La bolsa europea busca romper la barrera de los 6.200 puntos tras el anuncio de Trump de la proximidad de un acuerdo con Irán

El mercado de futuros anticipa una apertura con alzas dentro de la bolsa europea. El anuncio de Donald Trump de esta madrugada asegurando que el acuerdo con Irán para poner fin a la guerra está cerca alienta al mercado y sacude al resto de activos. El precio del petróleo cae por debajo de los 89 dólares y se reactiva el apetito por el riesgo, como muestra la expectativa alrededor de la salida a bolsa de SpaceX que tendrá lugar este viernes.
Fuentes iraníes no confirman que Teherán haya firmado o aprobado ningún texto, según recoge Bloomberg. No obstante, el cambio del tono del presidente de Estados Unidos agrada a los inversores. La retórica de Donald Trump en las últimas sesiones se centró en amenazas tras elevar la tensión en Oriente Medio al ser derribado un helicóptero militar en la zona. «Da la impresión de que el mercado cada vez se cree más que ambas partes tienen más que perder si no llegan a un acuerdo», comentó el analista de Karobaar Capital, Haris Khurshid.
Las principales bolsas europeas han intentado a corto plazo, sin éxito, batir sus máximos del año e históricos. Esto puede cambiar al cierre semanal con el impulso de la bolsa europea ante este cambio de expectativa en la guerra en Irán. Las nuevas resistencias a vigilar son los 25.500 puntos del Dax 40 alemán y los 6.200 puntos del EuroStoxx 50, cuya ruptura sigue siendo necesaria para dejar atrás la fase de consolidación de los últimos meses y abrir la puerta a un escenario de mayores subidas.
Si el Dax y el EuroStoxx 50 logran superar esas resistencias, entrarían de nuevo en subida libre absoluta, que es la situación técnica más alcista que existe. «No habría resistencias históricas por encima y el mercado quedaría con el cielo abierto para seguir avanzando», apunta el asesor técnico de Ecotrader, Joan Cabrero.
El problema es que Europa falló anteriormente justo donde tenía que demostrar fortaleza. Y aquí conviene ser honestos: si con un mercado norteamericano subiendo sin descanso las bolsas europeas no han sido capaces de romper resistencias, cuesta pensar que vayan a hacerlo ahora con Wall Street entrando en modo correctivo o, como mínimo, bajo amenaza bajista. «Por eso no me sorprendería que Europa también se viera sometida a presión vendedora en este arranque de semana», señala Cabrero.
De momento, a corto plazo el Eurostoxx 50 lleva nada más y nada menos que catorce sesiones consecutivas moviéndose entre los 6.150 y los 5.970 puntos. Las primeras pistas de que este igualado debate entre alcistas y bajistas comienza a decantarse a favor de los segundos, las encontraremos si el EuroStoxx 50 cierra por debajo de los 6.000 enteros. Si eso sucede me temo que Europa volvería a entrar en una dinámica consolidativa, con riesgo de caída al menos hacia los mínimos de este mes en los 5.750 puntos del EuroStoxx 50, que se encuentran a una distancia cercana al 5%. Mientras no rompa resistencias, Europa sigue sin alirón; toca vigilar soportes y no adelantarse a una ruptura que, de momento, el mercado no ha querido confirmar.
El euro no encuentra apoyo en el BCE
El euro se cambia por 1,156 dólares estadounidenses. Es el mismo cambio visto antes de la subida de tipos de interés del Banco Central Europeo. A pesar de que el endurecimiento de la política monetaria debería haber fortalecido al euro, la realidad es que el aumento de 25 puntos básicos del pasado jueves en la tasa de facilidad de depósito apenas tuvo impacto en el cruce con un dólar fortalecido por la guerra en Oriente Medio.
Quizá el mercado daba por descontada esta subida de tipos del BCE para frenar el impulso de la inflación y esperaba un discurso más agresivo por parte de Christine Lagarde. Lo que está claro es que los inversores no descartan más subidas de tipos. De hecho, los contratos financieros OIS recogen que en la reunión del mes que viene el BCE podría anunciar otro ajuste más de 25 puntos básicos.
El oro sigue a la baja
Demasiados factores se enfrentan a una recuperación del precio del oro. La materia prima cotizada se sitúa por debajo de los 4.200 dólares por onza que implica caer más de un 20% desde que arrancó la guerra en Oriente Medio. La subida del precio del petróleo encarece al dólar estadounidense y eso afecta al resto de activos, como el oro, que se negocian en el mercado con la divisa estadounidense. No obstante, hay más factores.
Además de la fortaleza del dólar, el bloqueo en Ormuz aumentó la probabilidad de que se produzca una subida de tipos en Estados Unidos para combatir el auge de la inflación. Y unos tipos más altos suelen traer una caída del oro. Asimismo, el apetito inversor por el riesgo de las últimas semanas ha motivado el cierre de posiciones en el metal precioso en busca de activos que generen rentabilidades reales.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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