Ence reduce casi a la mitad sus pérdidas pese a las huelgas en Navia y los temporales

Ence cerró el primer trimestre de 2026 con unas pérdidas de 17,6 millones de euros, casi la mitad en comparación con el último trimestre de 2025, en un arranque de año marcado por las huelgas en la biofábrica de Navia y por los fuertes temporales que afectaron al negocio de renovables. Pese a ese impacto extraordinario, la compañía asegura que a cierre de marzo sus operaciones habían recuperado la normalidad y que mantiene el objetivo de rebajar costes en el área de celulosa durante 2026 y 2027.
El resultado bruto de explotación (ebitda) consolidado se situó ligeramente por encima del millón de euros (1,2), frente a los 13 millones del trimestre anterior, penalizado por esos factores no recurrentes. En concreto, la empresa atribuye el deterioro del periodo a las protestas laborales vinculadas al Plan de Eficiencia y Competitividad en Celulosa en Navia y a los efectos de los temporales registrados en España a comienzos de año.
Más allá del impacto coyuntural, Ence pone el foco en la mejora del contexto de mercado para la celulosa, uno de los elementos sobre los que apoya sus expectativas de recuperación. Tras cerrar 2025 con un precio medio históricamente bajo de 1.086 dólares por tonelada, bruto y sin descuentos, la compañía destaca que ya se ha anunciado una nueva subida hasta 1.430 dólares por tonelada, también en términos brutos y sin descuentos, que se aplicará a partir de mayo.
La empresa considera además que el actual escenario internacional puede abrir oportunidades adicionales para los productores europeos. En particular, apunta a posibles dificultades para importar papel y celulosa desde Asia, Oriente Medio y Latinoamérica por disrupciones logísticas, un factor que podría reforzar la posición de suministradores regionales como Ence dentro del mercado europeo.
La compañía extiende esa lectura al conflicto en Oriente Medio, que interpreta no solo como una fuente de incertidumbre, sino también como un vector de oportunidad. En celulosa, entiende que ese contexto refuerza su papel como operador de proximidad. En renovables, ve margen para consolidar su cartera de biomasa, calor industrial renovable y biometano como alternativa local al gas importado, en un momento de mayor atención a la autonomía energética.
En esa línea, Ence prevé cerrar 2026 con cinco proyectos operativos de calor industrial renovable, frente a uno solo en 2025. En biometano, mantiene una cartera de 41 proyectos, de los que 25 se encuentran en fase avanzada de ingeniería y tramitación administrativa. La compañía subraya además que el impacto directo del conflicto geopolítico sobre su actividad debería ser limitado, al apoyarse en plantas autosuficientes energéticamente, suministros locales y una exposición comercial centrada en Europa.
En paralelo, el grupo sigue avanzando en su estrategia de transformación hacia celulosas especiales, un segmento de mayor valor añadido. Este tipo de producto representó el 34% de las ventas de celulosa en el primer trimestre, frente al 30% registrado en 2025. Durante el periodo se produjeron además las primeras ventas de fluff, todavía en proceso de homologación, con las que Ence busca reforzar su presencia en nichos de mayor margen. Su objetivo es que las celulosas especiales superen el 62% de las ventas de esta división en 2028.
La reducción de costes continúa siendo otro de los ejes centrales del plan de la compañía. El cash cost, excluidos los impactos extraordinarios, se situó en 479 euros por tonelada en el primer trimestre, frente a los 510 euros por tonelada del mismo periodo del año anterior. Ence estima que los factores extraordinarios supusieron un impacto cercano a 7 millones de euros, equivalente a 43 euros por tonelada en términos de cash cost, parcialmente compensado por la venta de nuevos certificados de ahorro energético, o CAEs, por un importe también de 7 millones.
Dentro de ese esfuerzo, la empresa sigue desplegando el Plan de Eficiencia y Competitividad y el plan de reducción de costes y descarbonización de Navia, con el objetivo de rebajar el cash cost en 30 euros por tonelada entre 2026 y 2027, a razón de unos 15 euros por tonelada al año. Según la compañía, en el primer trimestre ya se han consolidado medidas con un impacto anual de 6 millones de euros.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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