El bloque izquierdista de Mette Frederiksen gana las elecciones de Dinamarca

El bloque izquierdista de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha ganado las elecciones legislativas de Dinamarca, al sumar un 47,1% de los votos, pero queda supeditada al apoyo de los Moderados, el partido del ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, que obtuvo el 8,2%, según las proyecciones al cierre de los locales dela televisión pública DR. El bloque conservador quedó en un 42,1%, de acuerdo con estas estimaciones.
El Partido Socialdemócrata de Frederiksen logró defender su posición de primera fuerza, pero muy debilitado respecto a los comicios de 2022. Las proyecciones le otorgan un 19,2% de los votos, menos de lo pronosticado por los sondeos y siete puntos por debajo de lo obtenido en los anteriores comicios legislativos. La segunda fuerza será el Partido Socialista Popular (SF), que despega hasta el 11,4% y arrebata con ello esta posición a los liberales del ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, dos puntos por debajo.
Los resultados reflejan un panorama muy fragmentado y descartan prácticamente una reedición de la coalición centrista con la que Frederiksen ha gobernado en su segunda legislatura. La primera fuerza del flanco derechista es el liberal Alex Vanopslagh, quien desbanca claramente a Poulsen, con un 10,5%.
Se perfilan negociaciones previsiblemente largas y complejas para Frederiksen, una socialdemócrata de línea dura y comportamiento casi camaleónico. La propia jefa del Gobierno, de 48 años, ha dejado claro en esta campaña que, pese al giro hacia la izquierda que ha dado en temas fiscales y sociales, no se ceñirá a supuestas lealtades de bloque.
A la práctica, ha demostrado ya con creces su versatilidad. En su primera legislatura, de 2019 a 2022, gobernó respaldada por fuerzas izquierdistas; en la segunda, rechazó repetir esa fórmula, pese a que era posible, para formar una alianza de signo centrista con los Moderados de Rasmussen, su antecesor en la jefatura del gobierno, y los liberales del titular de Defensa Poulsen.
Rasmussen está destinado a ser el árbitro para una futura coalición. Ha llegado hasta la cita con las urnas derrochando cercanía y regalando salchichas fritas a decenas de ciudadanos,desde un puesto ambulante junto la estación central de Copenhague; Poulsen, que nunca fue un político carismático, se había distanciado en la campaña de la línea de Frederiksen y sobre todo de la promesa de la líder socialdemócrata de reimplantar el impuesto sobre el patrimonio, suprimido hace unos 30 años.
Estrategia arriesgada
El giro izquierdista en material fiscal y social de Frederiksen ha sido una estrategia arriesgada. Con ella ha tratado de compensar algo su perfil de líder de línea dura en política migratoria, dela que no piensa apartarse. Ello causado estragos en su partido, que sufrió ya dos descalabros notables recientes, en las últimas elecciones europeas y en las municipales del pasado noviembre, donde perdió la alcaldía de Copenhague. Frederiksen entonó el mea culpa, dijo haber aprendido la lección de su electorado. Y se lanzó a continuación a recuperar terreno cedido a otras formaciones izquierdistas con sus promesas de destinar la tasasobre el patrimonio a mejoras en la escuela pública, impulsar una reforma de las pensiones y otros aspectos que la separan, sobre todo, de sus hasta ahora aliados liberales.
El espectro parlamentario danés está muy fragmentado. Los 179 puestos de la Cámara se repartirán entre una docena de partidos, a los que se suman los dos que corresponden a Groenlandia y otros dos a las Islas Feroe, los territorios autonómicos del Reino de Dinamarca. Los colegios groenlandeses cerraban cuatro horas más tarde, debido la diferencia horaria, lo que añadió suspense al conteo final o su probable influencia en la correlación de fuerzas final.
La firmeza de Frederiksen en la defensa de Groenlandia frente a las ansias expansionistas de Donald Trump contribuyó, según los expertos, a frenar la sangría de electorado que venía sufriendo la socialdemocracia. El repunte en intención de voto reflejado a principios de año en los sondeos fue probablemente lo que determinó a la primera ministra a avanzar los comicios, inicialmente previstos para otoño, ya que sus competencias como jefa del Gobierno incluyen la convocatoria de elecciones. Finalmente, sin embargo, lo que ha pesado en la campaña han sido los temas que inciden en el día a día de los daneses. A ello se sumó que las tensiones con Washington se relajaron, tras retirar de pronto Trump su amenaza de tomar “por las malas” el control de la isla. El cambio de dinámica del presidente estadounidense siguió al respaldo obtenido por Frederiksen entre sus principales aliados europeos y Canadá, que desplazaron a equipos de técnicos y oficiales a la isla ártica para una supuesta «misión exploratoria», preparatoria para unas eventuales maniobras militares.
Participaron en este operativos incluso países tradicionalmente sumisos a los dictados de Estados Unidos, como Alemania, como si la fortaleza de Frederiksen de pronto hubiera contagiado a otros países tan atlatistas como es la propia Dinamarca.
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Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
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