María Teresa Benítez de Lugo
El Líbano y Ormuz marcan la hoja de ruta del acuerdo de paz entre Irán y EE.UU.

Finalizada la cumbre del domingo y después de 18 horas de negociación, los pesos pesados de las delegaciones de Irán y Estados Unidos regresaron este lunes a Teherán y Washington, pero los equipos técnicos se quedaron en Suiza para avanzar en la hoja de ruta … que lleve a un acuerdo definitivo. El Líbano y Ormuz fueron los dos temas clave de la cumbre. El vicepresidente J. D. Vance celebró los «grandes avances» logrados y anunció el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a la república islámica.
Teherán no hizo comentario alguno sobre este tema, tampoco el OIEA. La delegación iraní destacó que las negociaciones se desarrollaron bajo el principio de «compromiso por compromiso» y el ministro de Exteriores, Abás Araghchi, escribió en X que la cumbre «ha dado como resultado un progreso significativo hacia el fin de la guerra en el Líbano. Las exportaciones de petróleo y productos petroquímicos han sido eximidas de restricciones, se ha levantado el bloqueo y se ha liberado una parte de los activos congelados, además de la puesta en marcha de un plan integral de reconstrucción y desarrollo en Irán». Washington no hizo comentarios sobre algunos de estos puntos.
Qatar y Pakistán, países mediadores, informaron de los «esperanzadores avances» en las conversaciones. La hoja de ruta aprobada por iraníes y estadounidenses recoge la formación de una especie de comité de verificación de cumplimiento del memorando. Los iraníes desconfían de un Donald Trump que ya les ha traicionado en tres ocasiones y han exigido que se constituya un órgano de supervisión al que los negociadores principales deberán informar con regularidad.
Las dos delegaciones aprobaron también establecer una línea directa de comunicación para garantizar la libertad de tránsito en Ormuz. Durante el fin de semana, Teherán afirmó que volvía a cerrarlo tras acusar a Israel de violar el alto el fuego en el Líbano, pero Estados Unidos negó el cierre. Además de salir petroleros iraníes, en las últimas horas dos superpetroleros entraron en el Golfo, uno de ellos con destino al puerto iraquí de Basora. De momento, el tráfico sigue muy por debajo de la media diaria de 125 buques registrada antes del inicio de la guerra.
Retirada del Líbano
El tercero de los acuerdos afectó al Líbano, un frente que Irán ha logrado meter del todo en su negociación con Estados Unidos para enfado de Israel. Los mediadores anunciaron la puesta en marcha de una «célula de coordinación» para garantizar el fin de las operaciones militares en el Líbano. Este mecanismo incluirá representantes de Irán, Estados Unidos, el Líbano, Qatar y Pakistán.
Según Canal 12 de la televisión israelí, Israel queda excluido de la célula y limitará sus acciones militares a la respuesta frente a amenazas «inminentes». Benjamin Netanyahu reaccionó de forma inmediata para decir que sus tropas mantienen «plena libertad de acción» y que el Ejército no tiene ninguna restricción, pero lo cierto es que desde el domingo no hay bombardeos, no hay muertos y, según la Radio del Ejército, el Ejército se ha retirado de algunas posiciones.
El portal israelí de noticas Walla informó que Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, «establecen una clara distinción entre las zonas del sur del Líbano que se encuentran bajo control operativo del Ejército israelí y desde las que es posible abrir fuego directo contra comunidades israelíes, como la cresta de Beaufort, y aquellas desde las que no se puede hacer, como la cresta de Ali al Taher». Según estas informaciones, los israelíes quieren reforzar la negociación directa con el Gobierno de Beirut para contrarrestar la nueva «célula de coordinación» con presencia iraní. En las conversaciones previstas para esta semana, le plantearán su disposición a retirarse de aquellas áreas desde las que no es posible atacarles. «Esa retirada solo se llevaría a cabo de forma gradual y únicamente después de destruir la infraestructura considerada terrorista tanto en superficie como bajo tierra», indicó Walla.
Acuerdo nuclear
Cada una de las partes trató de enfatizar los aspectos de la negociación que más le interesa mostrar a su opinión pública. Washington se agarra a la reapertura de Ormuz, que ya estaba abierto antes de la guerra, y al programa nuclear. Vance destacó el regreso de los inspectores del OIEA a Irán. «Ese es el primer paso para poner fin de manera permanente a un programa de armas nucleares en Irán», afirmó el vicepresidente. La república islámica prohibió el acceso de los inspectores el año pasado después de que Estados Unidos e Israel atacaran instalaciones nucleares iraníes. El trabajo del OIEA fue clave en el acuerdo de 2015, firmado por Barack Obama. Todos los informes emitidos por los expertos indicaban que los iraníes cumplían lo pactado, pero Trump no les hizo caso, salió del acuerdo de forma unilateral y volvió a imponer castigos.
«El regreso de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) es el primer paso para poner fin de manera permanente a un programa de armas nucleares en Irán»
J. D. Vance
Vicepresidente de EE.UU.
El vicepresidente Vance no quiso darle demasiada importancia pero, desde Estados Unidos, el Departamento del Tesoro anunció de forma oficial la suspensión de las restricciones a las exportaciones de petróleo de Irán. La decisión se extiende, por ahora, hasta el 21 de agosto, pero podría extenderse al finalizar los 60 días de negociación marcados por el memorando. Además del petróleo, el final de los castigos se extiende a productos petroquímicos iraníes.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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