Oblivions Mighty Trash se presentó en el Royal Center de Bogotá representando la nueva ola del rap de Medellín

La noche del sábado 30 de agosto, en los camerinos del Royal Center de Bogotá, el rapero Juan Sebastián Álvarez se miraba al espejo nervioso mientras su equipo de trabajo corría de un lado al otro preparando todo para su presentación.
El paisa de 22 años estaba a tan solo minutos de salir al escenario para, en frente de miles de personas, interpretar las mejores canciones de su discografía en un concierto bautizado ‘The rap game, live band’, el mismo con el que ya se había llevado los aplausos y elogios de Medellín y con el que ahora esperaba conquistar los corazones de la capital colombiana.
Con los ojos clavados al espejo, Juan Sebastián, conocido en el mundo del rap como Oblivions Mighty Trash, parecía estar teniendo una charla con él mismo. Tal vez visualizando el concierto que estaba por dar, tal vez dibujando en su memoria todo el camino recorrido para lograr esta presentación o, quizá, recordándose lo que es capaz de hacer cuando se trata de transmitir en un escenario.
Oblivions Mighty Trash en los camerinos, previo a su concierto en el Royal Center. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
Minutos después, uno de los músicos de la banda con la que se iba a presentar perturbó su concentración y le dijo: ¡eso está repleto de gente! De inmediato, Oblivions se levantó, respiró profundo y, junto con su equipo, se abrazaron y dijeron algunas frases de aliento previo a iniciar el show. Era el momento de salir al ruedo.
A las 10:00 PM en punto, los miles de asistentes que llevaban dos horas esperando la salida de Oblivions vieron que el telón se movía. Una sombra alta, con ropa ancha y un cabello crespo característico desataron los gritos de los presentes que reconocían la silueta del artista por el que habían pagado la boleta.
«No me acuerdo de dónde es mi casa, solo me acuerdo de cómo llego a la plaza», cantó Oblivions iniciando así la interpretación de la canción ‘No me acuerdo’. El público bogotano empezó el concierto con la emoción por los cielos y cantó, de principio a fin, el tema junto al artista.
Una vez terminada la primera canción, el nerviosismo de Oblivions se convirtió en adrenalina pura. «Muchas gracias por esa energía Bogotá. Así esta mierda no me dé plata, lo voy a seguir haciendo», dijo, y mientras se agarraba la cadena que colgaba de su cuello, empezó a cantar la canción ‘Piqui Blainder’.
El rapero antioqueño Oblivion´s Mighty Trash se presentó en el Royal Center de Bogotá. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
El escenario y la iluminación, adecuada y elaborada cuidadosamente por Rockal, la productora del concierto, contaba con un grafiti hecho en vivo, unas placas que decían ‘av. rap game’ y ‘av. 77», un sofá y una lámpara; todos los elementos pintaban una atmósfera melancólica, nostálgica y callejera.
Junto a ella, se encontraba la banda sonora que acompañaba las tornas de Barbatoz constituyendo un sonido dinámico que jugaba con ritmos jazzudos y salseros sobre el típico bombo y caja.
Al frente de todo eso estaba Oblivions que, con una voz gruesa y algo ronca, se preparaba para cantar ‘Sebastián’, una de las canciones más esperadas por la audiencia.
Quisieron que crezca santo, pero ya hay San Sebastián; embolaté las ganas, quién sabe dónde estarán; fueron de intercambio al humo, ya pronto regresarán; y si preguntas por mí en este beat me encontrarás
SebastiánCanción de Oblivions Mighty Trash
De vuelta a los orígenes: Oblivions honró el inicio de su carrera interpretando ‘Vibing’.
Oblivions interpretó ‘Vibing’, una de sus primeras canciones oficiales. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
‘The rap game, live band’ es un show en el que Oblivions canta lo mejor de su discografía. Es por eso que en el set list de este espectáculo no puede faltar la canción con la que todo comenzó.
En el 2018, un Juan Sebastián todavía menor de edad escuchó el álbum ‘Manzanas a la vuelta’ de Doble Porción y se dio cuenta de que el rap era algo más que solo música para él; no mucho después, se encontró de frente con el álbum ‘Todos tienen que comer’ de Crudo Means Raw y decidió de una vez por todas que, más que a escuchar, se iba a dedicar de lleno a crear, componer y cantar el rap.
Así fue como Juan Sebastián se convirtió en Oblivions y para el 2020, después de un par de años puliendo su producción de beats y de líricas, publicó la canción ‘Vibing’, el sencillo que años más tarde se convertiría en el primer ladrillo del muro que es hoy la carrera de este artista nacido en Bello.
