El gesto de amasar con las patas es habitual en gatos domésticos y suele interpretarse como una señal de bienestar. Sin embargo, su origen está vinculado a etapas tempranas de su desarrollo y a mecanismos de regulación del comportamiento que persisten en la vida adulta.
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El llamado amasado se observa cuando el gato presiona una superficie con las patas delanteras mediante movimientos alternos y repetitivos, similares a los de una acción de amasar. Este comportamiento puede darse sobre mantas, camas, sofás o sobre personas con las que convive, y en algunos casos se acompaña de ronroneo.
Este patrón conductual aparece con frecuencia en contextos de descanso o contacto cercano con sus cuidadores. Su presencia ha sido interpretada dentro del entorno doméstico como una forma de interacción asociada a la convivencia diaria del animal.
El gesto proviene de la etapa de lactancia donde los gatos estimulaban a su madre para comer. Foto:iStock
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Autoconsuelo y origen del comportamiento
En la etapa de cachorro, este movimiento está relacionado con la estimulación de la zona materna durante la lactancia. Con el desarrollo, el gesto no desaparece y puede mantenerse como una respuesta conductual en la vida adulta.
En gatos adultos, este comportamiento también se asocia a procesos de regulación interna. Puede presentarse en momentos en los que el animal ha estado solo durante periodos prolongados, ha tenido baja interacción social o requiere adaptación tras estímulos externos que alteran su entorno. En esos contextos, el amasado funciona como una conducta repetitiva que contribuye a la estabilización del estado del animal.
El comportamiento se mantiene en la adultez como forma de autoconsuelo ante situaciones de estrés. Foto:IStock
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Situaciones frecuentes en las que aparece el amasado
1. Al despertar del cuidador: tras varias horas de inactividad compartida, algunos gatos se acercan a la cama y realizan el movimiento de amasado sobre la superficie o la persona. Este comportamiento se presenta después de periodos prolongados sin interacción.
2. Después de periodos de ausencia: cuando el gato ha permanecido solo en casa durante varias horas, puede retomar el contacto con sus cuidadores mediante el amasado, acompañado en ocasiones de vocalizaciones o ronroneo.
3. Tras estímulos estresantes: el comportamiento también puede observarse después de situaciones como ruidos intensos o la presencia de elementos desconocidos en el entorno. En estos casos, el amasado se presenta sobre superficies habituales del animal como parte de su rutina de calma.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.