La fiebre por Bad Bunny llegó a Medellín y ahora tiene un nuevo punto de encuentro para los fans: una réplica de la icónica ‘casita rosada’, instalada en pleno corazón de Provenza. El espacio funciona como experiencia inmersiva, abre desde el mediodía hasta la madrugada y estará disponible al público hasta el 31 de enero, coincidiendo con las tres fechas del artista en la ciudad.
La casita está ubicada en el Teatro Victoria, en el sector Provenza de El Poblado, una de las zonas más turísticas y nocturnas de Medellín. Allí se recrea la estética visual asociada al universo de Bad Bunny, con una ambientación pensada para que los visitantes tomen fotos, graben videos y se sientan dentro del imaginario del ‘Conejo Malo’.
La instalación fue montada por el Grupo Empresarial Somos Belisario como complemento a los conciertos del puertorriqueño en la ciudad. La estructura busca estar ‘a la altura’ de la original y convertirse en una parada obligada para quienes llegaron a Medellín atraídos por el tour del artista.
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Se espera que por el lugar pasen más de 100.000 visitantes. Foto:@teatrovictoria.mde
En cuanto a horarios, la casita abre sus puertas desde las 12:00 del día y opera de forma continua hasta las 5:00 de la mañana, lo que la convierte en un punto de encuentro tanto para quienes comienzan su jornada de turismo como para quienes extienden la rumba después del estadio.
Las proyecciones de los organizadores son ambiciosas: se espera que por el lugar pasen más de 100.000 visitantes durante los días que permanezca activa la experiencia. El flujo de personas incluye tanto público nacional como extranjero, aprovechando el atractivo internacional de Bad Bunny y la conectividad aérea de Medellín
La industria del entretenimiento calcula un crecimiento cercano al 30 %. Foto:@teatrovictoria.mde
El impacto ya se siente en el sector. Comercios, hoteles y restaurantes de El Poblado y, en especial, de Provenza, reportan mayor movimiento y aumento en las reservas. La industria del entretenimiento calcula un crecimiento cercano al 30 % en ventas durante la semana de los conciertos, impulsado por la combinación de música en vivo y experiencias paralelas como la casita rosada.
Además de ser un escenario para selfies y contenidos en redes sociales, la estructura funciona como vitrina para marcas locales y operadores turísticos, que aprovechan el tráfico de fanáticos para ofrecer productos y servicios asociados al fenómeno del artista. La experiencia se ha convertido en uno de los espacios más fotografiados de la ciudad durante estos días.
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Un espacio temporal, abierto hasta el 31 de enero. Foto:@teatrovictoria.mde
A nivel de imagen, la réplica refuerza la posición de Medellín como destino de espectáculos masivos y como ciudad que integra cultura y comercio. Voces del sector consideran que iniciativas de este tipo ayudan a consolidar una oferta que va más allá del concierto y amplía la permanencia de los visitantes en la capital antioqueña.
La casita rosada de Bad Bunny en el Teatro Victoria de Provenza es hoy uno de los símbolos del paso del artista por Medellín: un espacio temporal, abierto hasta el 31 de enero, que combina fanatismo, turismo y economía nocturna, y que busca quedar en la memoria (y en las fotos) de quienes se acerquen a conocerla.