Científicos confirman que el uso de IA está generando una nueva brecha y la mayoría de personas están perdiendo

El uso de la Inteligencia Artificial no deja de crecer, y es algo normal, debido a que es una tecnología que ayuda y puede servir para prácticamente cualquier tarea o necesidad que podamos tener.
El hecho de que esta herramienta tenga un alcance tan alto, junto a que es de uso gratuito en la mayoría de casos, hace que la adopción haya sido tan grande, hasta un punto en el que muchos usuarios incluso abusan de ella en el sentido que acuden a la IA para la más mínima consulta.
Y es que un grupo de investigadores y científicos en el Possibility Institute, especializados en la investigación en metaciencia, y fundador de Socos Labs, una empresa dedicada a la IA y la educación, afirma que la tecnología está dividiendo a la gente en dos grupos: una pequeña minoría que la utiliza para pensar mejor, y una mayoría mucho más numerosa que la utiliza para pensar menos.
¿Utilizas la IA para pensar, o dejas que piense por ti?
Vivienne Ming, científica jefe sentencia que «la tendencia predominante es la sustitución», afirmó Ming en una entrevista reciente con Business Insider. En lugar de utilizar la IA para profundizar en su razonamiento, la mayoría de las personas están dejando que la tecnología directamente razone por ellas.
La IA se esta incorporando cada vez más en entornos laborales y educativos, porque es verdad que es una gran ayuda para numerosas tareas que van desde a programación hasta la redacción y el análisis, sin embargo, los investigadores en IA han advertido que una dependencia excesiva de esta tecnología podría mermar las capacidades cognitivas y el pensamiento independiente.
Un claro ejemplo de ello es cuando recientemente la IA Claude de Anthropic sufrió una caída, lo que llevó a que numerosos desarrolladores web les costaba seguir trabajando con normalidad.
Ming explicó que llevaron a cabo una prueba con estudiantes donde estos tenían que utilizar los datos de Polymarket para predecir acontecimientos del mundo real, ya sea de forma independiente o en combinación con sistemas de IA. Los resultados mostraron que entre el 90 y el 95% de ellos usaron la IA o bien para que esta tecnología le diera directamente las respuestas o para que validaran sus propias conclusiones
El resto, es decir, una mínima parte de los estudiantes a los que la científica llamo «cyborgs» utilizaron la IA como colaborador, explorando ideas, cuestionando supuestos y haciendo avanzar el problema, mientras que la IA aportaba datos y contraargumentos.
Si bien esto puede ser un caso concreto, señala una realidad muy clara con la adopción de la IA en cada vez más aspectos de nuestra vida. Al final la comodidad y rapidez van a ir a por el pensamiento crítico y único de cada individuo, usar la IA está más que bien porque tiene incontables ventajas, pero la experta señala que lo correcto es desafiar a esta tecnología y buscar que te muestre dónde estás equivocado más que en lo que estás correcto.
«La respuesta que te da tu teléfono es exactamente la misma que reciben todos los demás. Aunque sea correcta, no te aporta ningún valor», sentenció Ming.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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