Negociaciones y huida – EL NACIONAL


Dentro de la estructura institucional del Estado venezolano hay una dinámica de desmoralización, de caos, de miedo e inseguridad. Las alocuciones de Maduro, Padrino y Diosdado no convencen a nadie de las altas y medias esferas. Ellos, más que nadie, están al tanto que es una sarta de mentiras. Toda esa cháchara de 200.000 milicianos, saben que no existe. No hay dinero para alimentar la tropa ni para pagar salarios respetables a los profesionales, mucho menos para la paga de milicianos y alimentarlos. Los militares conocen de su inferioridad en armas frente a Estados Unidos. Son conscientes de que no hay moral en la tropa para defender a la cúpula gubernamental. La tropa sabe que al salir de cumplir su servicio van a la calle a formar el ejército de desempleados. Muchos de ellos tienen resentimiento contra el alto mando, por su trato despótico y la ostentación grosera de sus lujos y riquezas.
Altos funcionarios, militares y civiles, a través de testaferros, que también han aprovechado el saqueo, han adquirido inmuebles, empresas y han realizado inversiones con cierta rentabilidad. En varias ciudades españolas hay estas inversiones. Pisos lujosos en zonas exclusivas, chalets en exclusivas zonas rurales con buenos servicios, casas de playa y oficinas bien ubicadas. Esos funcionarios del régimen chavista sabían que tarde o temprano caería el régimen o tal vez uno de sus allegados o protectores y los arrastraría a ellos. Por eso, lo más acertado era invertir fuera del país y tener asegurado su futuro en forma muy cómoda y lúdica. Ahora están muy temerosos.
El primer anuncio de que se acababa el régimen lo dieron las elecciones del 28 de julio. Ya las encuestas mostraban el inmenso repudio popular. Para impedir quela población pusiera en evidencia el rechazo, se efectuaron, sin pudor alguno, violaciones constitucionales y democráticas. El pueblo valientemente salió y contundentemente derrotó a la pandilla representada por Maduro. La cúpula decidió desconocer a la soberanía popular e implementar una brutal represión y originar miedo en la población.
El segundo aviso que les llegó fueron pequeñas protestas cotidianas del pueblo en reclamo de las fallas eléctricas, por servicio de gas, la deficiencia en salud y exigencia de aumento de salarios. El pueblo no se rendía y empleaba otras formas para poner en evidencia la ineficacia del gobierno de la pandilla. Este signo convenció a funcionarios y militares de que les estaba llegando la hora de salir Desde el robo descarado de las elecciones se inició con intensidad una fuga de divisas que trajo como consecuencia que se devaluase la moneda nacional y se incrementase la inflación, profundizando la problemática socioeconómica nacional.
Pero, ahora el miedo ha penetrado es en el régimen. Todas esas alocuciones de Maduro y pandilla es pluff, todo eso de un pueblo armado persigue que internacionalmente se piense que un ataque externo producirá una masacre de civiles. En buena parte han logrado impresionar a algunos países, pues han pagado medios y a periodistas para que difundan estas noticias del régimen. En todo caso, no debe olvidarse que tienen una mentalidad criminal y no les tiembla el pulso para colocar de carnada al pueblo. Ellos son conscientes, así fue discutido en la cúpula gubernamental, de que el rechazo popular se ha incrementado, que a 62,7% no le importa que Estados Unidos invada; 91,4%, desea que Maduro y secuaces salgan del poder, hay que agregar que 3,1 % no opina, así que 94,5 % no apoya a la pandilla.
Hace unos días recibí llamada de un colega, a quien he visto ocasionalmente en algunas reuniones de venezolanos, sobre todo en las charlas sobre petróleo. Acordamos reunirnos. Su interés era saber sobre los procedimientos de extradición en España, sobre la mecánica de asilo y el trámite de nacionalidad. Le pregunté si tenía algún caso. Me evadió. Al final comentó que colegas de Venezuela con quienes trabaja representan a unos militares y civiles que tienen cargos, pero no estaban incursos en corrupción ni en ilícitos. Esto es un cuento de todos. Revelo que, en mi última visita a Bogotá, unos colegas colombianos, profesores de la universidad que me invitó, me hablaron que debía ser muy difícil la situación venezolana porque unos militares estaban en contacto para tramitar asilo.
Ya teníamos noticias de que Maduro y la cúpula, desesperadamente, movían intermediarios para negociar. Hubo muchas ofertas. También, se conoce que ciertos generales han contactado a MCM y altos funcionarios de Trump, para negociar por su parte. Lo que he relatado muestra que también está presente la huida. No nos queda duda que la cúpula para salvarse también huirá y dejará a los cuadros medios y colectivos de carne de cañón, o con tareas para desestabilizar un gobierno de transición mediante la violencia terrorista. La ruindad moral y mentalidad criminal de la pandilla los hace capaces para cualquier infamia. Ya su resentimiento y venganza ha sido demostrado con creces en sus años de gobierno. Les llegó la hora. Se abre una luz para la libertad. ¡Hasta el final!
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elnacional.com
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