El cineasta vallecaucano que diseña futuros: la lucha por mantener la esencia humana en la era del algoritmo y la inteligencia artificial
📅 🕐 hace un momento🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 8 min de lectura
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‘Un afiche es un grito en la pared’. Fue la frase, filosofía de vida y combustible creativo que durante décadas vibró en la mente de Fernando Hurtado y lo llevó a crear los afiches de algunas producciones del cine colombiano.
“Es potencia visual, concreción de la idea, armonía y consecuencia con la historia que se está contando”, detalla Hurtado sobre el concepto de este tipo de creaciones, mientras mira con algo de nostalgia y de reojo el afiche de la película Los colores de la montaña (Carlos César Arbeláez, 2011), su primera obra, que hoy en día reposa en la pared que da hacia el balcón del apartamento donde reside, en Sabaneta (Antioquia), en esa pequeña Manhattan de edificios que tratan de abrirse paso entre la naturaleza como un ‘Transformers’ de cemento y ‘modernidad’.
Fernando Hurtado también ha tenido la oportunidad de dirigir cortos y miniseries en Antioquia. Foto:Particular
Más allá de la nostalgia y el recuerdo, se moviliza en su silla de trabajo, rumbo a su mesa, donde están su computador, libros, equipos de diseño y apuntes con letra casi de receta médica, con los que decide sumergirse en elementos como la inteligencia artificial (IA) para crear mundos afrofuturistas que divagan entre lo real y lo surreal y que dan como resultado pequeñas historias con identidad propia; una visión más viva y evolucionada de los tradicionales afiches, que contienen un amplio trasegar en el mundo del cine colombiano.
Su próximo reto es una experiencia audiovisual de mayor duración con el bagaje y elementos característicos de una producción cinematográfica.
Sus producciones audiovisuales, que también muestran aspectos que van desde momentos históricos poco contados hasta representaciones de icónicas de festividades como el Carnaval de Barranquilla o el Petronio Álvarez, son el reflejo de una evolución en una época de transición y pensamiento de la producción audiovisual.
Cuenta que, al igual que el nombre del barrio, La Transformación, de su natal Buenaventura, su vida ha sido de constantes cambios y transformaciones.
Aunque gran parte de su niñez transcurrió en el puerto sobre el Pacífico vallecaucano, fue en Cali donde cursó su bachillerato con énfasis en comercial y luego quedó en la Universidad Nacional, en la carrera de Ingeniería de Minas y Metalurgia, por lo que, con pocos recursos y una maleta llena de ilusiones, dio el salto a Medellín.
Afiche de la película Los colores de la montaña, la primera creación de Fernando Hurtado. Foto:
Sin embargo, con el tiempo logró darse cuenta de que las ciencias exactas, el cálculo y estudiar la vida de los hidrocarburos no terminó siendo lo que realmente quería. Fue entonces cuando decidió dejar la carrera para sumergirse en el mundo de la fotografía; un nuevo comienzo desde cero, en una ciudad retadora, marcada por un regionalismo que se convertía en un desafío mucho más grande.
Armado con una cámara Nikon D5100, con algunas dificultades operativas, se le medía a captar imágenes que poco a poco fueron llamando la atención de algunos amigos y profesores universitarios conocidos.
También era consciente de la rigurosidad y calidad de su material porque, más allá de hacer arte, había que sobrevivir. Esta dinámica le ayudó a forjar su carácter para estar en los momentos precisos y aprovechar al máximo las oportunidades.
Estar detrás de cámaras le permitió conocer a fondo el mundo del cine y visionar nuevas narrativas. Foto:Fernando Hurtado
Y así ocurrió: cuando salió el proyecto del filme, Hurtado logró acercarse a la asistencia de cámara y conocer detalles significativos de las grabaciones y toda la arquitectura de la película.
“Terminó la película y vio que no estaban contentos con la propuesta que les habían hecho algunas agencias. Así que hicieron unas convocatorias abiertas para el diseño del afiche, y aunque no tiene formación como diseñador gráfico como tal, decidió presentar una que les gustó muchísimo”, recordó el fotógrafo vallecaucano, al destacar la importancia de vivir el proceso de grabación: sus personajes, vivencias y día a día, elementos clave para crear un afiche.
Ese logro no solo lo llevó a tener los reflectores encima, sino que también conllevó una carga pesada de retos y constantes propuestas para no terminar devorado por ‘el cuarto de hora’.
