El Banco Central de Venezuela (BCV) informó a través de una nota de prensa difundida en la noche de este miércoles que ya ha vendido 300 millones de dólares provenientes de la exportación de hidrocarburos y que «se encuentra en curso» una nueva oferta de US$200 millones para completar las colocaciones correspondientes a enero y la primera semana de febrero.
El BCV explicó que la implementación de los nuevos mecanismos de venta requiere un periodo de adaptación técnica para garantizar seguridad en la recepción y liquidación de los recursos por parte de todos los actores involucrados. El ente emisor señaló que estas operaciones se realizan en coordinación con el Ejecutivo nacional y con apoyo del sistema financiero, con el objetivo de complementar la oferta privada y fortalecer la estabilidad del mercado cambiario.
Con la nueva colocación, el volumen total ofertado en las últimas semanas asciende a US$500 millones, cifra que coincide con las estimaciones divulgadas por firmas privadas como Ecoanalítica y que ahora queda formalmente confirmada por el instituto emisor.
La ampliación oficializada por el BCV se suma al esquema de subastas que el Gobierno reactivó recientemente y cuya primera fase fue canalizada a través de cuatro bancos privados, una estrategia que permitió concentrar la operación en instituciones con mayor capacidad operativa.
Fuentes del sector no descartan que la siguiente etapa incorpore bancos medianos y pequeños, lo que ampliaría la capilaridad del sistema y reduciría la migración de depósitos hacia entidades específicas.
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Estructura de precios y focalización sectorial
De acuerdo con estimaciones de Ecoanalítica, la primera ronda de asignaciones mostró una clara diferenciación de precios según el destino de los fondos. Los sectores considerados prioritarios —principalmente alimentos y medicinas— accedieron a divisas en torno a 380 bolívares por dólar, mientras que el resto del aparato productivo lo hizo cerca de 405 bolívares. Para las personas naturales, el tipo de cambio aplicado se ubicó alrededor de 420 bolívares por dólar.
La distribución también evidenció una focalización marcada: cerca de 80% de los recursos se orientó a actividades esenciales, 15% a otros sectores productivos y apenas 5% a personas naturales. Esta estructura sugiere que las autoridades buscan administrar con mayor precisión un volumen de divisas todavía limitado, al tiempo que intentan contener presiones cambiarias en un contexto de liquidez creciente.
El BCV indicó que continuará habilitando mecanismos de venta e incorporando instituciones financieras para canalizar progresivamente los ingresos petroleros previstos para los próximos meses.





