Había algo que hacía imposible no mirarla aunque aparecía solo unos minutos como la rubia Tina en ¡Eso que tú haces! (1996) y como Helga, la peligrosa modelo de Nadie vive demasiado (1996). Pero después de El abogado del diablo (1997) ya no quedaban dudas: había nacido una nueva estrella en Hollywood, Charlize Theron.
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De sus comienzos se cumplen 30 años (porque en Cosecha maldita III, de 1995, no tiene diálogos ni aparece en los créditos) y estrenó el 24 de abril en Netflix la película Ápex, que en pocos días se posicionó como lo más visto en más de 80 países.
Se trata de lo nuevo del director Baltasar Kormákur, a quien le gusta contar historias de supervivencia y adversidad. En la película, Theron interpreta a Sasha, “una mujer afligida que pone a prueba sus límites en la naturaleza australiana, cuando termina en un juego mortal con un depredador despiadado”, según dice la sinopsis. Ese depredador es el asesino serial Ben (interpretado por Taron Egerton).
En ‘Ápex’, Theron interpreta a Sasha, quien debe huir de un asesino en la naturaleza australiana. Foto:Netflix
En notas de producción, Theron elogió el guion: “Había algo hermoso en su sencillez; no sencillo en sentido negativo, sino bello en su simplicidad, sin artificios. Me entusiasmó la idea de que fuera prácticamente un drama para dos actores, Taron y yo, y de llevar la narrativa física al extremo”.
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Acostumbrada a las escenas de acción, la actriz dijo que filmar con Kormákur fue genial, aunque la dejó exhausta. “Cuando te comprometes con algo así, buscas a alguien que te lleve a un lugar al que no puedes llegar por tu cuenta, y Balt (el director) no tiene problemas para saber dónde está ese lugar. Tiene una gran intuición sobre las capacidades de las personas. Siempre era el primero en meterse al agua, en saltar del acantilado, y todo lo hacía con Crocs. Hacía largas caminatas por los acantilados en Crocs. Eso fue lo más increíble que hemos visto”, comentó Theron, también productora de la película.
La filmación, según contó, también la llevó a aprender nuevas destrezas, como escalar: “He recibido mucha formación en artes marciales y combate, y la mayor parte de mi trabajo de acción se enmarca en ese mundo, pero esto fue muy diferente. Se trata de resistencia y fuerza. La técnica de escalada es realmente hermosa, es un verdadero arte”.
Una carrera inesperada
La actriz Charlize Theron nació en Sudáfrica. EFE/EPA/RICCARDO ANTIMIANI Foto:EFE
Antes de contar historias en la pantalla grande, como productora y como actriz, Charlize Theron tuvo una vida que parece salida de una de sus películas.
Nacida en Sudáfrica y con una historia familiar marcada por la violencia (su madre mató a su padre en defensa propia), de niña sufrió bullying producto de una ictericia que le afectó su dentadura hasta los 10 años.
Ya adolescente comenzó en el mundo de la moda, trabajó como modelo en Milán, Miami y Nueva York, donde además estudió danza hasta que una lesión en la rodilla terminó con su carrera como bailarina.
Con solo su pasaje de ida y 300 dólares que le pudo dar su madre, Theron viajó a Los Ángeles a probar suerte como actriz.
Pero no fue en un estudio donde llegó su oportunidad, sino cuando pasaba por un mal momento: fue descubierta por un cazatalentos mientras estaba en un banco gritándole desesperadamente a un cajero porque no podía cobrar un cheque que su madre le había enviado y que era su única forma de pagar el cuarto de hotel en el que estaba viviendo.
En poco tiempo se convirtió en la nueva protegida de la agente J. J. Harris, CEO de One Talent Management, que para entonces tenía entre sus clientes a actores como Kevin Costner, Drew Barrymore y las hermanas Dakota y Elle Fanning. Harris fue el representante de Theron por 15 años.
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Tras el éxito de El abogado del diablo (1997), donde compartió elenco con Keanu Reeves y Al Pacino, a la carrera de Theron llegó una racha de varias películas por año, mostrando distintas facetas en personajes de reparto. Por ejemplo, fue parte del drama El precio del éxito (1998) de Woody Allen, del thriller El engendro (1999), donde interpretó a una mujer que sospecha que su marido astronauta (Johnny Depp) no volvió solo del espacio; y de la película ganadora del Óscar Las reglas de la vida (1999).
Para el nuevo milenio ya era una actriz de peso, siendo protagonista en dramas como Dulce noviembre (2001), el thriller Acorralada (2002) y la vertiginosa La estafa maestra (2003).
En 2004 ganó el Óscar a mejor actriz por Monster (2003), donde tuvo que atravesar por un proceso de maquillaje para transformarse en Aileen Wuornos, la prostituta devenida en asesina en serie de Daytona Beach.
Charlize Theron en una escena de la película ‘La vieja guardia’. Foto:Efe
Después del Óscar, Theron continuó explorando géneros y en 2005 llegó Aeon Flux, aventura de ciencia ficción que le abrió un nuevo reino como heroína de acción. Por esa senda siguió con Hancock (2008), Mad Max: furia en el camino (2015), Atómica (2017) y las dos entregas de La vieja guardia (2020 y 2025). También ha sido villana en películas como Blancanieves y el cazador (2012) y su secuela, y en las entregas 8, 9 y 10 de la saga Rápidos y furiosos.
Con todo, aquella actriz que antes se imponía en apenas unos minutos de escenas, hoy sostiene películas y sagas, y continúa demostrando que sigue siendo imposible no mirarla cuando está en pantalla.