Impulsado por ese logro, pudo hacer parte de la producción de Operación E, película franco-hispana dirigida por Miguel Courtois (2012), en la que, además de conocer el complejo día a día del rodaje como asistente de cámara, también se le midió a crear el afiche, en el que cautivó e inmortalizó la cinta para el cine colombiano.
Este mismo proceso lo aplicó para filmes como Buscando al animal (Dani Goggel, 2017) y El segundo entierro Alejandrino (Raúl Soto, 2021), documental para el que presentó varias propuestas hasta lograr el resultado requerido.
Sus creaciones con IA representan mundos afrofuturistas y nuevas representaciones colomnbianas. Foto:Fernando Hurtado
Más allá del afiche
Aunque no niega que crear afiches le resultaba desafiante, al igual que trabajar en la parte de cámara y fotografía de diferentes producciones, Hurtado se aventuró a dar el siguiente paso: trabajar en la dirección. Para ello, logró estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad de Antioquia, donde también pudo conectar con otros talentos del medio y conocer nuevas narrativas.
En ese proceso, empezó a conocer el ‘otro país’ del que pocos hablan, el mismo al que se viaja en avionetas y se accede en motocarro o en pequeñas barcazas.
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“Durante su formación como comunicador audiovisual y multimedia, pudo trabajar con comunidades negras, en procesos afros y comunitarios, bajo una mirada étnica y cultural”, indica el comunicador y fotógrafo vallecaucano.
Destaca que este conocimiento le ayudó a abrir las puertas frente a uno de los principales obstáculos a la hora de crear producciones audiovisuales sobre temas étnicos y culturales: la financiación. Por ello debió aprender a presentar proyectos para aplicar a la competida bolsa de recursos públicos.
Luego de varios intentos pudo ganar convocatorias del Mintic, que le permitieron estar al frente de miniseries de carácter étnico, como El corte de Mickey (proyecto ganador de la convocatoria Relatos en Serie), que cuenta la historia de un barbero chocoano que decidió probar suerte en Medellín, y Un día de noviembre (ganador de la convocatoria Abre Cámara), estrenada el 7 de julio de 2025, que cuenta una historia que integra amor, comedia y drama en la zona del Urabá.
Su exploración no solo se quedó en la dirección, también actuó en Sentir, del canal Teleantioquia.
En sus creaciones también representa festividades características de Colombia. Foto:Fernando Hurtado
Otras narrativas
Para Fernando Hurtado, la IA era un paso casi “natural” en su proceso creativo. Así lo entendió desde que hacía fotomontajes para crear afiches u otras piezas para contenidos audiovisuales.
“En estas mismas producciones también he tenido la oportunidad de incluir algunos usos de la IA, pero en cierto grado; es decir, la he integrado para temas de arte, crear algunas piezas, ayudar en procesos publicitarios, entre otros usos”, agrega.
A pesar de todo su bagaje en lo audiovisual, considera que la inteligencia artificial ya se está viendo bastante en lo cinematográfico, no de una manera apocalíptica o de cambios drásticos que desbaraten todo el modelo actual de producción, sino que ciertas funciones se han ido desplazando o modificando.
“Ya hay miniseries que, si bien tienen menos personal, requieren todavía el conocimiento convencional en lo audiovisual, porque es casi una transcripción del mismo lenguaje: el manejo de cámara, los encuadres, las narrativas… Hay herramientas que están facilitando cosas, pero ve lejos que, como industria, vaya a desaparecer”, asegura Hurtado, quien considera que se están cambiando las narrativas del cine: “Para muchos, en este momento, es como una herramienta para usarla, por ejemplo, para implementar efectos especiales o animación, como lo hace en su caso, o el storyboard. Cada quien lo va integrando desde su función en lo cinematográfico”. Aunque considera que la IA en el cine puede restringir algunas profesiones, también está convencido de que desarrolla otras.
También hace una mirada al folclor colombiano. Foto:Fernando Hurtado
“La ventaja que tiene esto es que, aunque sigue siendo un proceso que, aparentemente, facilita muchas cosas, es algo que todavía requiere mucho de lo humano, porque uno ve imágenes espectaculares y videos que salen así, superchéveres, con IA, pero a la hora de crear eso, es un contenido demasiado depurado y que tiene mucho trabajo detrás, y aunque no parezca, también hay mucha inversión, porque la IA también es una herramienta que, cuando se analiza, no es tan asequible como parece. En teoría parece económica, pero depende de la dinámica de su proyecto. Siente que todavía hay un campo muy grande ahí, pero lo que sí cree es que de una u otra manera, muchas personas están integrándola desde sus campos en la creación audiovisual”, comenta Hurtado, quien se prepara para dar el siguiente salto.