La sospecha de intervención de la Fed inyectando dólares en medio de la debacle del yen esconde un movimiento más grande de EEUU

Los mercados financieros se han despertado este lunes con una abrupta revalorización del yen japonés en su cruce con el dólar estadounidense que dice más de lo que a primera vista puede parecer. La divisa japonesa lleva tiempo en el alambre ante la incertidumbre fiscal en el país y pese al ciclo de alza de tipos del Banco de Japón y el pasado viernes superó el peligroso nivel de las 159 unidades por dólar estadounidense. Se desataron así las especulaciones de una posible intervención por parte de las autoridades niponas, un mecanismo recurrente por el que se compran divisas propias y se venden extranjeras para insuflarle fortaleza a la nacional. Lo que ha llamado la atención en el amanecer de la nueva semana es que en esa intervención para reflotar al yen podría colaborar también la Reserva Federal de EEUU (podrían haber saltado al mercado para comprar yenes y vender dólares), lo que ahonda en un relato que ya se está haciendo demasiado grande para no tenerlo en cuenta: un acelerado debilitamiento del dólar con el claro impulso de la Administración Trump.
Este escenario en el que EEUU se une a Japón en la intervención cambiaria es solo el último de una serie de golpes para una moneda que ya se encuentra bajo presión en múltiples frentes. El ‘billete verde’, erosionado ya de por sí por los vaivenes geopolíticos de Trump, se debilita este lunes frente a la mayoría de las principales divisas, el yen repunta con fuerza y el oro alcanza un nuevo récord en los 5.000 dólares mientras los inversores debatían cómo una intervención conjunta para apoyar a Japón podría empeorar aún más la confianza en el dólar. La moneda estadounidense acaba de experimentar su peor semana desde mayo, después de que la imprevisible política de Washington sacudiera los mercados financieros. En las opciones, el precio del dólar se encaminó hacia su nivel más bajista desde al menos 2011.
Un plan mucho mayor
Para muchos observadores del dólar, los indicios de apoyo de EEUU para impulsar el yen reabren el debate sobre una posible intervención coordinada para guiar al dólar a la baja frente a sus principales socios comerciales. La idea es que dicho pacto ayudaría a los exportadores estadounidenses a competir con rivales como China y Japón, aunque plantearía dudas sobre el valor a largo plazo de la moneda de reserva mundial.
«Según lo que sabemos hasta ahora, las autoridades japonesas podrían haber intervenido el viernes cuando el cruce dólar/yen (USD/JPY) superó los 159 tras la reunión de política monetaria del Banco de Japón. Sin embargo, el principal factor desencadenante fue el debate generalizado sobre que, al cierre de Londres el viernes, la Reserva Federal comenzó a preguntar a los bancos de Nueva York sobre el tamaño de sus posiciones en USD/JPY. Esto se interpretó como una especie de ‘comprobación de tipos’, donde un banco central podría estar preparando el mercado para una intervención física. El hecho de que la Fed supuestamente estuviera haciendo esto y no dejara claro que esta actividad se realizaba exclusivamente en nombre de las autoridades japonesas (es decir, que la Fed no actuaba únicamente como un ‘agente’) ha dado lugar a comprensibles sugerencias de que EEUU podría estar al borde de una intervención conjunta con Japón«, explica Chris Turner, estratega de divisas de ING.
Como alumbran los estrategas de ING, la perspectiva de una intervención bilateral entre Japón y EEUU es «comprensiblemente más poderosa que la mera intervención pasiva de Tokio». ¿Por qué querría Washington involucrarse? Turner responde con dos razones, «por un lado, la debilidad del yen contribuyó a la venta masiva de bonos de soberanos japoneses de la semana pasada e indirectamente impulsó al alza los rendimientos del Tesoro estadounidense. Si hay un instrumento financiero más importante que el mercado bursátil para la Casa Blanca en este momento, son los bonos del Tesoro estadounidense. Por otro, la fortaleza del USD/JPY estaba potencialmente deshaciendo el efecto de los aranceles estadounidenses sobre Japón y otorgando a los fabricantes japoneses una ventaja competitiva».
Por qué la intervención de la Fed es clave
Si EEUU empieza a apoyar al yen no habrá quien pueda con la divisa japonesa y la razón es realmente sencilla. «Si la Fed de Nueva York decide sumarse, eso amplificaría la recuperación del yen, y no solo por razones simbólicas», afirmó Gareth Berry, estratega de Macquarie Group en declaraciones a Bloomberg. «Japón tiene muchos dólares que vender, pero la Fed de Nueva York tiene una cantidad infinita. También se interpretaría como una señal de que Trump quiere un dólar más débil en general».
El debate sobre un posible pacto monetario se reavivó el viernes, cuando los operadores informaron de que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York se había puesto en contacto con instituciones financieras para preguntarles sobre el tipo de cambio del yen. Wall Street consideró que esas consultas podían sentar las bases para que Japón interviniera con la ayuda de Estados Unidos.
