Lo que comenzó como un temblor en la mano en 2017 poco a poco se convirtió en síntomas que dificultaron la vida diaria de Jessica Krauser, quien fue diagnosticada con Parkinson de inicio temprano en 2019.
De acuerdo con lo revelado por la Cleveland Clinic, esta habitante de Columbus, Ohio, comenzó a consumir medicamentos para encontrar alivio. Aunque inicialmente le brindaron calma, la efectividad comenzó a disminuir progresivamente.
Los medicamentos perdieron efectividad, obligándola a buscar alternativas médicas. Foto:Instagram: @clevelandclinic
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Con el paso del tiempo, la mujer vio cómo su independencia se desvanecía: “Mi cuerpo estaba fuera de control”, expresó, recordando que ni siquiera podía sentarse a comer con tranquilidad.
Según contó en entrevista con el centro médico, su condición comenzó a empeorar con la aparición de movimientos involuntarios conocidos como discinesia.
Se sometió a una cirugía de estimulación cerebral profunda con tecnología adaptativa. Foto:Instagram: @clevelandclinic
Fue en ese momento cuando el equipo de expertos de la Cleveland Clinic consideró que Jessica era la candidata ideal para un procedimiento innovador: la Estimulación Cerebral Profunda (DBS).
“Supe que era el momento de probar algo diferente cuando estaba cenando con mi familia durante unas vacaciones. No podía simplemente sentarme en la silla”, sostuvo la paciente.
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El procedimiento que le devolvió la movilidad a Jessica Krauser
Una vez los médicos determinaron que la mujer era apta para enfrentar la intervención, descrita por los especialistas como implantar un “marcapasos cerebral” que envía corrientes eléctricas a zonas específicas, programaron las cirugías.
“Cuando la medicación deja de ser tan efectiva, consideramos el DBS como una opción terapéutica”, explicó el neurocirujano Richard Rammo, quien detalló que, en el caso de Jessica, se utilizó una tecnología adaptativa de última generación que se ajusta automáticamente según las necesidades de su cerebro en tiempo real.
El tratamiento le permitió recuperar su autonomía y calidad de vida familiar. Foto:Instagram: @clevelandclinic
Tras la activación y programación del dispositivo en 2025, los síntomas de la paciente disminuyeron notablemente y le han permitido depender de menos fármacos, a pesar de que no detiene el proceso natural de la enfermedad.
Ahora, la historia de Jessica es un testimonio de transformación y esperanza para quienes enfrentan diagnósticos tempranos de Parkinson. Para ella, su mayor logro en esta lucha fue “volver a ser simplemente una mamá”.