Ir al contenido
Humor y Curiosidades

Un estudio sostiene que estas misteriosas estructuras circulares descubiertas en Yucatán podrían haber sido la clave de la prosperidad económica maya

📅 🕐 02 Abr 2026🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 7 min de lectura
Un estudio sostiene que estas misteriosas estructuras circulares descubiertas en Yucatán podrían haber sido la clave de la prosperidad económica maya
Compartir:

La densa vegetación de las Tierras Bajas mayas ha ocultado durante siglos innumerables secretos. Bajo la aparente uniformidad y el verdor del paisaje, tecnologías modernas como el LiDAR han conseguido revelar, poco a poco, la presencia de estructuras invisibles a simple vista y de patrones urbanísticos que desafían las interpretaciones tradicionales de la arqueología mesoamericana. En este contexto, la reciente identificación de un conjunto de formas geométricas repetidas (círculos y rectángulos concéntricos, en su mayoría) ofrece una de las pistas más intrigantes sobre la organización económica de los antiguos mayas.

El análisis de estos complejos arquitectónicos pronto se centró en una cuestión fundamental: ¿qué función cumplían estos espacios aparentemente abiertos y carentes de grandes edificaciones monumentales? La búsqueda de una respuesta coherente ha empujado a los investigadores a reconsiderar la naturaleza de los mercados prehispánicos, tradicionalmente difíciles de identificar en el registro arqueológico. Un reciente artículo, firmado por Ivan Šprajc en la revista Ancient Mesoamerica, explora esta hipótesis en profundidad.

Tecnologías como el LiDAR han revelado la presencia de estructuras invisibles a simple vista y de patrones urbanísticos que desafían las interpretaciones tradicionales de la arqueología mesoamericana.

Mapa del área con mayor densidad de complejos anidados
Mapa del área con mayor densidad de complejos anidados. Fuente: Šprajc 2026

Un patrón arquitectónico inusual en las Tierras Bajas mayas

Los llamados “complejos anidados” se caracterizan por una disposición de estructuras bajas, alargadas y estrechas organizadas en círculos o rectángulos concéntricos. Estas construcciones, que se han identificado en gran número en la península de Yucatán, presentan una morfología claramente diferenciada de otros conjuntos arquitectónicos mayas.

La repetición sistemática de este patrón sugiere que estas estructuras cumplieron una función específica en la comunidad. Según Šprajc, los montículos que conforman estos complejos parecen haber sido plataformas que habrían podido sostener estructuras perecederas, como puestos o tenderetes destinados a la exhibición de mercancías.

Entre las plataformas, además, se detectaron espacios abiertos que habrían funcionado como pasillos. Estos corredores habrían facilitado la circulación de personas de un punto a otro. Tal configuración recuerda las descripciones de los mercados mesoamericanos. Según algunas fuentes históricas, los mercados se habrían organizado en filas de puestos.

Los llamados “complejos anidados” se caracterizan por una disposición de estructuras bajas, alargadas y estrechas organizadas en círculos o rectángulos concéntricos.

El complejo anidado n.º 26 en Chacbitún.
El complejo anidado n.º 26 en Chacbitún. Fuente: Šprajc 2026

Evidencias comparativas: Tikal y Calakmul como modelos interpretativos

Hay dos casos emblemáticos que han servido de referencia para interpretar los complejos de las Tierras Bajas: la Plaza Este de Tikal y el conjunto Chiik Nahb de Calakmul. Ambos presentan disposiciones arquitectónicas similares que se han interpretado como espacios de mercado.

En el caso de Calakmul, en una de las estructuras se hallaron murales con escenas de intercambio de bienes, como alimentos, cerámica y textiles. Estas representaciones constituyen una de las evidencias más elocuentes de las actividades comerciales mayas.

Además, los textos jeroglíficos asociados a estas imágenes parecen identificar a los individuos según los productos que venden, lo que refuerza la interpretación de un entorno comercial activo. Según el autor del estudio, la presencia de mujeres en estas escenas también coincide con los patrones etnográficos observados en mercados indígenas contemporáneos.

