La inflación es persistente y no tiene visos de mejora

La banca privada Tressis considera que este año será una continuidad de 2025 en los mercados financieros, sostenidos en última instancia por el enorme volumen de liquidez embalsado en el sistema y el miedo de los inversores a perderse la revalorización de los índices bursátiles, lo que en inglés se conoce como FOMO (siglas de fear of missing out), con un entorno de «crecimiento razonable».
Con esta perspectiva, mantienen la sobreponderación de la renta variable norteamericana y europea, aunque diversificando en sectores que se han quedado rezagados detrás de la tecnología y las entidades financieras. De esta manera, apuestan por las firmas relacionadas con la salud, compañías industriales, de consumo y de tecnología y comunicaciones, aunque siendo muy selectivos en aquellas que muestran beneficios.
No obstante, en la firma, integrada en el grupo Morabanc, reniegan de la visión más pesimista sobre la posibilidad de que la IA haya generado una burbuja. «La tecnología es un factor muy potente del cambio de paradigma de las valoraciones del mercado. Pero la visión apocalíptica sobre la tecnología no tiene sentido porque, por definición, en este sector siempre ocurre que no hay rentabilidad en todas las inversiones que se realizan. Y el endeudamiento de las firmas tecnológicas es muy bajo», señaló Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, durante la presentación de perspectivas de la firma, quien subrayó que la conocida crisis de las puntocom de principios de siglo no fue una burbuja como tal sino la historia del fraude de Enron y Worldcom, porque «todas las empresas tecnológicas norteamericanas de entonces siguen existiendo ahora».
José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis, apuntó que el peso que acaparan las conocidas como Siete Magníficas no es preocupante, ya que tiene un riesgo muy limitado., al igual que la inteligencia artificial afecta a sectores consustanciales como los semiconductores, los centros de datos y las firmas relacionadas con la energía, entre otros. Donde sí hay que poner el foco, a su juicio, es en «cualquier dato que no vaya en la dirección de estimación de crecimiento de beneficios», porque sería una fuente de «volatilidad», sobre todo en Europa, que en cualquier caso sería una «oportunidad de entrada al mercado».
Lacalle enfatizó que la narrativa sobre la burbuja de la IA viene motivada por «la evidencia de la burbuja de deuda, después de lo que ocurrió en Reino Unido con el gobierno de Liz Truss en Reino Unido o en Japón, con los bonos a 30 tocando máximos de rentabilidad». Un verdadero «elefante en la habitación» que se junta con una «inflación persistente y mayores impuestos», lo que se traduce en «una pérdida de poder adquisitivo muy relevante«, según el economista jefe de Tressis. «La inflación es determinante y no tiene visos de mejora», remachó.
Lacalle recordó que los cambios introducidos por los organismos oficiales para la valoración del PIB, con modificaciones en vivienda y alimentos, han creado distorsiones entre la percepción de la gente y los análisis económicos, y ha convertido en rehenes a los bancos centrales de unas políticas fiscales acomodaticias, lo que provoca un tsunami monetario. «La liquidez es gasolina para unos mercados que deben mantener un buen comportamiento, pero que en realidad están reflejando esa pérdida de poder adquisitivo de la moneda, porque el inversor busca protegerse», explicó.
En Tressis se muestran confiados en que se mantenga la tendencia de crecimiento de EEUU del año pasado, teniendo en cuenta además que al gobierno de Donald Trump le interesa llegar con un entorno económico favorable a las elecciones de mitad de mandato. «En materia económica lo que viene es una reducción de gasto público, con acciones muy significativas en el sector farmacéutico y de energía, una vez que los acuerdos comerciales ya están en marcha. Y en política exterior, van a ser muy pragmáticos para no asustar a la gente, por lo que el riesgo geopolítico va a estar muy contenido», afirmó.
Respecto a la previsión sobre los recortes de tipos de interés en Estados Unidos, Lacalle aseguró que prevén hasta tres bajadas de tipos, mientras que en Europa tienen una visión más moderada aunque «no descartaría una bajada porque el mercado las termina por absorber sin problema», concluyó Lacalle.
«Preferimos las duraciones medias bajas, porque los spreads entre los distintos activos de renta fija están bajo mínimos, lo que puede añadir presión por el lado del precio de los bonos» añadió Maté.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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