Tecnología satelital y cuántica para los jardines más presumidos

Los ingenieros de Ecovacs Robotics tuvieron su momento eureka cuando hilvanaron las posibilidades de la tecnología de posicionamiento satelital RTK (Real-Time Kinematic) con el negocio de los cortacéspedes de nueva generación. Frente a la engorrosa necesidad de delimitar la superficie de trabajo (hasta 1.200 metros cuadrados) mediante el despliegue físico de cables, los técnicos de la compañía china miraron al cielo para encontrar la solución a sus necesidades. «Pongamos a trabajar a los satélites para hacer la vida más fácil a los usuarios, sin necesidad de contar los detalles técnicos de un prodigio que apenas necesita 20 minutos para aprender el terreno de juego». Y así transitó del laboratorio de I+D de Ecovacs a miles de jardines de todo el mundo el modelo Ecovacs GOAT O1200 RTK. Entre otras sorpresas técnicas, la ingeniosa cabra inteligente recibe señal de hasta 45 satélites (entre ellos los que proporcionan servicio en los sistemas GPS, GLONASS, Galileo y BDS) y opera en un 80% más de bandas de frecuencia que los sistemas equiparables de la competencia, según Ecovacs, con una velocidad de adquisición de señal cuatro veces superior y con un tercio más de estabilidad en zonas de sombra.
Pero el alarde tecnológico no se limitó al aprovechamiento de la infraestructura que orbita sobre nuestras cabezas, sino que también incorporó la patente LiDAR (siglas en inglés de Light Detection and Ranging), una tecnología de inspiración cuántica que utiliza pulsos de luz láser para medir distancias al milímetro. De esa forma, puede crear mapas 3D absolutamente precisos, idóneos para que los sensores de visión artificial detecten obstáculos (incluidas mascotas dormitando) o perciban la lluvia sobre su estructura. En esos supuestos, el prodigio interrumpe su trabajo durante tres horas para evitar males mayores, con el compromiso de reemprender la tarea de forma automática cuando escampa el chaparrón. Eso sí, que nadie pida a la criatura que trabaje de noche, ya que se resistirá a hacerlo (previo cambio de configuración) para no lastimar a potenciales animales nocturnos.
Desde la app en el móvil podemos configurar diferentes funciones y elegir la altura a la que queremos que corte el césped, en este caso entre 3 y 8 cms
El mismo sensor 3D-ToF LiDAR complementa la visión de la cámara con datos de profundidad. En su caso, maneja un campo horizontal de 90 grados y vertical de 70 grados, y un alcance máximo de detección de obstáculos de entre 3 y 4 metros. De esa forma, el robot calcula en tiempo real la posición longitudinal y latitudinal dentro del mapa. Por obra y milagro de la base del sistema TruEdge, el robot puede ceñir el filo de sus cuchillas hasta el borde del área delimitada, sin necesidad de realizar pasadas adicionales de forma manual. Los jardineros saben muy bien de qué se trata, conscientes de que su trabajo nunca acaba con el cortacésped, sino que luego hay que prolongar la jornada con la tediosa rutina de cortar los flecos de clorofila pegados a los bordes.
Por aquí no quiero que cortes
Una vez delimitada la superficie verde susceptible de mantener, el usuario puede definir múltiples zonas de corte independientes, así como otras de exclusión (No-Entry Zones), ideales para proteger piscinas, paseos de piedras, lámparas de suelo o cualquier pendiente superior al 45%. También es posible trazar caminos para conectar áreas separadas del jardín, siempre que dispongan de un ancho mínimo de pasillo de 1,2 metros. Una vez realizada la tarea previa inaugural, el usuario puede configurar cada zona a su gusto, con los parámetros de corte como velocidad de desplazamiento, altura de corte (ajustable entre 3 y 8 centímetros en incrementos de 0,5 cm), altura mínima de obstáculos a evitar y dirección de corte preferente. Además, la trayectoria de trabajo sigue un patrón en U que garantiza cobertura del 100% del área mapeada, tanto en sentido horizontal como vertical.
Como es habitual en los robots aspiradores domésticos, ante una interrupción por batería baja, el robot regresa a la base para recuperar energía en poco más de tres horas y reemprender la tarea en el mismo punto donde la dejó.
No hace falta decir que la aplicación móvil del Ecovacs GOAT O1200 Lidar Pro facilita la monitorización del robot. Desde esta aplicación podemos comprobar su nivel de batería, hacer un seguimiento del trabajo realizado, así como configurar y programar cuándo queremos que salga a trabajar, con asignación de horarios por días de la semana y franjas horarias específicas.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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