Antiargentinismo: ¿odio real o eco de las redes sociales?

Los Mundiales de Fútbol, esos campeonatos que cada cuatro años enfrentan a las mejores selecciones del planeta, han servido desde el surgimiento de las redes sociales como fuente inagotable de mensajes, memes y comentarios.
Obviamente, el torneo que finalizó el domingo 19 de julio no fue la excepción, y a lo largo del mes que duró la fiesta del balompié se comenzó a alimentar la idea de que las decisiones arbitrales beneficiaban a Argentina.
La selección dirigida por Lionel Scaloni no fue, ni con mucho, la que concentró toda la atención. Hubo comentarios racistas contra Kylian Mbappé y la selección francesa en general, aplausos y afecto para los jugadores de Cabo Verde e incluso el nombre del neozelandés Tim Payne se hizo viral por la campaña orquestada precisamente en internet para ayudarlo a aumentar el número de seguidores en Instagram.
Pero a medida que el equipo liderado por Lionel Messi avanzaba en el torneo, las voces que cuestionaban ciertos cobros, como la anulación de un gol de Egipto, se hicieron notar más. Como respuesta, surgió la noción de que nos encontrábamos ante una campaña antiargentina, y el Mundial dejó de jugarse solo en la cancha para pasar al campo de la sociología, los comentarios periodísticos y las columnas de opinión. De pronto, no era una copa la que estaba en juego, sino la dignidad de las naciones.
El fútbol como hecho social
«Hace mucho tiempo el fútbol dejó de ser un hecho deportivo para convertirse en un hecho social», dice a DW Alejandro Villanueva, magíster en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia y autor de ensayos sobre el impacto cultural de las hinchadas.
«El fútbol es un hecho social, es decir, tiene componentes políticos, de desigualdad, de reivindicaciones y de luchas sociales, y esto hace que los triunfos y las derrotas se expresen en muchos elementos de las vidas y de la agenda pública nacional», añade el experto.
«De alguna forma, los equipos de fútbol sustituyen a los pelotones de ejército», explica Alfredo Coronis, periodista deportivo venezolano y experto en fútbol de Televen. «Los partidos entre selecciones que representan a un país muchas veces sirven para resucitar viejas rencillas políticas que algunos pretenden que el fútbol las resuelva, como Inglaterra-Argentina, o como Chile-Perú, cuyos juegos son representación de algo más». Para el profesional, «si hay alguna herida entre los países, el fútbol hará que esa herida se abra».
Coronis advierte, además, sobre un elemento que suele ser determinante en estos casos: los algoritmos de las redes sociales que «te lanzan percepciones de cosas que no son». Pone como ejemplo la rivalidad nacida entre México y Argentina, cuyas batallas suelen desarrollarse en redes sociales. «No le veo mucho sentido, porque la historia futbolística argentina es muy superior», apunta.
¿Existe el antiargentinismo?
«Es posible que de cara al pasado Mundial hayan surgido en América Latina, y especialmente en Colombia, posiciones en contra de Argentina», dice Villanueva. Para él, es paradójico que en su país, que ha tenido técnicos y jugadores argentinos «que han llegado para hacer del fútbol colombiano algo más grande», se viva algo así. Sin embargo, como sociólogo, busca entender qué podría explicar este fenómeno.
«Creo que la relación entre Donald Trump y la selección argentina, especialmente con Rodrigo de Paul y Lionel Messi, y la relación entre Gianni Infantino y Messi, han generado mucho sinsabor en México, en toda Centroamérica y en Sudamérica». El experto aclara, empero, que esto no representa en modo alguno a toda la población.
«Digamos que en Colombia tenemos dos visiones: una general de mucha gente que no estuvo con Argentina en este Mundial, y una visión de las barras futboleras que han estado históricamente hinchando y mostrando su gran cariño por las grandes estrellas del fútbol argentino», señala el autor de Mi segunda piel, un texto sobre las barras futboleras de Bogotá.
Coronis, en tanto, aporta otro elemento importante. «Lo que veo en Venezuela, que es el caso que más conozco, es que lo único antiargentino sería de parte de los hinchas de Cristiano Ronaldo. Venezuela es un país que está muy agradecido con Argentina porque ha sido uno de los pocos países en Latinoamérica que ha recibido de buena manera a los migrantes venezolanos», explica.
De cualquier modo, para él el mundo se dividió «entre quienes apoyan a Messi y quienes apoyan a Cristiano Ronaldo», y eso podría explicar cierta animadversión en redes sociales contra la Albiceleste.
«Los mundiales de fútbol son el espacio que se ha constituido en los últimos años para la exacerbación de los movimientos y de los procesos nacionales», apunta Villanueva. «El viejo discurso del siglo XIX de los libertadores a caballo y con espada en campos de batalla ya no constituyen la identidad latinoamericana. Ahora son los seleccionados de cada país los que conforman un nuevo proyecto de identidad nacional».
Por eso, un ataque a la camiseta de la selección es interpretado, por muchos, como una afrenta a la nación toda.
(rml)
Fuente de TenemosNoticias.com: www.dw.com
En la sección: Deutsche Welle: DW.COM – Futbol alemán
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