Españoles celebran el triunfo de su equipo en la final del Mundial de Fútbol 2026 – Efecto Cocuyo

El rey Felipe VI ha felicitado a la selección española de fútbol por lograr este domingo su segundo campeonato del mundo al vencer a la de Argentina por 1-0.
“Hoy celebramos un título; mañana recordaremos una leyenda”, ha afirmado.
En un mensaje publicado en X, la Casa Real ha hecho extensiva su felicitación tanto al cuerpo técnico que encabeza Luis de la Fuente como “a toda la afición” española.

“Esta estrella es el premio a un camino tan largo como exigente, recorrido con esfuerzo, sacrificio, constancia y una entrega ejemplar en cada partido”, ha subrayado el rey en su mensaje.
El rey, que ha acudido al estadio a presenciar el partido junto a la Familia Real, ha destacado también: “Habéis afrontado cada desafío con la convicción de un gran equipo y habéis llevado el nombre de España hasta lo más alto”.
Un gol de Ferran Torres en la prórroga, ya en el minuto 106 de la final del Mundial 2026, impulsó a la selección española al segundo título de campeona del mundo de su historia frente a Argentina, en inferioridad numérica todo el tiempo extra por la expulsión por doble amarilla de Enzo Fernández.
El equipo de Luis de la Fuente dominó de principio a fin el encuentro, pero sin tino sobre la portería contraria hasta el gol del triunfo, rematado por Ferran Torres tras un toque de cabeza atrás de Nico Williams después de un centro de Pedro Porro.

Madrid es pura alegría
Madrid estalló de alegría con el gol de Ferrán Torres en el minuto 106, que derrotó a Argentina en la final del Mundial 2026. Fue una capital volcada con el equipo de Luis de la Fuente, que brindó otro triunfo histórico al fútbol nacional.
Poco importaron las altas temperaturas, que alcanzaron los 36 grados, y el seco ambiente de la capital. Desde cinco horas antes, cientos de jóvenes ataviados con camisetas, banderas y bufandas de España se congregaron en la mítica plaza de Colón, conocida también como Plaza Selección.
Cobijados bajo cualquier sombra y con agua, refrescos y cervezas en mano, se empezaron a escuchar las primeras bocinas y los primeros cánticos en apoyo a ‘La Roja’.
La marabunta era cada vez más poblada, y las autoridades comenzaron sobre las 18:00 de la tarde a cortar la circulación en los alrededores del epicentro mundialista en España.
La locura inicial se desató con la apertura de puertas. Carreras en estampida para ocupar los mejores sitios y vivir la final.
Canciones como ‘Potra Salvaje’, de Isabel Aaiún, todo un himno en España durante la celebración de la Eurocopa hace dos años, o el Dai Dai de la colombiana Shakira, amenizaron la eterna espera: “4-0; facilísimo”, pronosticaba uno de los aficionados más optimistas a EFE.
Las calles de Serrano, Goya y Castellana cercaron el epicentro de la afición en la capital, en un movimiento premonitorio a lo que se venía, otro festejo para recordar y una auténtica locura en las calles.
Dos grandes pantallas mantuvieron en vilo a más de 20.000 asistentes que vivieron con nervios, intensidad y pasión la final ante Argentina.
No muy lejos de allí, en el Movistar Arena, con capacidad para 15.000 personas, abrió sus puertas dos horas y media antes del partido, con aficionados haciendo cola y esperando en los aledaños del recinto cerrado.
Unos afortunados que consiguieron varias de las entradas que puso a disposición el Ayuntamiento, y que volaron a los pocos minutos ante la fiebre por el equipo de Luis de la Fuente.
Al aire libre también se congregaron cerca de 20.000 personas en la explanada del Puente del Rey, en Madrid Río. Una alternativa para disfrutar del histórico duelo a través de dos enormes pantallas instaladas sobre el verde que rodea el río Manzanares.
Los bares, otra opción cotizada
Muchos otros optaron por verlo en los bares de la capital. Las terrazas, muy cotizadas, comenzaron desde las primeras horas de la tarde a colocar los carteles de ‘reservado’ en las mesas exteriores, ya que muchos aficionados, de los más previsores, no querían perderse la final desde sus sitios de confianza.
“Algunos la reservaron desde que ganamos a Francia. La mayoría son clientes habituales, de toda la vida”, comentó Manuel Quintana, propietario del Bar Alcázar, en el barrio de Acacias.
Pero no todo eran camisetas de la selección. Una gran parte de aficionados argentinos también se dejaron ver por las calles de Madrid con el sueño de sumar la cuarta estrella. Dos pueblos hermanos, pero con un objetivo común y una rivalidad sana; sin altercados.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
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