– Alberto Ortega – Europa Press – Archivo
MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) –
El juez que investiga al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González ha preguntado a las partes si quieren solicitar nuevas diligencias.
Según un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el instructor ve procedente avanzar en la investigación «para averiguar y hacer constar la perpetración del delito, las circunstancias que puedan influir en su calificación y la culpabilidad de las personas responsables, asegurando su disponibilidad a resultas de esta causa y las responsabilidades pecuniarias que se deriven».
El juez señala que los hechos que denunció una subordinada «revisten los caracteres de un presunto delito de agresión sexual» y puntualiza que, de llegar la causa a juicio, la competencia para celebrarlo sería de la Audiencia Provincial de Madrid.
Además, el titular de la Plaza Número 8 Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Madrid, David Maman, acuerda que se recabe la hoja histórico-penal del investigado.
Para el abogado de la denunciante, Jorge Piedrafita, este paso del juez es motivo de satisfacción, al entender que su trabajo «ha permitido configurar una base probatoria que permite continuar» con la causa.
«Dentro del plazo otorgado se solicitarán y aportarán más pruebas en poder de la acusación para reforzar el cuadro probatorio y cumplir con el deber de la acusación de sustentar el relato de la víctima, con pruebas que ponen en evidencia objetiva las mentiras del investigado, que fuera máximo mando uniformado de la Policía Nacional», ha indicado.
El pasado marzo, el exDAO de la Policía negó en su declaración haber cometido una agresión sexual a una subordinada y atribuyó la querella contra él a las «pretensiones profesionales y personales» de la denunciante.
La mujer, por su parte, ratificó ante el juez su querella, en la que denunció que los hechos habrían ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando González habría realizado «una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional».
Según su relato, el exDAO habría iniciado «de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima». «Acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento», añadió ella.





