El Ibex 35 se acerca a su nuevo punto de control en los 16.000 puntos tras otro fin de semana de escalada bélica en Oriente Medio

El mercado de futuros anticipa una nueva apertura a la baja. Los ataques de Irán y sus aliados durante el fin de semana suponen una nueva escalada bélica en Oriente Medio. Además, la fuerza de ataque anfibio de Estados Unidos ya está en la región. Todo ello marcó la sesión bursátil asiática donde las ventas fueron las protagonistas. La volatilidad e inestabilidad se ha instalado en la bolsa después de ver cómo el conflicto se estanca y sigue presionando los precios de la energía en todo el mundo.
«El mercado pasó un mes descontando un conflicto corto y contenido. Ese optimismo ilusorio se ha desvanecido con la entrada de los hutíes el fin de semana. El riesgo de una guerra prolongada se vuelve cada vez más creíble», comenta el analista de Vantage Global Prime, Hebe Chen. Esto es lo que provoca que el EuroStoxx 50 retroceda más de un 10% desde que comenzó la guerra. El Ibex 35 aguanta mejor hasta la fecha, dado que en marzo retrocede alrededor de un 9%.
La bolsa global se deprime ante la casi certeza de una guerra enquistada en el Estrecho de Ormuz. Con la pérdida al otro lado del Atlántico de soportes clave, como eran los 6.500 puntos del S&P 500, el Ibex 35 puede ir a buscar su verdadero punto de control, los 16.000 enteros. Según el asesor técnico de elEconomista.es, Joan Cabrero, esta es la zona óptima de compra con una visión de medio y largo plazo. De alcanzarse, supondría replicar la corrección vista en abril del año pasado, donde el episodio de aranceles provocado por Donald Trump castigó al mercado tras el Día de la Liberación.
«Un descenso hacia la zona de los 16.000 encajaría también con un ajuste del 23,6% de Fibonacci de toda la subida nacida en los mínimos de 2022. Nada que deba interpretarse como una señal de debilidad estructural, sino más bien como una pausa necesaria dentro de una tendencia que, vista con perspectiva, sigue siendo constructiva«, explica Cabrero. Es en la zona de los 16.000 donde el aspecto técnico del selectivo invita a tomar posiciones. No obstante, el experto mantiene la teoría de que el Ibex aún podría dibujar más movimientos en el corto plazo, por lo que aconseja mantener una posición de liquidez elevada.
Si ese soporte de los 16.000 puntos cede al conflicto actual, la corrección dentro del selectivo español sería de mayor calado. Según el asesor de elEconomista.es, el siguiente nivel clave del Ibex 35 se sitúa en los 14.260 puntos, que supondría un ajuste del 38,2% de toda la tendencia alcista iniciada en 2022 y culminada en los máximos recientes en torno a los 18.650 puntos. Ese sería el punto para utilizar el resto de la liquidez disponible.
El petróleo supera los 115 dólares
Los últimos acontecimientos alrededor del Estrecho de Ormuz han vuelto a tensar el precio del petróleo. El barril Brent alcanza los 115 dólares por unidad, lo que supone un nuevo máximo desde 2022, año marcado por la guerra de Ucrania. La posibilidad de que la guerra extienda el desabastecimiento global de crudo levanta los precios del petróleo. Y es que el Brent ya sube más de un 90% desde que comenzó el año.
Solo en el mes de marzo, el precio del crudo suma alrededor de un 60%. «El conflicto cada vez es más complejo y más difícil de contener. Esto obliga al mercado a reevaluar constantemente el riesgo», comentó la analista de Bloomberg, Linh Tran, quien ve el precio del crudo en el corto plazo sobre los 120 dólares. Ya aparecen los primeros pronósticos que hablan de un barril Brent en la zona de los 200 dólares en el peor de los escenarios: un conflicto más enquistado tras una escalada bélica superior.
Mientras tanto, el mercado de deuda refleja este lunes cierta relajación después del rápido repunte del cierre de la semana pasada. No obstante, aún muestra rentabilidades récord en el año. El bono estadounidense a diez años se sitúa por encima del 4,3% mientras que el alemán roza el 3,1%: un retorno no visto desde hace más de una década. Los bonos soberanos muestran estos días el aumento de probabilidades a asistir a una desaceleración económica global por el conflicto en Oriente Medio.
El aumento del precio del petróleo eleva la proyección de una crisis de inflación derivada del aumento de los precios de la energía. Esto podría forzar a los bancos centrales a elevar de nuevo los tipos de interés, lo que está siendo anticipado por los bonos soberanos que incrementan el riesgo exigido por el mercado.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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