La presencia de Mel Gibson siempre ha sido rotunda. Nueve hijos, varias parejas, actor en más de sesenta películas y dos premios Óscar, más un Globo de Oro, forman parte de su historia. También es reconocido por declaraciones incendiarias y por un título que le otorgó el presidente Donald Trump al comienzo de su segundo mandato: Embajador especial para Hollywood.
Nacido como Mel Columcille Gerard Gibson en Peekskill, Nueva York, el 3 de enero de 1956, el actor, director y productor, que comienza 2026 cumpliendo 70 años, vivió sus primeros años en Estados Unidos, junto a sus padres y hermanos –es el sexto de 11 hijos–, pero a los 12 años su familia se fue a vivir a Australia, donde luego estudió interpretación en el Instituto Nacional de Arte Dramático.
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Extensa carrera
Su carrera como actor comenzó incluso antes de terminar sus estudios, debutando en Summer City (1977); poco después obtuvo el papel protagónico de Mad Max (1979) y su carrera siguió en ascenso.
Durante este período conoció a Robyn Moore, quien en 1980 se convirtió en su primera esposa, con quien tuvo siete hijos hasta 2009, cuando Moore pidió el divorcio.
Tras su separación, Gibson salió con la cantante y pianista rusa Oksana Grigorieva, con quien tuvo una hija, aunque la pareja se separó en abril de 2010, luego de que Grigorieva lo acusó de golpearla; por este incidente al actor se le impuso una orden de restricción por violencia doméstica.
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En 2014 comenzó a salir con la guionista Rosalinda Ross, 34 años menor que él, con quien tuvo a su noveno hijo; pero su relación terminó en 2024, noticia que se conoció un año después, cuando ambos lo anunciaron en un comunicado enviado a la revista People, publicado el pasado 30 de diciembre.
El actor y director Mel Gibson y su expareja Rosalind Ross, en una imagen de archivo. Foto:Armando Arorizo. EFE
Todo esto, sumado a su extensa carrera, ha convertido a Gibson en una figura de gran reconocimiento, con un importante número de fanáticos, así como de detractores. Sus férreas convicciones religiosas –es católico– han influido poderosamente en su discurso y en el modo de abordar sus títulos como director, y a lo largo de los más de sesenta largometrajes en los que ha intervenido, varias anécdotas han servido para definir su marcado carácter.
Por ejemplo, en 1995, Gibson abordaba una de las producciones más exigentes y, finalmente, más premiadas de su carrera. Produjo, dirigió y protagonizó Corazón valiente. Esta historia épica del héroe escocés William Wallace fue el segundo largometraje que él dirigió –antes debutó con El hombre sin rostro (1993)– y un título que acumuló cinco Óscar y un Globo de Oro como mejor director.
No fue un rodaje sencillo. El actor comentó en la gira de promoción de Corazón valiente que había sido como rodar las cuatro películas seguidas de la saga Arma mortal (Richard Donner, 1987, 1989, 1992 y 1998), que protagonizó junto a Danny Glover.
Las escenas de acción de Corazón valiente fueron especialmente complejas: contaron con 1.600 extras para las batallas y, a la exigencia tras la cámara, se sumaba que él mismo era el protagonista. Gibson quiso dirigir, pero no protagonizar la película; Paramount se lo exigió para aprobar la financiación. El acuerdo prosperó y la película se convirtió en un éxito de taquilla. Los casi 72 millones de dólares invertidos en la producción de Corazón valiente atrajeron una recaudación mundial de más de 200 millones de dólares.
‘Corazón valiente’, película que Gibson produjo, dirigió y protagonizó. Foto:Disney+
Además, en el pódcast The Joe Rogan Experience, Gibson comentó que estuvo a punto de morir en dos ocasiones durante el rodaje de la película. La primera, por la coz de un caballo que, afortunadamente, solo le lesionó una pierna. Más dramática fue la escena de la horca, donde un descuido del equipo de producción lo dejó inconsciente. Cuando consiguieron reanimarle, Gibson contó que gritó: “¿Qué están haciendo? ¡A trabajar!”.
