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¿Imaginan una Cuba con libertad y energía?

📅 🕐 22 Jul 2025🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 5 min de lectura
¿Imaginan una Cuba con libertad y energía?
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El pasado 16 de julio, personal de la Alcaldía Cuauhtémoc retiró el Monumento Encuentro, dedicado a Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara en el Jardín Tabacalera de esa ciudad. Punto a favor para su alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega. Latinoamérica está, realmente, hastiada del socialismo en todas sus variantes, de la izquierda, del wokismo y del comunismo.

Sólo Cuba, Venezuela y Bolivia permanecen -Dios sabrá hasta cuándo- como bastiones ideológicos de esa barbarie.

Y esta introducción tiene mucho que ver con el análisis que les presentamos hoy: el socialismo fracasó, también, en la gestión de la industria energética, vale decir en la generación, transmisión y distribución eléctrica en Cuba, principalmente, y en todos los países de ese ámbito ideológico.

Tras sesenta años de “exitoso” socialismo (permítaseme el sarcasmo), no fue sino hasta el 21 de mayo de 2025 que el régimen de Cuba reconoció el que la situación del sistema eléctrico del país es «grave» con «largas de apagón» debido al mal estado de sus termoeléctricas , la falta de financiamiento para su reparación y la escasez de combustible.

Según podemos averiguar: hay un marcado déficit de generación de hasta 2.500 MW (megavatio) en horarios pico, con disponibilidades de 1.800 MW frente a demandas de 3.500-3.600 MW. Esto resulta en apagones de hasta 20 horas diarias en algunas zonas, afectando la economía y generando descontento.

95% de la electricidad proviene de combustibles fósiles (83% derivados del petróleo, 12% gas natural), con solo 4,8-4,9% de fuentes renovables (biomasa 3%, solar 0,8%, hidráulica 0,6%, eólica 0,5%) en 2021-2022. El buen grock y algunos amigos me ayudarán con las cifras que siempre son entrar en el campo del esoterismo en Cuba: conocer la realidad en números del sector energético cubano es complicado porque -obviamente- las fuentes oficiales cubanas sobre el sector eléctrico no son confiables para datos generales (capacidad, déficit, dependencia de combustibles), porque es conocido que regímenes socialistas como Cuba, Venezuela y Bolivia manejan los datos/cifras a su antojo y carecen de transparencia en detalles técnicos, financieros y operativos.

Además, la ausencia de auditorías independientes internacionales configuran un escenario complicado para entender el estado del sector energético cubano.

Desde que los soviéticos dejaron de asesorar en centrales eléctricas cubanas y dejaron de colaborar es realmente incierto el estado de ese sector. Pero, así y todo es sabido que necesita una reforma energética urgente que únicamente vendrá de la mano de la liberación de Cuba. En todo caso los soviéticos son pésimos gerentes de la gestión pública. Me remito a las pruebas de Chernobyl y otros desastres que ocurrieron, también, bajo la ideología del comunismo.

Para modernizar su sistema eléctrico y reducir/suprimir apagones, Cuba debería adoptar un conjunto de políticas integrales que aborden tanto los desafíos estructurales como las limitaciones financieras y tecnológicas. Y ello vendrá, reiteramos, únicamente desde la visión de la empresa privada y sin la intromisión del pernicioso estado socialista, vale decir ésto ocurrirá cuando haya libertad y no haya comunismo. Es así de sencillo.

Incrementar la participación de fuentes renovables (solar, eólica, biomasa) en la matriz energética, con un objetivo de alcanzar 24% de la generación eléctrica para 2030, según el compromiso de Cuba en el Acuerdo de París. Esto incluye la construcción de 92 parques solares fotovoltaicos con una capacidad de 2 GW para 2028, como se ha anunciado. Dudo que lleguen a esas metas si es que no hay un giro de timón en la política de la isla.

Las centrales termoeléctricas, que generan más de 80% de la electricidad, son obsoletas (con 35-40 años de uso) y requieren mantenimientos con capitales costosos sino la instalación completa de nuevas. No se tiene una cifra precisa sobre la necesidad de inversión necesaria para cambiar las centrales actuales. No existe una cifra precisa y pública que detalle el costo total de reemplazar todas las centrales termoeléctricas de Cuba, pero se pueden estimar algunos valores basados en la información disponible: sostener el sistema eléctrico requiere 250 millones de dólares anuales solo para operación y mantenimiento, reemplazar las centrales eléctricas utilizadas, sin equivocarme, aproximadamente 10.000 millones de dólares.

Nuevas instalaciones adicionales de generación eléctrica renovable y modernización de la actual red de distribución podrían requerir entre 3.000 y 5.000 millones de dólares a lo largo de una década, dependiendo de la escala, eficiencia y la tecnología empleada.

Cuba depende en más de 95% de combustibles fósiles, con importaciones de Venezuela, México y Rusia. Siempre dije que si Cuba hubiera podido llevarse el gas natural de Bolivia lo habría hecho. El régimen le chupó la sangre a Venezuela y ahora a México. La modernización de refinerías, redes de distribución y generación distribuida (como las centrales flotantes) podría requerir millas de millones adicionales, especialmente si se busca reducir la dependencia de combustibles importados. Por ejemplo, modernizar las cuatro refinerías cubanas y mejorar el almacenamiento de combustibles requiere financiamiento a largo plazo.

Afirmo en cualquier lugar adonde voy: el suelo y el offshore cubano es apto para exploración petrolera y gasífera, pero únicamente ocurrirá si hay empresas privadas invirtiendo en un estado libre de comunismo.

Invertir en tecnologías de segunda generación para producir biogás a partir de residuos agrícolas (arroz, forestales) en regiones aisladas, apoyando la generación distribuida.

Hay planes, desde la esfera privada, para que en Cuba se instalen 100 parques solares fotovoltaicos (2 GW) pero con inversión significativa. Nuevamente: nadie invertirá en escalada en un régimen totalitario.

Pero el horizonte se pinta promisorio: el fin del comunismo en Cuba, que será la pieza de dominó más importante para el fin del socialismo en Venezuela y Bolivia, y con ello empezará la era del trabajo y prosperidad. Y el sector energético es vital para el desarrollo.

X: @BorisSGomezU

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.elnacional.com

En la sección: EL NACIONAL

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