Aunque la ruda ha sido utilizada tradicionalmente con fines medicinales, su consumo en forma de té o infusión no es recomendado debido a los posibles efectos tóxicos y contraindicaciones que puede generar en el organismo.
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La ruda (Ruta graveolens) es una planta perenne originaria de la región mediterránea, cuyo uso se ha extendido desde el sureste de Europa hasta el suroeste de Asia. A lo largo del tiempo ha sido empleada tanto en la cocina como en prácticas medicinales, asociándose con el alivio de molestias digestivas como gases y estreñimiento, así como con la reducción de calambres y espasmos musculares.
Entre sus aplicaciones tradicionales también se incluyen el tratamiento de dolores de cabeza, musculares y reumáticos. Asimismo, se le han atribuido efectos sobre el ciclo menstrual, siendo utilizada para estimular el flujo y tratar la amenorrea. En otros casos, ha sido aplicada para desinfectar heridas, actuar como repelente de insectos y reducir inflamaciones en articulaciones.
Tradicionalmente se utiliza para aliviar calambres, espasmos musculares y dolores leves. Foto:Freepik
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Toxicidad y efectos adversos asociados a su consumo
Pese a estos usos, el consumo interno de la ruda implica riesgos importantes. La planta contiene compuestos como rutina, alcaloides, glucósidos y aceites esenciales que, en concentraciones elevadas, pueden resultar tóxicos. Su ingesta en grandes cantidades puede desencadenar irritación gastrointestinal, vómitos, convulsiones y afectaciones en órganos como el hígado y los riñones.
Además, existen condiciones específicas en las que su uso está contraindicado:
1. Embarazo: la ruda posee efectos abortivos, por lo que su consumo representa un riesgo durante la gestación.
2. Fertilidad masculina: se ha señalado que puede tener efectos negativos sobre la capacidad reproductiva.
3. Contacto con la piel: tanto en estado fresco como seco puede provocar dermatitis, especialmente si la piel se expone al sol, debido a la presencia de furanocumarinas fotosensibilizantes.
Contraindicado en embarazadas por sus efectos abortivos y puede afectar la fertilidad masculina. Foto:iStock
Dado su potencial tóxico, se desaconseja la preparación de la ruda en infusiones sin la orientación de un profesional de la salud. La automedicación con esta planta puede derivar en complicaciones que afectan el bienestar general.
Ante la presencia de síntomas o malestares físicos, se recomienda acudir a un especialista que determine el tratamiento adecuado. El uso de remedios herbales no debe sustituir la atención médica.
Asimismo, se advierte que el consumo de productos naturales no está exento de riesgos. El hecho de que “sean naturales” no elimina la posibilidad de efectos adversos cuando se emplean dosis inadecuadas o sin supervisión.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.