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Raúl Estévez, geofísico venezolano: «Desde finales del siglo pasado se advertía que el próximo gran terremoto sería en el occidente de Venezuela» | elmundo.es

📅 🕐 hace 1 min🔗 Fuente: elmundo.es🕑 7 min de lectura
Raúl Estévez, geofísico venezolano: "Desde finales del siglo pasado se advertía que el próximo gran terremoto sería en el occidente de Venezuela"
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Venezuela acaba de ser sacudida por un doble terremoto que los expertos ya anticipaban, pero el país ha tenido que enfrentarlo a ciegas. En esta entrevista con EL MUNDO, Raúl Estévez, geofísico y profesor de la Universidad de Los Andes de Mérida, revela una realidad alarmante: de las 300 estaciones de monitoreo sísmico que existían en el país apenas funcionan cuatro y por qué el occidente de Venezuela era una «bomba de tiempo».

PREGUNTA. Se sabe en la cultura popular venezolana que cada cierto tiempo hay un gran terremoto. ¿Se esperaba este evento sísmico en Venezuela?

RESPUESTA. No es extraño lo que pasó para nosotros los especialistas. Ese movimiento se produce por sectores. El sector central, en la falla de San Sebastián, produjo en 1967 el terremoto de Caracas. Después, en 1997 fue el sismo de Cariaco, que liberó los esfuerzos en el oriente. Faltaba que se liberara en el occidente de Venezuela para equiparar todos los movimientos. Desde finales del siglo pasado veníamos advirtiendo que probablemente el próximo gran terremoto sería en el occidente de Venezuela. A lo largo de estas fallas hay segmentos que pasan mucho tiempo sin terremotos, llamados brechas sísmicas o zonas de silencio sísmico, y lo más probable es que los siguientes terremotos se produzcan en esas dicha zonas. Donde ocurrieron esos terremotos había una zona de silencio sísmico. El hecho de que se produjeran dos terremotos es extraño, pero ha sucedido en otras ocasiones. Además, es curioso que hayan sido tan cercanos, con pocos kilómetros de diferencia entre los dos epicentros.

P: ¿Se tienen datos exactos de los epicentros?

R. No sabemos detalles exactos porque quedan muy pocas estaciones sísmicas en Venezuela. Hubo unas 300 estaciones, de las cuales quedan funcionando tres o cuatro. Se han descuidado por un problema de gobernanza. Los datos que tenemos provienen de estaciones internacionales del servicio geológico de Estados Unidos y de Europa. Se sabe que los epicentros estuvieron a unos 20 o 30 kilómetros al suroeste de la ciudad de Morón, donde empalman las fallas de Boconó y San Sebastián, una cerca de la población de Yumare y la otra cerca de Montalbán.

P. ¿Cómo debería prepararse el país para afrontar este tipo de situaciones?

R. En Venezuela quedamos pocos sismólogos bien preparados y las generaciones de relevo se fueron del país por los bajos salarios. Estamos muy desasistidos. Tenemos que formar nuevos recursos y restaurar la red nacional de estaciones sismológicas. En la Universidad de los Andes, en el laboratorio de sismología, trabajábamos 14 profesores y manteníamos 25 estaciones, pero desapareció por completo. El país quedó sin los profesionales necesarios para atender la sismicidad regional.

P. ¿Qué medidas son aconsejables para la población venezolana?

R. Antes de regresar a las viviendas que parecen menos dañadas, se recomienda que se revise si hay daños en la estructura, como en vigas y columnas. No se debe volver a entrar hasta que un profesional de ingeniería o bomberos entrenados evalúen la edificación. Además, se aconseja cerrar el gas por uno o dos días para evitar incendios por fugas o chispas, y tener precaución con el agua, que suele contaminarse por la rotura de tuberías. Es fundamental estar preparado para salir nuevamente con vestimenta protectora, zapatos adecuados, agua potable y alimentos no perecederos. Las réplicas pueden ser grandes y ocurrir, incluso, semanas después del evento principal, con magnitudes de 5 o 6.

P. ¿Es recomendable permanecer en lugares abiertos?

R. Por supuesto, es recomendable ir a sitios abiertos, pero asegurándose de no estar cerca de postes con transformadores, ya que actúan como péndulos invertidos que pueden colapsar. En zonas de montaña, hay que tener especial cuidado con los deslizamientos de tierra y los flujos de barro inducidos por la sacudida. Estos derrumbes pueden obstruir corrientes de agua y formar represas parciales que, al romperse, producen crecidas torrenciales e inundaciones aguas abajo.

P. Vemos que en el estado de Vargas hay más zonas afectadas y también algunas zonas de Caracas. ¿A qué se debe?

R. Tenemos muy poca información sobre la estadística de daños porque el país no está preparado y las autoridades se han acostumbrado a no dar información oficial. Se tiene constancia de que hay alrededor de 123 edificaciones colapsadas, pero sabemos poco de los daños en poblaciones cercanas a la zona epicentral como Puerto Cabello o Valencia. En La Guaira, la afectación está más asociada a la alta densidad de población y a su cercanía al mar. En esa localidad pasan muchas quebradas y se producen muchos movimientos de masas y derrumbes. En Caracas tiene que ver con la interacción entre las edificaciones y el suelo. A partir del sismo de 1967 se entendió que no sólo es la calidad de la edificación, sino también el terreno sobre el cual se ha construido. Hay una profundidad de sedimentos de unos 50 metros o más, con un terreno muy frágil. Estos sedimentos poco compactos filtran las ondas sísmicas, dejando pasar sólo las frecuencias bajas, que entran en resonancia y afectan a los edificios más altos. Las zonas más afectadas en Caracas suelen ser Altamira, Los Palos Grandes, Chacao y San Bernardino.

P. ¿Es real la posibilidad de sufrir un tsunami?

R. Solamente en el caso de que el terremoto ocurra en una falla submarina, como la de San Sebastián, y sea de una magnitud superior a siete. Sin embargo, para este evento específico en Venezuela es poco probable porque los movimientos son mayoritariamente horizontales (transversales o transformantes) entre los bloques de tierra, y no verticales. Los tsunamis importantes se generan cuando el fondo marino se levanta bruscamente. Aunque en el arco de islas, al oriente de Venezuela, hay sismos submarinos que podrían generarlos, en este caso los sismos ocurrieron en tierra, por lo que no van a producir un tsunami.

Fuente de TenemosNoticias.com: www.elmundo.es

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