Las intervenciones coordinadas para apuntalar el yen son poco frecuentes, pero han existido. Lo cierto es que solo se ha producido una en 1998 y otra fue el Acuerdo del Plaza, un pacto alcanzado en 1985 entre Estados Unidos, Francia, Japón, Reino Unido y la entonces Alemania Occidental para debilitar el dólar.
A principios del año pasado, los analistas debatieron la probabilidad de un acuerdo denominado ‘Acuerdo de Mar-a-Lago’, a raíz de un informe de investigación del economista de la administración Trump y actual miembro de la junta de la Reserva Federal, Stephen Miran, sobre el debilitamiento deliberado del dólar.
También desde The Wall Street Journal dejaban caer esta hipótesis por la que la Administración Trump podría buscar un dólar más débil en general, pero en particular frente al yuan chino (el otro gran jugador de este partido). Una fuerte depreciación del dólar frente al yuan podría beneficiar tanto a EEUU como a China, aunque por motivos distintos. Donald Trump ha defendido que «se gana muchísimo más dinero con un dólar débil», argumentando que un billete verde fuerte perjudica las exportaciones estadounidenses y agrava el déficit comercial. Desde el punto de vista económico, un dólar depreciado encarecería los productos chinos en EEUU y ayudaría a reducir el desequilibrio comercial.
Por otro lado, un país con un enorme superávit comercial, como es China, que ya supera el billón de dólares anual, debería ver apreciarse su moneda por la abundancia de dólares que recibe y la fuerte demanda de sus bienes y servicios. Pero en la práctica, Pekín mantiene el yuan en un rango estrecho mediante la acumulación masiva de reservas y la reinversión de dólares en activos como los bonos del Tesoro. Con reservas oficiales de 3,35 billones de dólares (y activos exteriores totales que podrían rondar los 6 billones), China logra mantener su divisa relativamente débil, lo que abarata sus exportaciones. Algunos analistas estiman que el yuan podría estar infravalorado entre un 20% y un 30%.
Lo llamativo es que dentro de China está emergiendo un debate distinto y que encaja con lo anterior, según The Wall Street Journal varios economistas influyentes sostienen que un yuan más fuerte podría impulsar el consumo interno y ayudar al país a salir de su actual atonía económica. Liu Shijin, asesor veterano del Gobierno, ha defendido que China debería aspirar a «un equilibrio básico entre importaciones y exportaciones» y a una moneda fuerte y global, lo que permitiría a los consumidores chinos comprar más bienes internacionales con el mismo dinero. Todo esto encajaría en la posible estrategia de EEUU para debilitar el dólar y los últimos movimientos que podría haber emprendido.
Las llamadas del Tesoro de EEUU
«Cuando el Tesoro de Estados Unidos empieza a hacer llamadas, suele ser una señal de que se ha superado lo que sería una situación normal en el mercado de divisas», afirma Anthony Doyle, estratega jefe de inversiones de Pinnacle Investment Management, en declaraciones a Bloomberg. «La posibilidad de una acción coordinada limita la subida del dólar frente al yen y hace que las operaciones a largo plazo con el dólar sean más frágiles».
Las opciones muestran que los operadores están pagando por protegerse contra un dólar más débil. Las inversiones de riesgo, que reflejan el posicionamiento y la confianza, han cambiado no solo en los pares con el yen, sino también en las principales divisas. En el euro, por ejemplo, la confianza ha alcanzado su nivel más alcista desde mayo.
El yen se fortaleció más de un 1% en las operaciones asiáticas este lunes, mientras que el índice del dólar de Bloomberg cayó un 0,4%, ampliando la caída del 1,6% de la semana pasada. Estos movimientos han ayudado a generar la sospecha o el rumor de una intervención de la Fed que no solo serviría para debilitar al dólar, también podría ayudar en el corto plazo a evitar que los tipos de la deuda estadounidense sufran una mayor presión vendedora. Japón, el mayor tenedor extranjero de deuda americana (alrededor de 1,2 billones de dólares) tendría que vender una parte de sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense si llevara a cabo una intervención continua de compra de yenes, una medida que podría impulsar al alza los rendimientos estadounidenses, algo que Washington temen, puesto que pondría en duda su solvencia fiscal.
Pese a todo, hay quien piensa que la opción de la intervención de EEUU resultaría un tanto extraña. «Es poco probable que Estados Unidos, preocupado por la desdolarización global, realice una intervención directa de venta de dólares», afirma Takuya Kanda, analista del Instituto de Investigación Gaitame.com.
Sin duda, sigue habiendo debate sobre si la administración Trump realmente está buscando un dólar más débil. Bessent aseguró el año pasado que Estados Unidos sigue teniendo una política de «dólar fuerte» y descartó las preocupaciones sobre el estatus del dólar como moneda clave del mundo. Pero lo cierto es que el índice dólar acumula una caída de casi el 10% desde entonces. De las palabras al hecho hay un trecho.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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