“Fuera Cláudio Castro”: manifestantes culpan al gobernador por la matanza en Río de Janeiro durante operativo policial


Las calles del Complexo da Penha, en Río de Janeiro, volvieron a llenarse este viernes, no de patrullas ni de balas, sino de vecinos que marcharon para denunciar la violencia policial que dejó más de 120 muertos en dos de las favelas más pobres de la ciudad. Con el lema “Basta de masacre”, exigieron justicia y el fin de las operaciones letales en sus comunidades.
A primera hora de la tarde, organizaciones sociales y grupos vecinales recorrieron las calles interiores del complejo, una de las zonas más golpeadas por el operativo. La marcha llegó hasta la plaza São Lucas, donde, un día después de la incursión, los residentes habían alineado en el suelo los cuerpos de al menos cincuenta personas, que ellos mismos rescataron de los montes cercanos.
Al terminar la caminata, los manifestantes se concentraron en el campo deportivo de la comunidad, con pancartas dirigidas contra la policía y el gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, a quien acusan de ser el principal responsable político del operativo. Entre la multitud destacaban carteles con la frase “fuera Cláudio Castro” y banderas de Brasil manchadas de rojo como símbolo de la sangre derramada.
La mayoría de los asistentes vestía de blanco. Algunos lucían camisetas con el mensaje “solo quiero ser feliz y caminar tranquila por la favela en la que nací”, mientras otros marcaron sus prendas con huellas de manos pintadas de color rojo sangre.
Antes de la manifestación, familiares de las víctimas se reunieron frente a la sede del gobierno regional para reclamar justicia. Convocatorias similares se extendieron a otras ciudades de Brasil, entre ellas São Paulo, Brasilia y Salvador, donde también se esperaba la presencia de organizaciones de derechos humanos.
Operativo mortal en Penha y Alemão
Los complejos de Penha y Alemão, donde viven cerca de 200.000 personas en una de las zonas más empobrecidas de Río, fueron escenario el martes de la operación policial más letal en la historia reciente del país.
Las fuerzas de seguridad afirmaron que el operativo tenía como objetivo capturar a líderes del Comando Vermelho, la organización criminal más antigua y poderosa de Río de Janeiro, con ramificaciones en todo el territorio brasileño. Sin embargo, el número de muertos ha desatado críticas dentro y fuera del país.
El gobierno del estado de Río reconoció 121 fallecidos, aunque la Defensoría Pública elevó la cifra a 132. Pese a las denuncias y la presión social, el gobernador Castro y las fuerzas de seguridad defendieron el operativo, al que calificaron de “exitosa”, y señalaron que solo hubo cuatro víctimas entre los agentes que participaron en la operación.
La Secretaría de Seguridad Pública publicó este viernes un primer informe con los datos de identificación de los cuerpos. El documento sostiene que la mayoría de los fallecidos tenía antecedentes por delitos graves, entre ellos homicidio y narcotráfico.
Además del elevado número de muertos, la policía reportó 133 detenciones y la incautación de más de 90 fusiles durante la operación.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elnacional.com
En la sección: EL NACIONAL
También te puede interesar