«Estas canciones me recuerdan a épocas que extraño mucho y donde todo era más sencillo», dijo el rapero en este segmento del concierto dedicado a esas raíces en las que, escuchando a los más vieja escuela del rap de Medellín, Oblivions empezó a forjarse como una de las nuevas caras del rap antioqueño.
El rapero antioqueño Oblivions Mighty Trash se presentó en el Royal Center de Bogotá. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
«Salud por Bogotá; que chimba ver un Royal Center así de lleno gracias al rap», fueron las palabras de Oblivions antes de llamar al escenario a su amigo Sike Damodar para cantar dos de las canciones que tienen juntos como ‘los hermanos desastre’: ‘La 10’ y ‘Emproblemao’.
Un minuto de silencio cambió el ambiente en el Royal Center y la voz de Oblivions lo cortó para dar un mensaje por las víctimas de abuso policial en la historia de Colombia. «Cuando uno sabe quiénes son los buenos y quiénes son los malos, empieza a entender muchas cosas», manifestó ante los asistentes que lo acompañaron con arengas.
El cierre perfecto: las canciones que el público estaba esperando.
El público bogotano recibió a Olivions Mighty Trash en el Royal Center. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
Minutos antes de que iniciara el concierto, en las filas para ingresar al Royal Center los fanáticos manifestaban cuáles eran las canciones que más querían escuchar esa noche.
«Yo quiero que cante ‘Puro Parcerito’ porque la canción habla de los amigos y no hay nada mejor que parchar con los panas»; decía uno de los jóvenes a las afueras. «Yo quiero escuchar Medallo Bullies porque fue con la que conocí a Oblivions», confesaba otra asistente.
Fiel conocedor de los gustos de sus seguidores, Oblivions dejó algunas de sus canciones más populares para la segunda mitad del concierto y se apoyó en su banda sonora para interpretarlas de forma icónica.
Tras una larga introducción de la banda, con teclado, trompetas, batería y guitarra, Oblivions pronunció nueve palabras y el público reconoció al acto de cuál canción se trataba: ‘bueno, pero no todo el mundo es tan pirobo’, dijo el rapero, la frase con la que inicia la canción ‘No me soya la playa’.
El público cantó a la par con el artista haciendo que la canción, que dura casi cuatro minutos, se sintiera corta para todos los presentes en ese momento.
«Si con esta canción se pusieron así, con la que viene no me quiero imaginar. Que miedo», dijo Oblivions sonriente, sorprendido por la energía del público bogotano a pesar de completar casi una hora de show. Segundos después de esa frase, Barbatoz soltó el beat y empezó la interpretación de la canción ‘Medallo Bullies’, una de las más escuchadas del cantante.
Oblivions pidió las manos al aire del público, gritó como nunca para llegar al corazón de cada uno de los asistentes, se parchó cantando sentado uno de los temas y, gracias a la adrenalina del momento, ni se percató de que el clima bogotano y la energía de la presentación lo estaban dejando sin voz.
Las últimas canciones del concierto las cantó más con el corazón que con la garganta; ‘Puro parcerito’ fue el punto álgido de la noche en el que cada una de las personas en el Royal Center abrazó a alguien y coreó esta canción que samplea un éxito del gran Roberto Carlos para convertirse en un verdadero himno a la amistad.
Después de cantar ‘Chaíto’, el tema con el que cerró el concierto, Oblivions, la banda y su equipo de trabajo regresaron a camerinos a celebrar por el espectáculo que acababan de dar. Los fanáticos, entusiasmados, gritaban sin parar: ¡Obli! ¡Obli! ¡Obli!
«Estamos en el Royal Center y acabamos de dar un show muy hijueputa», dijo Oblivions al medio ‘El enemigo’ con la voz apagada propia de quien lleva dos horas utilizándola, pero con los ojos encendidos de quien cumple un sueño.
Oblivions le cumplió a Juan Sebastián, que lo estaba viendo fijamente en el espejo del camerino dos horas antes del concierto, le cumplió a su equipo de trabajo, que lo acompañó en cada uno de los preparativos del evento, y le cumplió a Bogotá, uno de los públicos más raperos de Colombia y Latinoamérica.
Fanáticos de Oblivions Mighty Trash llevaron carteles al Royal Center. Foto:Fernando Vega – @Fernandocongafas
GABRIEL ÁVILA
PERIODISTA EL TIEMPO
IG: @GABO.AVILA23 X: GABO_AVILA23
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
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