnesio y fósforo, además de ser rica en fibra (5 gramos por cada 100 gramos). Por eso es diurética y reduce el colesterol.
La Cynara scolymus es una verdura muy versátil. Podemos prepararla frita, asada, a la plancha, cocida e, incluso, cruda en ensalada. Esta vez vamos a seguir una receta de Italia, país que tiene un antiguo y fiel amor por la alcachofa: carciofi alla romana. Los romanos saben.
Receta de alcachofas a la romana
Ingredientes
- Alcachofas (4)
- Ajo (1 diente)
- Menta fresca
- Perejil fresco
- Pimienta
- Limón (1)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Elaboración
- Preparamos una olla honda, para que las cuatro alcachofas estén apretadas.
- Cortamos la punta de las alcachofas. Retiramos hojas hasta quedarnos con el corazón, de un verde más claro.
- Quitamos la pelusilla del interior. Respetamos también el tallo, que sólo tenemos que pelar.
- En un bol exprimimos el limón y llenamos de agua.
- Ponemos dentro las alcachofas (así evitamos que se oxiden=ennegrezcan).
- Picamos la menta, el perejil y el ajo.
- Mezclamos las hierbas en un bol pequeño: menta, perejil, ajo, pimienta molida y una pizca de sal.
- Escurrimos bien las alcachofas.
- Abrimos el corazón (presionando contra la tabla de cocina) y lo rellenamos con la mezcla de hierbas.
- En la olla que reservamos al principio ponemos las alcachofas con la parte plana hacia abajo. Quedarán pegadas con los tallos hacia arriba.
- Añadimos aceite en el fondo y agua hasta la mitad de las alcachofas.
- Ponemos al fuego, tapamos y cocinamos a fuego bajo hasta que casi no quede agua (o sea, hasta que las alcachofas estén tiernas), que serán unos 30-40 minutos.
- Las comemos recién hechas y calientes o podemos guardarlas y tomarlas más tarde a temperatura ambiente.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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