Intel se dispara un 15%: el acuerdo con Apple está muy cerca de cerrarse con la mediación de Trump entre bambalinas

Apple e Intel han alcanzado un acuerdo preliminar para que el fabricante estadounidense produzca algunos de los chips que alimentan los dispositivos de la compañía del iPhone, según ha adelantado The Wall Street Journal. Las conversaciones entre ambas empresas se han prolongado durante más de un año y se intensificaron en los últimos meses, hasta cristalizar en un pacto formal preliminar.
Por ahora no está claro para qué productos de Apple fabricaría Intel esos chips. La compañía vende más de 200 millones de iPhone al año, además de millones de iPad y ordenadores Mac. Representantes de Apple e Intel declinaron hacer comentarios al diario estadounidense. Bloomberg informó de la existencia de esas negociaciones.
Intel mantiene dos grandes líneas de negocio: el diseño de chips y su fabricación, tanto para sus propios productos como para clientes externos a través de su división Intel Foundry. Ambas áreas arrastraban años de bajo rendimiento antes de la llegada de Lip-Bu Tan como consejero delegado la pasada primavera, con el compromiso de revitalizar la compañía.
El acuerdo llega después de que la Administración Trump pactara el pasado verano convertir casi 9.000 millones de dólares en subvenciones federales en acciones de Intel, lo que dio al Gobierno estadounidense una participación del 10% en el fabricante de semiconductores. Según The Wall Street Journal, esa operación desempeñó un papel clave para sentar a Apple a la mesa.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, se ha reunido en repetidas ocasiones durante el último año con altos cargos de Apple, incluido su consejero delegado, Tim Cook, así como con Elon Musk, máximo responsable de SpaceX, y Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, para convencerles de que hicieran negocios con Intel. Con el pacto con Apple, Intel ya ha sellado alianzas con los tres.
Años oscuros
Durante la última década, Intel perdió terreno frente a rivales como TSMC y Samsung Electronics, tras una serie de errores tecnológicos, cambios de liderazgo y fallidos intentos de consolidación que llevaron a clientes externos de fabricación a retirar o reducir sus pedidos.
Cuando Intel fichó a Tan en marzo de 2025 para sustituir al destituido Pat Gelsinger, el presidente Donald Trump expresó dudas sobre sus estrechos vínculos con China e incluso pidió su salida. Sin embargo, Tan logró ganarse el favor de Trump con una ofensiva diplomática, y poco después el Gobierno anunció su inversión del 10% en Intel.
Desde entonces, las acciones de Intel han registrado un fuerte avance. El viernes por la mañana subían un 15%, hasta marcar un máximo histórico cercano a los 125 dólares por título.
Tan también ha acometido una profunda reorganización de la cúpula de Intel en los últimos meses. Entre sus movimientos figura el fichaje de Wei-Jen Lo, exdirectivo de TSMC, una incorporación que provocó una demanda por parte del fabricante taiwanés. El consejero delegado de Intel también ha cesado al responsable de producto y ha incorporado nuevos ejecutivos para dirigir las áreas de procesadores para centros de datos, computación de cliente y una nueva división de silicio personalizado. Además, ha elevado la apuesta por el proceso de fabricación más avanzado de Intel, conocido como 14A.
Nvidia, otro gran aliado
Nvidia, el mayor fabricante de chips del mundo por valor de mercado, invirtió 5.000 millones de dólares en Intel en septiembre. Ambas compañías anunciaron además una alianza por la que Intel fabricará CPU personalizadas para centros de datos de Nvidia, los cerebros de procesamiento de la mayoría de sistemas informáticos. El mes pasado, Elon Musk e Intel presentaron también un ambicioso plan para construir una planta de fabricación de chips en Texas como parte del proyecto Terafab de Musk, destinado a producir semiconductores para Tesla, xAI y SpaceX.
Apple depende actualmente de TSMC para fabricar los chips que diseña para el iPhone, el iPad, los Mac y otros dispositivos, pero está sometida a una presión creciente para diversificar sus proveedores. En las dos últimas conferencias de resultados, Tim Cook ha atribuido a la falta de disponibilidad de chips avanzados la incapacidad de Apple para cubrir toda la demanda de iPhone.
Esas restricciones continuarán previsiblemente durante el trimestre actual y afectarán también a varios modelos de Mac, según Cook. «Creemos que, mirando hacia adelante, el Mac Mini y el Mac Studio podrían tardar varios meses en alcanzar el equilibrio entre oferta y demanda», señaló el directivo. El pasado viernes, un día después de la presentación de resultados, Apple elevó el precio inicial del Mac Mini.
Las capacidades de fabricación de TSMC siguen estando muy por encima de las de Samsung e Intel. En otros segmentos, como los chips de memoria o almacenamiento, la competencia entre proveedores es mayor, lo que permite a Apple contar con varias fuentes de suministro.
Apple ha sido durante años el principal cliente de TSMC, pero la explosión de la demanda de capacidad de fabricación por parte de Nvidia y otros diseñadores de chips de inteligencia artificial ha reducido su margen de maniobra para asegurar el suministro que necesita. Entre 2006 y 2020, Apple utilizó procesadores diseñados por Intel como chips principales de sus ordenadores personales, hasta que los sustituyó por sus propios procesadores personalizados basados en la arquitectura de Arm.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
En la sección: elEconomista tecnologia
También te puede interesar




