Las picaduras de avispas, abejas, abejorros y hormigas pueden generar diferentes respuestas en el organismo, desde inflamación localizada hasta anafilaxia, una reacción alérgica potencialmente mortal.
Expertos explican cómo se desarrolla la alergia al veneno de estos insectos, cuáles son los síntomas de alerta y qué tratamientos existen actualmente.
La alergia al veneno de himenópteros se produce cuando el sistema inmunitario identifica de forma errónea componentes del veneno como una amenaza.
Según explicó el alergólogo Francisco Javier Polo Sánchez, del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, esta condición no es congénita y puede desarrollarse en cualquier momento de la vida tras una o varias picaduras.
LEA TAMBIÉN
Cómo se desarrolla la sensibilización al veneno
El proceso comienza con una fase de sensibilización. Después de una o varias picaduras, el organismo puede producir anticuerpos del tipo IgE contra componentes del veneno.
Si ocurre una nueva picadura, estas defensas desencadenan la liberación de sustancias inflamatorias como histamina, leucotrienos y prostaglandinas, dando origen a una reacción alérgica.
La intensidad de la respuesta puede variar significativamente entre una persona y otra, dependiendo del grado de sensibilización y de otros factores individuales.
Los distintos tipos de reacción
La reacción más frecuente es la local, caracterizada por dolor, picazón e inflamación en el sitio de la picadura. Generalmente desaparece en menos de 48 horas y corresponde a una respuesta normal frente a las toxinas presentes en el veneno.
Cuando la inflamación supera los 10 centímetros de diámetro o se extiende sobre más de dos articulaciones, se considera una reacción local extensa.
Las reacciones sistémicas se presentan únicamente en personas previamente sensibilizadas. En estos casos, los síntomas pueden aparecer pocos minutos después de la picadura e incluir urticaria generalizada, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, diarrea, debilidad, alteraciones de la conciencia e hipotensión.
LEA TAMBIÉN
Picadura de avispa. Foto:(GPT El Tiempo Visual, 2026). / EL TIEMPO
En los casos más graves, la reacción puede evolucionar hacia un shock anafiláctico, una emergencia médica que requiere atención inmediata.
Dónde son más frecuentes las picaduras
Las picaduras suelen ocurrir con mayor frecuencia en parques, jardines, zonas con abundante vegetación, áreas cercanas a nidos o colmenas y lugares donde hay residuos de alimentos o bebidas dulces.
Los especialistas también recomiendan precaución al caminar descalzo sobre el césped o en espacios abiertos, ya que es posible pisar accidentalmente estos insectos y provocar una reacción defensiva.
Qué hacer después de una picadura
Ante una reacción local, se aconseja lavar la zona afectada con agua y aplicar frío para reducir la inflamación. Si la picadura fue causada por una abeja, es importante retirar el aguijón lo antes posible sin comprimir el saco de veneno.
Cuando los síntomas son más intensos, pueden utilizarse antihistamínicos y tratamientos antiinflamatorios bajo orientación médica.
Las personas que presentan síntomas generalizados o signos de una reacción sistémica deben buscar atención médica de inmediato para recibir el tratamiento adecuado.
LEA TAMBIÉN
La inmunoterapia como tratamiento especializado
Tras identificar el insecto responsable y confirmar la sensibilización mediante pruebas diagnósticas, el tratamiento de elección es la inmunoterapia específica con veneno.
Según el especialista, este procedimiento puede reducir significativamente el riesgo de reacciones graves ante futuras picaduras y es actualmente el único tratamiento capaz de modificar la evolución natural de la alergia.
Los pacientes diagnosticados con alergia al veneno de himenópteros también deben recibir capacitación sobre el uso de adrenalina autoinyectable y otras medidas de emergencia mientras reciben atención médica especializada.
Europa Press.
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Europa Press, y contó con la revisión y edición de la periodista.