Hallazgo arqueológico en Colombia: la increíble historia de la Ciudad Perdida, oculta durante siglos

La Ciudad Perdida fue redescubierta en la década de 1970. Los primeros en llegar al lugar fueron huaqueros (personas que buscan tesoros en los entierros indígenas de manera ilegal), que fueron atraídos por los rumores de la existencia de tesoros tayronas en la selva. Dos de los saqueadores eran Florentino Sepúlveda y su hijo, que en 1975 descubrieron escalones de piedra que conducían a una ladera, detalla un artículo de National Geographic.
“Los Sepúlveda enseguida notaron que se encontraban frente a un sitio que aún no había sido excavado; luego, saquearon una variedad de objetos y los vendieron. Cuando otros huaqueros se enteraron del hallazgo, estalló una violenta guerra territorial. Finalmente, algunos saqueadores decidieron cooperar con las autoridades y les brindaron información sobre la ubicación del sitio”, continúa el artículo.
Ante este escenario, el Instituto Colombiano de Antropología armó una expedición conformada por tres arqueólogos, un arquitecto y dos saqueadores devenidos en guías para proteger el hallazgo y se internaron en la densa selva, una misión compleja a causa de la humedad, el calor y los insectos. Durante su estancia de tres días en el lugar, los exploradores investigaron y bosquejaron sus hallazgos.
A partir de entonces, se desarrolló un proyecto de investigación y restauración a gran escala gracias al cual se han restaurado las 200 estructuras que hay en el parque. Entre dichas estructuras se encuentran caminos y escaleras en piedra, residencias, plazoletas, edificaciones ceremoniales y de reunión y áreas de almacenamiento.
“En la arquitectura Tayrona resalta la sinuosidad, el uso del círculo como elemento formal, los espacios abiertos entre construcciones y el manejo constante de la circulación y el movimiento en los poblados”, describe el ICANH.
“Desde fines de la década de 1980, la violencia del narcotráfico y las consecuencias de la guerra civil en Colombia interrumpieron el trabajo arqueológico en el sitio”, aunque la investigación y el acceso turístico se reanudaron en 2006, agrega NatGeo.
En la actualidad, el sitio es accesible mediante un complejo trekking que atraviesa la selva tropical y cuyo recorrido demanda entre 4 y 6 días, además de la compañía de guías especializados. Los visitantes que se adentran en la selva tienen la oportunidad de contemplar una “biodiversidad impresionante” que incluye especies únicas de plantas y animales y conocer los vestigios de una civilización que resistió a la conquista española.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.nationalgeographicla.com
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