Los montículos que conforman estos complejos parecen haber sido plataformas que habrían podido sostener estructuras perecederas, como puestos o tenderetes destinados a la exhibición de mercancías.

Piedras de altares halladas en distintos complejos anidados
Piedras de altares halladas en distintos complejos anidados. Fuente: Šprajc 2026

Cronología y contexto: los mercados del periodo Clásico

Los datos arqueológicos disponibles indican que la mayoría de estos complejos se desarrollaron durante el periodo Clásico (ca. 250–900 d.C.). Las excavaciones han permitido recuperar materiales cerámicos y otros restos que confirman su uso prolongado a lo largo de este periodo. En algunos casos, como en El Palmar, también se han identificado evidencias de actividad artesanal y comercial visibles en la presencia de fragmentos de jade y residuos de talla lítica. La ausencia de suelos de estuco en muchos de estos espacios, además, sugiere un uso continuado de carácter práctico, compatible con las actividades comerciales al aire libre.

En el caso de Calakmul, en una de las estructuras se hallaron murales con escenas de intercambio de bienes, como alimentos, cerámica y textiles. Constituye una de las evidencias más elocuentes de las actividades comerciales mayas.

Claves funcionales: ¿por qué interpretarlos como mercados?

La identificación de estos complejos como mercados se basa en un enfoque configuracional, es decir, en el análisis de su disposición espacial y sus características arquitectónicas. Los complejos presentan múltiples accesos y una organización interna que favorece la circulación, elementos esenciales en espacios pensados para el intercambio de bienes. La disposición en anillos concéntricos con pasillos intermedios, por tanto, resulta compatible con la lógica de un mercado organizado.

Muchos de estos conjuntos, además, presentan estructuras arquitectónicas mayores y patios anexos que podrían haber servido como almacenes o espacios de control administrativo. La presencia de altares, santuarios y, en algunos casos, juegos de pelota, por otro lado, indica que estos espacios no tenían una función exclusivamente comercial. De hecho, el comercio en Mesoamérica se vinculaba a prácticas rituales y simbólicas.

Complejos 25 y 27 en Ocomtún
Complejos 25 y 27 en Ocomtún. Fuente: Šprajc 2026

Los complejos presentan múltiples accesos y una organización interna que favorece la circulación, elementos esenciales en espacios pensados para el intercambio de bienes.

Redes comerciales y localización estratégica

La distribución geográfica de estos complejos en el territorio sugiere su integración en redes comerciales regionales. Muchos se sitúan en centros urbanos importantes o en nodos estratégicos conectados por calzadas (sacbeob). Asimismo, su proximidad a fuentes de agua, como ríos, aguadas o sistemas de almacenamiento, responde a necesidades logísticas y funcionales. El acceso al agua era un factor clave en la localización de mercados, tanto por razones prácticas como simbólicas.

Según Šprajc, no todos los complejos habrían cumplido la misma función. Algunos pudieron especializarse en la venta de determinados productos o haber servido para organizar mercados en momentos concretos del calendario. La coexistencia de múltiples complejos en áreas relativamente pequeñas, además, sugiere que los mayas desarrollaron una economía dinámica y diversificada. La posibilidad de organizar mercados periódicos o especializados refleja un sistema económico complejo y adaptado a las condiciones locales.

Mapa del área con complejos anidados
Mapa del área con complejos anidados. Fuente: Šprajc 2026

Una reinterpretación del paisaje económico maya

El estudio de estos complejos arquitectónicos abre una nueva vía para explorar la economía de las sociedades mayas. Aunque la evidencia aún no sea concluyente, la convergencia de los datos arquitectónicos, contextuales y comparativos apunta con fuerza a que estas estructuras anidadas pudieron funcionar como mercados. A medida que se amplíen los estudios y se incorporen nuevas metodologías, es probable que emerja una imagen aún más compleja y matizada de estas estructuras.

Referencias

  • Šprajc, Ivan 2026. «Nested Constructions in the Yucatán Lowlands: Ancient Maya Marketplaces?». Ancient Mesoamerica. DOI: 10.1017/S0956536126100923

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

En la sección: Muy Interesante

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp