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Economía y Finanzas

La salida a bolsa de SpaceX condiciona el cierre semanal de Wall Street y despejará las dudas alrededor de una gran corrección

📅 🕐 hace 1 h🔗 Fuente: eleconomista.es🕑 5 min de lectura
La salida a bolsa de SpaceX condiciona el cierre semanal de Wall Street y despejará las dudas alrededor de una gran corrección
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El mercado de futuros anticipa una apertura con signo negativo en la bolsa europea. El cierre de posiciones en la bolsa estadounidense y la venta de grandes acciones tecnológicas en Wall Street contagia al resto de mercados. Mientras el mercado se prepara para la salida a bolsa de SpaceX, la realidad es que los principales índices de Estados Unidos cotizan en mínimos de un mes y caen un 5% en el caso del S&P 500 o un 7% en el caso del Nasdaq 100.

Los inversores siguen sopesando si las altas valoraciones de las compañías ligadas a la IA justifican los beneficios que se esperan de estos negocios. Y la salida a bolsa de compañías como SpaceX aviva este debate. «La forma en que los mercados absorban la mayor salida a bolsa de la historia con una valoración tan elevada nos dirá mucho sobre si el interés del sector de la IA sigue siendo alto», comentó el experto de eToro, Josh Gilbert.

La semana pasada Wall Street perdió soportes de corto plazo al cerrar los huecos alcistas abiertos el 26 de mayo tanto en el Nasdaq 100 como en el S&P 500. No es una señal que obligue a hablar ya de un cambio de tendencia ni de una gran corrección, pero sí confirmaba agotamiento comprador y la posibilidad de que hubiéramos visto un techo temporal en la última ola alcista.

El mercado venía de diez semanas prácticamente ininterrumpidas de subidas y de un rally nacido a comienzos de abril que llevó al Nasdaq 100 a avanzar alrededor de un 34% y al S&P 500 en torno a un 20%. «Después de una subida así, una recogida de beneficios no es una anomalía, sino una posibilidad que siempre había que tener contemplada», comenta el asesor técnico de Ecotrader, Joan Cabrero.

La clave ahora está en el cierre semanal de este próximo viernes, que tendrá en cuenta la salida a bolsa de SpaceX y su alta expectativa. «Quiero ver si el S&P 500 y el Nasdaq 100 cierran la semana por debajo del ajuste del 23,6% de Fibonacci de todo el rally nacido en abril», apunta Cabrero. En el S&P 500 esa referencia aparece en los 7.315 puntos, mientras que en el Nasdaq 100 se encuentra en los 28.840 puntos. Un cierre semanal bajo esos niveles invitaría a dejar de hablar de simple consolidación y empezar a trabajar con un escenario correctivo más serio.

En ese caso, el siguiente punto de giro potencial aparecería en el ajuste del 38,2% de Fibonacci, que llevaría al S&P 500 hacia los 7.125 puntos y al Nasdaq 100 hacia los 27.690 puntos. Ahí se podría encontrar una primera zona seria de soporte desde la que el mercado intentara frenar las caídas. Si también se perdieran esos niveles, entonces habría que mirar ya hacia zonas de mayor profundidad, como los 6.770 y 6.820 puntos del S&P 500 y los 25.500 y 25.850 puntos del Nasdaq 100.

El bono alemán espera la decisión del BCE

El mercado de bonos soberanos europeos descuenta que el Banco Central Europeo anunciará este jueves una subida de tipos de interés de 25 puntos básicos. La auténtica sorpresa para el mercado sería que se pospusiera este ajuste restrictivo de la política monetaria, que sería la primera al alza desde septiembre de 2023. Además, se espera que Christine Lagarde endurezca su discurso, anticipando un mayor endurecimiento de la política monetaria si los efectos de la guerra en Oriente Medio van en aumento.

La rentabilidad de los bonos lleva semanas al alza por la presión inflacionaria provocada por la subida de los precios del petróleo. Es lo que ha llevado a ver al bono alemán a diez años por encima del 3%. Por su parte, la deuda española a diez años ronda el 3,5% de rentabilidad. Asimismo, el mercado baraja que la siguiente subida de tipos del BCE podría darse a la vuelta del verano.

El petróleo no despeja dudas sobre la guerra

El precio del petróleo vuelve a subir ante la escalada bélica en Oriente Medio. El precio del barril Brent supera los 93,5 dólares mientras mengua la esperanza de que se llegue a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. A cada ataque o represalia en el estrecho de Ormuz, crece la expectativa de que no habrá una resolución pacífica en el corto plazo. La incertidumbre es tal que los contratos a futuro del petróleo dan señales contradictorias según la fecha de vencimiento pero sin un comportamiento lógico, según recoge Bloomberg. Todo esto sugiere que cualquier aumento del precio del petróleo sea gradual y que cualquier repunte significativo se puede desvanecer rápidamente.

Si bien una escalada real del conflicto no está en el horizonte más probable, la curva de futuros del crudo lleva una advertencia de que los ataques diarios también están contribuyendo a extender el fin del conflicto. Así, los contratos del Brent de diciembre de 2026 está mostrando mayor rigidez que los vencimientos a más corto plazo. Esto indica que los operadores siguen preocupados de que las perturbaciones en la oferta generadas por las restricciones de Ormuz persistan durante los próximos meses, en lugar de disiparse por los esfuerzos de paz.

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es

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