La semana arranca y se alinea con una energía propicia para planificar con cabeza fría y afianzar hábitos; a esto se le suma su aporte en los jardines bogotanos, se recomiendan riegos mínimos y preparaciones que nutran el sustrato de las plantas.
La Luna creciente se encuentra a la altura de la constelación de Sagitario (se conoce como fase de Luna nueva visible o Luna creciente cóncava), una posición asociada energía de fuego y de fruto, adecuada para sentar bases de trabajo constante.
En el plano personal, se destaca que la jornada ayuda a recuperar sensación de control y enfoque, útil para quienes buscan estabilizar rutinas semanales.
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Luna nueva Foto:iStock
Para proyectos en marcha, se sugiere confeccionar una lista de pasos y definir un plan claro de acción, priorizando lo que permita sostener el esfuerzo con el tiempo.
La energía del día invita al orden, la estructura y la constancia: es un buen momento para establecer cimientos sólidos y organizar el camino por seguir, con prioridad a lo que aporte continuidad y estabilidad en el día a día.
Los cambios de la Luna son importantes para el cuidado del cabello. Foto:iStock
Las recomendaciones alcanzan al huerto urbano de balcones e interiores: se aconseja evitar el riego, en la medida de lo posible, para disminuir la aparición de bichos y enfermedades; si las macetas están muy secas y no pueden esperar, se propone regar en pequeñas cantidades.
También es un momento adecuado para preparar un fertilizante o mezclas con aceites esenciales (mejor si son ecológicos), con el fin de fertilizar y nutrir el suelo de cultivos y plantas.
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El inicio de la semana ofrece un marco perfecto para cimentar rutinas. Foto:iStock
Quienes cuenten con un pequeño jardín pueden realizar una “falsa siembra” para prevenir la aparición de malas hierbas en los próximos días.
Estas tareas de bajo impacto buscan cuidar el sustrato de las plantas y, a la vez, ordenar el calendario de cuidados, en sintonía con el llamado del día a la disciplina serena.
Así, el inicio de la semana ofrece un marco perfecto para cimentar rutinas de bienestar duraderas: menos improvisación, más método; menos intervenciones agresivas en el cuidado de las plantas, más preparaciones que fortalezcan el suelo de las mismas.