Aviones, bomberos y satélites: la respuesta de la UE ante la virulencia de los incendios en España y Francia | elperiodico.com

La Comisión Europea anunció el pasado mes de junio un dispositivo sin precedentes para hacer frente a los incendios forestales este verano con bomberos, aviones, helicópteros y el satélite Copernicus. Aunque buena parte de las competencias en la lucha contra el fuego recaen en los gobiernos nacionales, la voracidad de las llamas en los últimos días en España y Francia pone en cuestión la capacidad comunitaria para apoyarla.
«En estos momentos, cientos de miles de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, mientras los bomberos luchan contra muros de fuego en condiciones extremas para salvar vidas y comunidades», ha dicho la comisaria de gestión de crisis, Hadja Lahbib, en un comunicado. «Ningún país debería tener que afrontar un desastre de esta magnitud en solitario. Precisamente por eso, Europa creó una capacidad de respuesta común«, ha añadido.
Esa respuesta consiste en la coordinación a través del mecanismo europeo de protección civil, que se limita a organizar la ayuda que dan otros países, y también en una reserva estratégica que cuenta con equipos de extinción repartidos por todo el continente y listos para ser desplegados donde sea necesario. Esa reserva cuenta con 777 bomberos, 22 aviones y 5 helicópteros.
Pero el equipo no es de la UE, sino que es contratado de manera temporal, a la espera de que el bloque tenga una flota propia. La Comisión aprobó la compra de varias aeronaves para tener su propia flota antiiencendios, pero no estarán disponibles hasta entre 2027 y 2030 «por cuestiones de producción», han explicado fuentes comunitarias.
Apoyo a España y Francia
En respuesta a los incendios en España, la UE ha movilizado seis aviones desde Grecia, Italia y Turquía, 134 bomberos y 41 vehículos desde Portugal, para hacer frente a las llamas que deboran el centro y el norte del país. En Francia, donde el fuego avanza también descontrolado, se han desplegado cinco aviones y dos helicópteros, además de varios equipos técnicos. Además, el satélite Copernicus está dando asistencia de emergencia, facilitando imágenes para mapear las zonas afectadas y poder hacer frente a la situación.
La Comisión está coordinando la respuesta a la emergencia a través del Centro de Coordinación de la Respuesta de Emergencia de la UE. Las autoridades comunitarias, españolas y francesas están en constante contacto para movilizar los recursos que sean necesarios. Pero esos recursos son limitados y los países que acogen estos equipos también los necesitan. Según fuentes comunitarias, esa es la razón por la que no se envía más ayuda.
Bruselas está en contacto con los países que acogen esos recursos para asegurarse de que no los necesitan. Por ejemplo, en el caso de Italia, aunque no ha activado el mecanismo de protección civil, está teniendo que combatir incendios en su territorio, explican fuentes de la Comisión. Esto impide que el equipo y el personal disponible puedan enviarse a otros puntos del continente.
Cómo funciona el sistema
El mecanismo de protección civil europeo es un sistema de solidaridad en el que participan los veintisiete países del bloque, además de los países de los Balcanes occidentales, Noruega, Islandia, Turquía, Ucrania y Moldavia. El objetivo es que los gobiernos se den asistencia unos a otros en caso de emergencia, aunque también se puede responder a catástrofes fuera del territorio, como en el caso del reciente terremoto en Venezuela.
En la práctica, cuando un país da la voz de alerta, la Comisión ayuda a coordinar la respuesta. Si el resto de gobiernos no pueden responder a la petición o no tienen suficientes recursos, Bruselas puede recurrir a la reserva del mecanismo de protección civil. Una serie de capacidades financiadas parcialmente por la UE con unos estándares específicos que facilitan su uso en distintos países.
Si nada de esto es suficiente, es ahí donde entra la reserva que ha creado el bloque. Es ese dispositivo el que cuenta este año, de manera excepcional, con 22 aviones, 5 helicópteros y cientos de bomberos y otros profesionales. Esos bomberos están listos para intervenir en los países de más alto riesgo: España, Portugal, Francia, Italia, Grecia y Chipre.
Además, fuentes comunitarias explican que, por primera vez, el Centro de Coordinación de la Respuesta de Emergencia de la UE cuenta este año con un equipo especializado en el seguimiento de incendios. Ese equipo lo integran tanto expertos de la Comisión como de los distintos países. «Esto nos permite movilizar los recursos de forma más rápida y eficaz allí donde más se necesitan», aseguran las mismas fuentes.
Fuentes comunitarias reconocen que el riesgo alto de incendio se mantendrá en toda la península y gran parte de Francia. La situación es parecida en Grecia. «El perímetro es enorme», admiten. «La gente en el terreno está cansada. Necesitan tiempo para extinguir estos incendios. Y el riesgo no disminuye lo suficiente como para que las cosas sean fáciles», aseguran.
¿Es suficiente la respuesta?
Las mismas fuentes evitan dar una valoración de si esta temporada es peor que la anterior, dado que no ha acabado. Al mismo timepo, reconocen que ha empezado antes, con las primeras intervenciones ya en abril, y que tanto el número de fuegos como la superfici quemada, va ya por encima de la tendencia en estas fechas.
Fuentes de la Comisión reconocen que tener una capacidad de respuesta adecuada es importante. «La respuesta ante emergencias seguirá siendo importante y necesaria», aseguran, pero insisten en que la solución es gestionar el bosque. «Podemos comprar 24 o 50 Canadairs si se prefiere, pero nunca será suficiente», insistieron las mismas fuentes. «La prioridad para nosotros es hacer de la resiliencia a los incendios forestales una parte permanente de cómo planificamos e invertimos en el futuro», aseguraron fuentes comunitarias.
«La dirección está clara: una mejor prevención, mejor información y una mayor capacidad compartida para que estemos preparados para cuando comience la próxima temporada», han insistido las mismas fuentes. El objetivo es minimizar el riesgo, que haya menos fuegos, pero que si los hay, los Veintisiete tengan capacidad suficiente para echarse una mano.
Pero en este sentido, Bruselas recuerda que por mucho que la UE contribuya a apoyar a los gobiernos, «la lucha contra incendios y la gestión de estos incendios forestales son responsabilidad de los Estados miembros«. La Comisión reconoce que algunos países, sobre todo los del sur, están mejor preparados que otros, pero el riesgo está empezando a aumentar para todos. El Ejecutivo comunitario propondrá a los gobiernos europeos crear un mecanismo de gestión integrada de los incendios.
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En la sección: El Periódico – internacional
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