OIM advierte que la migración en América Latina se vuelve impredecible mientras persiste el éxodo venezolano

La movilidad humana en América Latina y el Caribe atraviesa una transformación marcada por múltiples crisis, con implicaciones directas para Venezuela, uno de los principales países de origen de migrantes en la región. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió que este fenómeno se vuelve “más compleja y difícil de predecir”, influido por factores como el crimen organizado, los cambios económicos y las nuevas políticas migratorias.
El señalamiento forma parte del informe ‘Prospectiva Estratégica Multipaís para América Latina y el Caribe’, en el que el organismo de Naciones Unidas destaca que la migración regional ya no responde a “patrones tradicionales”.
En este contexto, los flujos migratorios han cambiado de forma significativa. Actualmente son “más diversos, multidireccionales y cambiantes, con nuevas rutas emergentes y una presión creciente sobre las zonas fronterizas y los centros urbanos”, según detalló la OIM.
Venezuela en el centro del fenómeno
Para el caso venezolano, el informe reafirma el peso del país dentro de la dinámica migratoria regional. La OIM subraya que la migración intrarregional sigue siendo clave, con alrededor de 6,9 millones de venezolanos viviendo en América Latina y el Caribe, lo que mantiene a Venezuela como uno de los principales focos de desplazamiento en el hemisferio.
Este flujo sostenido se produce en un escenario donde interactúan múltiples factores que presionan la movilidad humana en toda la región.
Factores que redefinen la migración
El organismo identifica cinco elementos determinantes que marcarán el mapa migratorio latinoamericano en los próximos años:
- La violencia vinculada al crimen organizado y el deterioro de la seguridad
- Nuevas realidades económicas
- Cambios en las políticas migratorias
- El aumento de la migración inversa, retornos y deportaciones
- La mayor exposición a los riesgos climáticos
Un fenómeno cada vez más volátil
Según los datos del informe, 78,7 millones de migrantes internacionales residen en la región, en su mayoría en Estados Unidos. A esto se suma que “solo en 2024 se registraron 14,5 millones de desplazamientos internos, principalmente debido a desastres”.
Asimismo, los movimientos forzados por violencia y conflictos “se duplicaron”, alcanzando casi 1,5 millones de personas, con más del 60 % concentrado en Haití por la acción de pandillas.
La OIM advierte que estas dinámicas se superponen, “generando un entorno migratorio más volátil y complejo, donde múltiples factores impulsan simultáneamente los movimientos de población”.
Llamado a anticiparse
Ante este panorama, la directora regional adjunta de la OIM, Ana Durán Salvatierra, insistió en la necesidad de cambiar el enfoque de los gobiernos.
“No se trata de predecir el futuro, sino de prepararnos para distintos escenarios posibles”, señaló.
“La anticipación es esencial para una gobernanza migratoria eficaz”, añadió Durán, quien remarcó que “la migración seguirá evolucionando” y que, ante este reto, “la pregunta clave es si reaccionamos demasiado tarde o si nos preparamos con antelación”.
En consecuencia, la OIM instó a los países a dejar atrás las “respuestas reactivas” y avanzar hacia “la toma de decisiones mejor informadas, incorporando la anticipación en los procesos de planificación y preparación”.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elnacional.com
En la sección: EL NACIONAL
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