Jeff Bezos sitúa el negocio de chips de Amazon como el próximo gran pilar de la compañía y refuerza su apuesta por la inteligencia artificial

Jeff Bezos, fundador y presidente ejecutivo de Amazon, ha asegurado que la división de chips personalizados de la compañía está llamada a convertirse en el «próximo pilar» del grupo, sumándose a negocios ya consolidados como el comercio electrónico, la plataforma de streaming Prime y Amazon Web Services (AWS). El empresario considera que esta unidad, responsable del desarrollo de los procesadores Trainium y Graviton, será la base sobre la que se sostendrá la enorme estrategia de inversión de Amazon en inteligencia artificial (IA).
En una entrevista concedida a la revista Fortune, Bezos aborda la carrera tecnológica que mantiene Amazon para reforzar su posición en el sector de la IA, después de que un influyente analista de Wall Street llegara a describir a la empresa el año pasado como la que ocupaba «el último lugar» en esta competición frente a sus principales rivales.
Amazon prevé destinar 200.000 millones de dólares (172.000 millones de euros) a inversiones de capital durante 2026, concentrando la mayor parte de ese gasto en infraestructura relacionada con la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, se espera que el desembolso conjunto de los grandes gigantes tecnológicos conocidos como hyperscalers supere este año los 700.000 millones de dólares (602.000 millones de euros). Estas cifras han contribuido a alimentar el temor de algunos analistas e inversores a la posible formación de una burbuja en torno a la IA.
Las principales empresas tecnológicas están desarrollando sus propios procesadores con el objetivo de reducir su dependencia de los costosos chips para inteligencia artificial fabricados por Nvidia. En el caso de Amazon, la compañía tiene previsto lanzar el próximo año una nueva generación de procesadores, denominada Trainium4.
Bezos afirma que algunas de las iniciativas impulsadas por Amazon se han convertido con el tiempo en pilares sólidos y duraderos de su actividad, citando como ejemplos el Marketplace, el programa Prime y AWS. A su juicio, el negocio de semiconductores de la empresa está siguiendo el mismo camino y se perfila como el siguiente gran soporte estratégico del grupo.
El fundador de Amazon atribuye el éxito de la compañía en áreas tan diferentes como el comercio minorista a través de Marketplace, el entretenimiento mediante Prime Video y los servicios de computación en la nube ofrecidos por AWS a empresas, administraciones públicas y particulares a una misma filosofía: la obsesión por el cliente. En 2025, AWS registró unos ingresos de 129.000 millones de dólares (110.940 millones de euros).
Bezos sostiene que muchas empresas aseguran estar centradas en sus clientes cuando, en realidad, están más preocupadas por vigilar a la competencia. Según explica, una auténtica orientación al cliente exige una fuerte capacidad de innovación, ya que satisfacer sus necesidades implica crear constantemente nuevos productos y servicios. En su opinión, Amazon ha conseguido desarrollar una cultura empresarial especialmente eficaz tanto para innovar como para mantener esa atención permanente hacia el consumidor.
Asimismo, advierte de que, si la compañía dejara de priorizar a sus clientes, abandonara la innovación o comenzara a tomar decisiones guiadas únicamente por objetivos a corto plazo, podría seguir funcionando durante un tiempo gracias a la inercia acumulada, pero acabaría perdiendo su posición de liderazgo.
El actual consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, quien dirigió anteriormente AWS y sustituyó a Bezos al frente de la empresa en 2021, también destacó el papel estratégico de la inteligencia artificial. Jassy considera que esta tecnología transformará todas las experiencias de los clientes que existen en la actualidad y permitirá crear muchas otras completamente nuevas. A su juicio, la capacidad de procesamiento será un elemento clave en ese proceso y los chips desempeñarán un papel determinante.
El directivo subraya igualmente que el crecimiento de la inteligencia artificial está siendo extraordinario y recuerda que Amazon lleva una década construyendo su negocio de chips propios, una actividad que, según afirma, está creciendo a gran velocidad.
En abril, Jassy reveló que la tasa anualizada de ingresos del negocio de inteligencia artificial de AWS ya superaba los 15.000 millones de dólares (12.900 millones de euros). Al defender el elevado nivel de inversión previsto para los próximos años, aseguró que la empresa no está destinando recursos por simple intuición, sino respaldada por una demanda real. Añadió que una parte sustancial del gasto de capital previsto para AWS en 2026, cuya rentabilidad se espera materializar entre 2027 y 2028, ya cuenta con compromisos adquiridos por parte de los clientes.
En ese mismo periodo también se ha dado a conocer que el negocio de chips personalizados de Amazon había alcanzado una tasa anualizada de ingresos superior a los 20.000 millones de dólares (17.200 millones de euros), el doble de los 10.000 millones de dólares (8.600 millones de euros) comunicados anteriormente junto con los resultados correspondientes al cuarto trimestre.
Jassy ha sugerido además que Amazon podría terminar comercializando estos procesadores con clientes externos. Google ya ha logrado avances mediante una estrategia similar, tras alcanzar el pasado mes de octubre un acuerdo para suministrar a Anthropic, creadora del modelo Claude, un millón de sus chips personalizados para inteligencia artificial, en un contrato valorado en varias decenas de miles de millones de dólares.
Las declaraciones de Bezos coinciden con un momento de cautela en los mercados financieros respecto a las empresas vinculadas a los chips para IA. Las preocupaciones por el enorme gasto corporativo y por el creciente avance de competidores chinos de menor coste provocaron fuertes caídas bursátiles. El índice tecnológico Kospi de Corea del Sur perdió más del 10 % este martes, mientras que el Nikkei japonés retrocedió un 4 %.
Amazon, junto con Meta, Apple y Microsoft, publicará sus resultados financieros esta semana en un contexto en el que los inversores examinarán con mayor atención si las multimillonarias inversiones en inteligencia artificial están generando beneficios. Por su parte, las acciones de Nvidia descendieron un 5 % tras conocerse que negocia ofrecer garantías de financiación por unos 250.000 millones de dólares (215.000 millones de euros) para OpenAI dentro de un proyecto de centros de datos, una operación que algunos inversores consideran arriesgada.
Bezos, de 62 años, también ha recordado la evolución de Amazon desde un pequeño negocio de venta de libros por internet fundado en un garaje en 1995 hasta convertirse en una de las mayores compañías del mundo. Además, ha hablado de Prometheus, su nueva empresa de inteligencia artificial, cuya valoración supera los 40.000 millones de dólares (34.400 millones de euros) y que desarrolla herramientas para ayudar a los ingenieros a diseñar y fabricar productos innovadores con mayor rapidez. Según Bezos, toda la riqueza de la civilización nace de la invención y todavía existen infinitas oportunidades para seguir creando nuevas tecnologías.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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