la firma malagueña que puso la ciberseguridad española en el mapa cambia de manos

La historia de Hispasec es también la historia de cómo Málaga empezó a asomarse, mucho antes de que se hablara de polos tecnológicos, al mapa internacional de la ciberseguridad. Fundada a finales de los años noventa, cuando el sector era todavía incipiente en España, la compañía malagueña acaba de cerrar una nueva etapa con su adquisición por parte del grupo italiano ReeVo, especializado en cloud y ciberseguridad, que aspira a alcanzar los 200 millones de euros de facturación en Europa tras esta operación.
La compra supone la integración de uno de los pioneros españoles del sector en un proyecto industrial de mayor escala, pero también marca un punto simbólico en la trayectoria de una empresa que fue clave en el desarrollo del ecosistema tecnológico andaluz y, especialmente, en la proyección de Málaga como destino para la innovación digital.
Una empresa adelantada a su tiempo
Hispasec nació en 1998 de la mano de Bernardo Quintero, mucho antes de que términos como ciberseguridad, malware o amenazas digitales formaran parte del lenguaje cotidiano de empresas e instituciones. En sus inicios no fue, ni siquiera, una empresa en el sentido clásico. Tal y como ha recordado el propio Quintero, todo comenzó como una web especializada.
«En 1998 no estaba fundando una empresa, monté una web para hablar de ciberseguridad… le puse nombre, logo y contenidos sin saber muy bien a dónde iba todo eso… y es que, a veces, lo importante empieza sin que sepas que lo es«, escribió recientemente en redes sociales, acompañando el mensaje de una reflexión que resume bien el espíritu emprendedor de aquellos años: «haz cosas».
Con el tiempo, Hispasec se convirtió en una referencia técnica en el análisis de vulnerabilidades y amenazas, ganando prestigio dentro y fuera de España y situándose como uno de los proyectos más sólidos del sector en el sur de Europa.
La conexión con Google
La trayectoria de Hispasec está estrechamente ligada a la figura de Bernardo Quintero, uno de los nombres propios del desarrollo tecnológico en Málaga. Su trabajo y su visión fueron determinantes para que Google se fijara en la ciudad y decidiera instalar en ella uno de sus centros de ciberseguridad, un hito que aceleró la transformación del ecosistema tecnológico malagueño.
Ese vínculo con el gigante estadounidense supuso un antes y un después, no solo en la carrera de Quintero, sino también en la percepción internacional de Málaga como enclave tecnológico. Hispasec, desde su dimensión más modesta, fue parte de ese relato: el de una empresa local capaz de dialogar de tú a tú con los grandes actores globales del sector.
La entrada de ReeVo
La adquisición por parte de la italiana ReeVo se enmarca en una estrategia de crecimiento paneuropeo del grupo, que busca reforzar su posicionamiento en ciberseguridad y servicios cloud con compañías de alto valor técnico y trayectoria consolidada. Con Hispasec, ReeVo suma conocimiento especializado, talento y una marca reconocida en el ámbito de la seguridad informática.
El objetivo del grupo italiano pasa por construir una plataforma europea capaz de competir en un mercado cada vez más concentrado, donde la protección de datos, la resiliencia digital y la soberanía tecnológica se han convertido en prioridades estratégicas para empresas y administraciones públicas.
Para Hispasec, la operación supone integrarse en una estructura de mayor tamaño, con más capacidad de inversión y proyección internacional, en un momento en el que la demanda de soluciones de ciberseguridad no deja de crecer.
Un adiós que es también legado
«26 años después, el adiós definitivo», escribía Bernardo Quintero al referirse a esta nueva etapa, poniendo palabras a un cierre que tiene tanto de personal como de empresarial. Su mensaje, lejos de sonar a despedida amarga, funciona como una síntesis de toda una filosofía: empezar sin certezas, construir con pasión y dejar que el tiempo coloque cada pieza.
La venta de Hispasec no borra su papel en la historia reciente de la tecnología en Málaga. Al contrario, lo consolida. La firma que comenzó como una web especializada y terminó siendo un referente nacional pasa ahora a formar parte de un proyecto europeo de mayor escala, mientras su legado permanece ligado a uno de los momentos fundacionales del actual ecosistema tecnológico andaluz.
De Hispasec a Google, y ahora a ReeVo, el recorrido de la compañía y de su fundador es también el reflejo de cómo una idea pequeña, nacida sin un plan definido, puede acabar teniendo un impacto estructural en todo un territorio.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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