Varias polémicas
Si bien el trabajo profesional de Mel Gibson ha sido unánimemente alabado, su carácter conservador, problemas con el alcohol y polémicas declaraciones provocaron que muchos le dieran la espalda y Hollywood le tuviera menos en cuenta, según los escándalos en los que se involucró.
Ese complicado aspecto personal encendió particularmente el interés de los espectadores a partir del papel protagonista que le ofreció, en el año 2000, la realizadora Nancy Meyers para la película Lo que ellas quieren. En este largometraje, él se mete en la piel de un ejecutivo machista que, a partir de un accidente doméstico, adquiere el don de leer el pensamiento de toda mujer con la que se cruza.
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El hecho lleva al protagonista a recapacitar acerca de su actitud egocéntrica y de su supuesta superioridad de género. La película supuso un gran éxito de taquilla, aunque la crítica estuvo bastante dividida. Se acusaba a la trama de perpetuar roles de género y abundar en los estereotipos, aunque el mensaje pareciera todo lo opuesto. En cualquier caso, el título consiguió la nominación a los Globos de Oro para Gibson y, en el top de las 10 películas más vistas del 2000, ocupó el cuarto puesto.
La anécdota más curiosa de Lo que ellas quieren sucedió durante el rodaje de una escena en la que Mel Gibson y Helen Hunt se besan. Según comentó la actriz en las entrevistas sobre la película, las tomas de este momento se sucedieron durante una tarde y a lo largo del día siguiente. Un día y medio costó que la escena recibiera el visto bueno de la realizadora. Hunt lo contaba como curiosidad, sin restar la admiración y respeto hacia su partenaire masculino.
Una de las películas más polémicas dirigidas por Gibson fue La pasión de Cristo (2004). En esta producción, el director no escatimó en expresar de manera explícita el dolor y el sufrimiento del viacrucis, provocando desmayos entre el público que asistió a las salas. La película se convirtió en un fenómeno y, con un presupuesto de producción de unos 30 millones de dólares, consiguió una recaudación mundial de más de 600 millones de dólares.
Jim Caviezel fue el actor que dio vida a Jesús en la producción. Foto:Instagram: @therealjimcaviezel /
La anécdota más impactante de este título se produjo cuando un rayo cayó mientras rodaban la escena de Jesús en el Sermón del Monte, donde se proclaman las Bienaventuranzas. En una entrevista en Fox News, Jim Caviezel –quien interpretó a Jesús en el filme– habló de las secuelas que le produjo este accidente, por las que tuvo que someterse a dos cirugías cardíacas. Ese hecho fue lo más grave, aunque el rodaje le generó al actor otras lesiones y cicatrices: arrastró una cruz de madera de más de 70 kilos y, aunque con protecciones, los azotes recibidos llegaron en ocasiones a lastimarlo.
Tras un arresto por conducir bajo los efectos del alcohol en 2006 en Los Ángeles, episodio en el que hizo comentarios antisemitas que le valieron intensas críticas, la popularidad y carrera de Gibson decayeron, y se tomó un descanso de la actuación y el cine hasta el 2010, cuando volvió protagonizando Al filo de la oscuridad y luego obtuvo el rol principal en Mi otro yo (2011), de Jodie Foster.
Tras diez años de ausencia como director, regresó a ese rol con Hasta el último hombre (2016), que ganó dos premios Óscar; y en enero de 2025 se estrenó su más reciente trabajo, Amenaza en el aire, protagonizada por Mark Wahlberg.
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Mel Gibson, cuya marcada personalidad sigue dando de qué hablar, cumplió 70 años con nuevos proyectos, como la secuela La pasión de Cristo: Resurrección, y llevando en su haber el título de Embajador Especial para Hollywood, que comparte desde enero de 2025 con Sylvester Stallone y Jon Voight.
Ese título, otorgado por Donald Trump a los pocos días de comenzar su segundo mandato en la Casa Blanca, parece llevar aparejado el compromiso de traer el negocio del entretenimiento de vuelta a Estados Unidos, para hacer que Hollywood sea “más grande, mejor y más fuerte”, en palabras de Trump.