Reino Unido susurra a los mercados con subidas de impuestos y una presión fiscal récord, pero los vigilantes de los bonos se ponen de perfil

Reino Unido tenía este miércoles una peligrosa cita con los mercados y la ha capeado sin desatar tormenta. De momento. La canciller (ministra de Hacienda), Rachel Reeves, tenía que presentar el conocido como presupuesto de otoño, una actualización de las cuentas, en el que tenía que mostrar el colchón fiscal del que disponer en medio de las estrecheces financieras del país. Aunque ya se había especulado mucho con las subidas de impuestos a aprobar, faltaban los números. Los guarismos dados a conocer por la laborista, seguramente la persona con la semana más difícil en Reino Unido, han aplacado de momento a los temidos vigilantes de los bonos, pero el capítulo no puede darse por cerrado del todo.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
En la sección: elEconomista Mercados
También te puede interesar




