Por deuda superior a los $3.000 millones y conexiones ilegales, Afinia desconecta servicio a Acuacor: dos municipios de Bolívar impactados
📅 🕐 17 Abr 2026🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 4 min de lectura
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La crisis energética en el Caribe colombiano ha alcanzado un peligroso nivel de tensión.
Afinia (filial del Grupo EPM) ejecutó este viernes 17 de abril la desconexión total del servicio eléctrico a ACUACOR, el operador encargado de suministrar agua potable a los municipios de Clemencia y Santa Catalina, en el norte de Bolívar; episodio que resume la fragilidad de los servicios públicos en la región,
La medida, que deja a miles de ciudadanos en el limbo sanitario, no es solo un conflicto entre privados; es el síntoma de una metástasis financiera que tiene al Caribe al borde de un apagón sistémico y, ahora, de una probable crisis de salubridad por falta de agua.
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Conexiones ilegales y millonaria deuda
La comunidad desesperada retuvo a los operarios de Afinia para evitar que les dejaran sin agua. Foto:Afinia
El detonante de la desconexión es una deuda acumulada que ya supera los $3.000 millones de pesos. Según Afinia, la empresa agotó todas las instancias de diálogo, mesas de trabajo y requerimientos técnicos antes de proceder al corte.
Sin embargo, el factor que aceleró la medida fue el hallazgo de conexiones ilegales en los transformadores de distribución. Estas irregularidades, que Afinia describe como «riesgos críticos para la seguridad eléctrica», son un reflejo de la desesperación o la negligencia técnica de un operador de acueducto que no ha logrado normalizar sus obligaciones financieras.
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Personal técnico retenido en la zona
La gravedad de la situación trascendió lo administrativo para convertirse en un problema de orden público. Durante la ejecución del corte en horas de la tarde, la cuadrilla técnica de Afinia fue retenida por la comunidad, un acto de represalia que puso en riesgo la integridad física de los operarios.
Afinia ha emitido un llamado urgente a la Fuerza Pública para garantizar la seguridad de su personal y el respeto a la institucionalidad. Este tipo de incidentes se ha vuelto común en la costa norte, donde el descontento social por las altas tarifas de energía y la deficiencia de los servicios suele canalizarse a través de agresiones a los trabajadores de las prestadoras.
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El efecto dominó de la crisis de Air-e y Afinia
Este corte ocurre en el momento de mayor vulnerabilidad energética para la región. Mientras los gobernadores del Caribe exigen un rescate estatal del 50% de la tarifa, los operadores locales como Acuacor sucumben ante la imposibilidad de pagar facturas de energía que han crecido de forma desmedida por el cobro de pérdidas no técnicas.
La insolvencia de los operadores de servicios públicos genera un efecto dominó; si el acueducto no paga a la eléctrica, la eléctrica no tiene caja para comprar energía en bolsa, acercando al Caribe a un apagón generalizado.
Los municipios afectados, Clemencia y Santa Catalina, se ven atrapados en medio de una disputa financiera donde el rehén final es el ciudadano que hoy no tiene agua para sus necesidades básicas.
Intervención para la próxima semana
Ante la magnitud de la emergencia, se ha convocado a una reunión de carácter urgente para la próxima semana. En ella no solo participarán los alcaldes de los municipios afectados, sino que se ha solicitado la mediación de la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.
El objetivo es buscar una «solución estructural». Sin embargo, en un sistema donde la deuda es la norma y los costos de operación superan la capacidad de pago de los entes territoriales, la pregunta es quién asumirá el hueco financiero para que el agua vuelva a fluir en Clemencia y Santa Catalina.
Por ahora, en estos dos municipios bolivarenses, la noche llega con una doble incertidumbre: no hay luz en las bombas del acueducto y, pronto, no habrá agua en los grifos de los hogares.