Michael J. Fox se ha convertido en uno de los referentes más importantes de Hollywood. Cuando su carrera como actor estaba en su punto álgido, un temblor en los dedos de sus manos desembocó en uno de los diagnósticos más devastadores: la enfermedad de Parkinson.
Fue entonces cuando el actor cayó en el alcoholismo, de donde logró salir gracias a un coraje que, lejos de abandonarlo, le ha otorgado un lugar privilegiado y especial en la industria del cine.
En 2022, recibió el Premio Humanitario Jean Hersholt, un Óscar honorífico que reconoce su impulso a la investigación sobre el párkinson a través de su fundación la cual, hasta la fecha, ha destinado a esta causa más de 2.500 millones de dólares.
LEA TAMBIÉN
Un actor carismático
Michael J. Fox nació en Alberta (Canadá) el 9 de junio de 1961, pero tras descubrir su pasión por la actuación, se trasladó a Los Ángeles para desarrollar su carrera.
Tras unos pasos por el cine, su gran oportunidad llegó con la serie cómica Family Ties, creada por Gary David Goldberg en 1985, también conocida como Lazos familiares o Enredos de familia, y emitida por la NBC durante siete temporadas. En esta, tuvo el papel del joven de ideología republicana Alex P. Keaton, que convive con sus padres progresistas y exhippies.
Su brillantez fue tal que se convirtió en el protagonista indiscutible de la serie, consiguiendo tres premios Emmy consecutivos –1986, 1987 y 1988– como mejor actor principal en Serie de Comedia y su primer Globo de Oro en 1989 como mejor actor en Comedia Televisiva.
El éxito arrollador de Michael J. Fox se vio aupado por las cifras de audiencia de la serie, que acabó convirtiéndose en un fenómeno. Fue una de las series más vistas en Estados Unidos a mediados de los 80 y una época dorada para el actor.
No solo por su éxito profesional, sino también porque conoció a su futura esposa, la actriz Tracy Pollan. El año 1985 traería para Michael J. Fox un éxito paralelo en el cine. Robert Zemeckis lo fichó para la película que escribió junto a Bob Gale, con producción ejecutiva de Steven Spielberg: Volver al futuro.
LEA TAMBIÉN
Las aventuras del joven Marty McFly, quien viaja accidentalmente al pasado y consigue recomponer sus desaguisados con la ayuda del excéntrico doctor Emmett Brown, terminaron de lanzar la carrera de Fox. La película se convirtió en la más taquillera de 1985 y fue nominada a los Globos de Oro y a los premios Óscar –ganando uno a mejor edición–, y por esta película, el actor fue nominado a los Globos de Oro como mejor actor de comedia.
Michael J. Fox no paró de trabajar durante décadas, tanto en cine como en televisión, donde destacó en la serie cómica Spin City, que se emitió de 1996 al 2002 por la cadena televisiva estadounidense ABC. Creada por Gary David Goldberg y Bill Lawrence, contaba los enredos en el ayuntamiento de Nueva York, donde Mike Flaherty, teniente de alcalde interpretado por Fox, debía proteger al alcalde de sus adversarios políticos y de sí mismo, por su tendencia a hacer el ridículo.
La serie tuvo un gran éxito en sus primeras cuatro temporadas y Fox fue reconocido con un premio Emmy a mejor actor en Serie de Comedia en 2000 y el Globo de Oro en la misma categoría durante tres años consecutivos, de 1998 a 2000.
Fue en el desarrollo de esta serie cuando el actor anunció públicamente su enfermedad. Tomó el relevo de su papel en Spin City el actor Charlie Sheen y, posteriormente, la serie se dio por finalizada en 2002 tras un acusado declive de la audiencia.
LEA TAMBIÉN
El impacto del párkinson en la trayectoria profesional y en la vida personal de Michael J. Fox fue atemperado por un coraje ejemplar. Transitó una etapa oscura que abordó públicamente, agradeciendo a su familia y, especialmente, a su esposa, el apoyo incondicional recibido cuando se sumió en el alcohol.
Pero, decidido a afrontar el reto que le había tocado, siguió adelante con proyectos que le permitieran seguir trabajando. Su frase, “No podía elegir si tendría párkinson o no. Lo que sí podía decidir era cómo afrontarlo”, resume la actitud que le ha definido desde entonces.
Hasta 2022, cuando anunció su retirada como actor, Michael J. Fox siguió trabajando, incluso aprovechando su condición física para determinados perfiles, como en el caso de The Good Wife (2009-2016), creada por Robert y Michelle King, donde da vida al abogado Louis Canning, caracterizado por su desorden neurológico. O en la serie Rescue Me (2004-2011), sobre los bomberos de Nueva York, donde apareció como estrella invitada con un personaje alcohólico, amargado y en silla de ruedas. Una interpretación aclamada que le valió el premio Emmy al mejor actor invitado en una Serie Dramática en 2009.
LEA TAMBIÉN
En 2023 se estrenó el documental Still: A Michael J. Fox Movie. Dirigido por Davis Guggenheim, que repasa la vida extraordinaria de este actor incombustible que supo encajar el revés de una enfermedad degenerativa con frases tan inspiradoras como: “El párkinson no define quién soy, es solo una parte de mi vida” o “Lo odio. Pero no me derrotó”.
Ahora Michael J. Fox sigue trabajando al frente de su fundación, con la que ha financiado la investigación del párkinson con más de 2.500 millones de dólares, dando resultados tan importantes como el descubrimiento, en 2023, del biomarcador alpha-synuclein, un hito científico que permite el diagnóstico temprano de la enfermedad, siendo este quizás el reconocimiento más importante que ha podido alcanzar esta estrella internacional.