El chavismo intenta bloquear el acceso de la ayuda humanitaria a las zonas devastadas por los terremotos

Los rescatistas voluntarios se están abriendo camino con picos, palas y mazas, desafiando los obstáculos que le han puesto los cuerpos de seguridad para acceder a las zonas devastadas, con el fin de ayudar así a la gente atrapada en los escombros de las residencias … colapsadas ante el plazo de las 72 horas críticas de supervivencia del terremoto que arrasó gran parte de Venezuela este miércoles.
En lugar de facilitar la movilidad de los rescatistas nacionales, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, han impuesto una serie de medidas restrictivas que la obstaculizan y dilatan la ayuda que tanto necesitan los damnificados.
Bajo el pretexto de poner «orden» en la tragedia, Rodríguez ordenó la «militarización» en las carreteras y puntos de acceso a las ciudades devastadas y los centros de acopio. Por su parte, Diosdado Cabello ordenó que los voluntarios se registren en el Poliedro de Caracas para poder obtener el permiso para entrar en el estado de La Guaira. Dicho centro fue habilitado el viernes por la noche, según anunció la presidenta interina. En él, se censará a los ciudadanos que deseen colaborar, organizándolos de acuerdo con sus áreas de experiencia y otorgándoles una credencial equipada con un código QR para un acceso ordenado.
Rodríguez pidió, además, que se abstuvieran de ir a La Guaira todas aquellas personas que no estuvieran vinculadas a las labores de salvamento o seguridad. Señaló que, aunque las vías internas del litoral central se encuentran despejadas, la movilización de particulares está interfiriendo con el tránsito de los cuerpos de emergencia.
«Sabemos que todos queremos ayudar, pero le pido la colaboración al pueblo de Venezuela, debe hacerse de manera ordenada, que no perturbe ni obstaculice las labores de rescate», dijo Rodríguez. Según explicó, la operación de rescate se encuentra en la fase de búsqueda de supervivientes bajo los escombros, considerada la etapa más crucial del evento. «Estamos en las horas más críticas de rescate», señaló.
«Sabemos que todos queremos ayudar, pero le pido la colaboración al pueblo de Venezuela, debe hacerse de manera ordenada, que no perturbe ni obstaculice las labores de rescate»
Delcy Rodríguez
Presidenta interina de Venezuela
Por su parte, Cabello dijo que la ayuda humanitaria y el socorro estarán sujetos a estrictos controles oficiales. «A partir de hoy (por el viernes), a las 8 de la noche, queda restringido el acceso al estado de La Guaira. Quien quiera venir al estado de La Guaira, tiene que cumplir con los protocolos establecidos de acuerdo a los lineamientos (las líneas) que dio nuestra presidenta encargada Delcy Rodríguez».
Dinorah Figuera, presidente de la Asamblea Nacional del 2015 designada por Donald Trump como negociadora ante el régimen chavista, exhortó a las autoridades a que faciliten la labor de la población solidaria, los rescatistas y las organizaciones de apoyo. «Los mecanismos de control y supervisión nunca deben convertirse en obstáculos para la atención de la emergencia; por el contrario, deben orientarse a agilizar y facilitar, con la mayor rapidez posible, el trabajo de la población civil, los equipos de rescate y todas las organizaciones que prestan ayuda», sentenció Figuera.
Protestas y enfrentamientos
Tras el anuncio oficial se produjo una protesta en el Poliedro (estadio cubierto) de Caracas porque no dejaban registrarse a los voluntarios que estaban dispuestos a ir a La Guaira. Según Gabriel Bastidas, activista de los derechos humanos, los voluntarios fueron rechazados con un escueto «regresen mañana».
La frustración de los rescatistas por no poder obtener el permiso del Poliedro generó un profundo descontento, ya que sus colegas están trabajando contra reloj y el tiempo se termina para el salvamento de los supervivientes.
Pese a los obstáculos, los rescatistas no han acatado las restricciones de las autoridades. En Tucacas (estado Falcón) y Morón (Carabobo), epicentro del terremoto, los voluntarios se enfrentaron a los uniformados, desafiándolos con fuerza armados con picos y palas. Tras el enfrentamiento, lograron pasar hacia los edificios derrumbados.
Los rescatistas lograron romper el cordón de seguridad. Fue un momento de tensión, según lo describió el periodista Jonathan Petit en su cuenta de X: «Los ciudadanos decidieron entrar por la fuerza en el área con la intención de participar en las labores de rescate y apoyo, en medio de la situación de crisis que se vive en el lugar».
El bloqueo del régimen chavista a la ayuda humanitaria y sus restricciones parece que han caído en el vacío y son papel mojado. En la autopista a La Guaira se observan columnas de rescatistas en motos con bolsas de alimentos y productos de primera necesidad rumbo a la zona cero del terremoto.
Críticas de la oposición
Los políticos opositores han criticado la política obstruccionista del régimen chavista, cuya intención es controlar las donaciones y ayudas humanitarias para poderlas distribuir o quedarse con ellas. El sistema de restricciones y protocolos de registro de los voluntarios, como en el Poliedro, facilita la corrupción y la extorsión de quien ejerce la autoridad para dar los permisos.
Orlando Moreno, coordinador de los Derechos Humanos de Vente Venezuela, de María Corina Machado, denunció en las redes sociales que las autoridades han bloqueado el acceso a La Guaira por el caos. «Están parando no solo la ayuda humanitaria de los alimentos, agua y medicamentos sino la participación de los rescatistas. Esto es muy doloroso, ver morir a la gente porque no llega la ayuda».
En Puente Limón, estado Aragua, una gandola transportando una grúa para ayudar en la remoción de escombros de la zona cero, fue detenida por funcionarios de la Guardia Nacional este viernes. «Nos pedían 1.000 dólares para tener el permiso de conducir a Caracas», escribió el dueño por las redes, denunciando la extorsión del que fue víctima.
En la carretera que conduce al Junquito, zona montañosa al oeste de Caracas, los vecinos pusieron el grito al cielo por las redes sociales. «Los funcionarios han bloqueado la carretera y no permiten que la gente lleve comida, agua y jugos hacia arriba donde han caído varias viviendas, porque no están autorizados. Y les decimos al grupo de voluntarios que no vengan porque está prohibido. Esto es ilegal y nos da mucha indignación».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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