Conindustria pide estabilización económica para mejorar calidad de vida

La gran diferencia de este 2026 respecto a ejercicios anteriores es el flujo de caja.
Con las licencias petroleras operando a plena capacidad y una producción que se estabiliza al alza, el Estado cuenta con un flujo de divisas más robusto.
Sólo en marzo, la factura petrolera aportó el oxígeno necesario para que el BCV no tuviera que quemar reservas internacionales de manera alarmante.
Sin embargo, este flujo es un arma de doble filo: a mayor ingreso, mayor presión por incrementar el gasto público, en un año de transiciones políticas y promesas de recuperación salarial.
¿Qué esperar para el segundo trimestre?
La «resaca» de Semana Santa dejará una economía con mayor liquidez en la calle, lo que tradicionalmente presiona el tipo de cambio en abril.
El reto del BCV será drenar ese excedente de bolívares, sin asfixiar el incipiente crédito bancario que las empresas demandan para seguir operando.
Si el precio del crudo se mantiene por encima de los niveles actuales y la disciplina fiscal no se desborda, el bolívar podría mantener un deslizamiento controlado.
No obstante, en la economía venezolana de 2026, la estabilidad no es un estado permanente, sino una construcción diaria que depende, literalmente, de cuántos dólares ponga el Estado sobre la mesa cada lunes por la mañana.
ACN/MAS/descifrado.com
No deje de leer: Pagan bono «Cultores Populares» de marzo con incremento
Fuente de TenemosNoticias.com: acn.com.ve
En la sección: Economía en Venezuela – Noticias de Finanzas – ACN
También te puede interesar




